Metales, Sesión 2


 Metales, Sesión 2

Ejercicio terminado


En la clase anterior habíamos dejado preparado nuestro cuadro con una base de pintura y habíamos marcado cada objeto con el tono medio correspondiente a cada uno. (Puedes verla aquí.)

En la sesión anterior lo dejamos así


Vamos a empezar de atrás hacia adelante, o sea, con la bandeja.



Primero pintamos el contorno del círculo con un pincel delgado y negro (si no tienes buen pulso puedes obviar este paso). Luego, con un pincel del ancho de la franja, hacemos el borde más externo, con un gris medio (blanco y negro, quizás también con un poco de azul ultramar, como prefieras). Seguimos con el borde interno con un gris muy oscuro (negro con un poco de blanco).

La base de la bandeja tiene unos diseños en relieve: para ello pintamos otra franja en un gris oscuro (sin llegar a ser demasiado negro). Una vez que has logrado este paso, marcamos con pequeñas pinceladas rectangulares y blanco esos diseños de la bandeja. Cuando se seque se fundirán ambas capas de pintura y, probablemente, al final de nuestro trabajo tendremos que retocar esta parte con más blanco.

Pintamos también la base de la bandeja con un gris medio. Los reflejos de los objetos los añadiremos cuando trabajemos en cada uno de ellos.

Entre la hielera y el bote de cocina se entrevé el borde inferior de la bandeja. Hacemos este detalle con gris medio y blanco puro. Si necesitas resolver la curva, toma de nuevo el compás.



Seguimos con la hielera, utilizando la misma técnica, pero ahora incorporaremos los colores del entorno (amarillo, ocre y naranja). Las argollas las pintaremos al final. Primero refrescamos la base con un gris medio, con pinceladas horizontales y curvas. Luego, aplicamos pinceladas verticales por la superficie exterior con distintos tonos de grises. Entonces, ya puedes pintar el reflejo de la naranja: fíjate que es una elipse alargada y que no es tan vibrante como la fruta; entonces, la pintaremos con naranja y un poco de tierra siena tostada. En el lado derecho marcamos una raya en verde vejiga para representar el reflejo del pimiento.

Marcamos la sombra proyectada en el lado izquierdo con gris. Más tarde la retocaremos cuando afinemos la relación entre luces y sombras.

Continuamos con el borde de este objeto. Aplicamos una línea delgada en negro y luego, las luces en pequeños trazos con blanco y gris medio. Si te cuesta dibujar esta parte, voltea tu cuadro. Si tu pulso no es firme, el truco está en apoyar el codo en la mesa o en el soporte para el lienzo de tu caballete.

Hacemos lo mismo en la parte interna de la hielera, pero esta vez agregamos ocre y amarillo. Además, representamos el reflejo de este objeto en la bandeja de atrás, difuminando.



Le toca el turno al bote, que está en posición central. Trabajamos con la misma técnica: refrescamos la base, aplicamos rayas verticales con blanco, ocre, gris y negro, de arriba abajo, sin pensar en la tapa. Aplica una raya blanca de manera decidida en el centro, para representar el reflejo de la luz y una en verde vejiga, no tan marcada y sin llegar hasta arriba, donde está el pimiento.

Entonces, pintemos una raya curva con negro para representar la hendidura de la tapa. Pintamos también el reflejo sobre la bandeja, tal como hicimos con la hielera.

En el lado derecho, pinta con un gris y un poco de azul la sombra proyectada de este objeto, difuminando siempre.



El siguiente paso es pintar la lata redonda de la derecha. Usaremos la misma técnica, pero con la salvedad de que la superficie metálica de este objeto no es liso ni brillante, así que deberemos difuminar muy bien los reflejos. No te olvides de representar el reflejo del pimiento: primero marcamos la zona con negro y luego se aplica el verde vejiga.

Corresponde ahora pintar la sombra, con el mismo gris y azul de antes, en el lado derecho y entre el pimiento y el bote.



Y es el momento de aplicar color a esta sinfonía de grises. Empecemos con la naranja. Tenemos una base de tierra siena tostada, que nos servirá para representar los hoyitos tan característicos de la piel de esta fruta. Aplicamos naranja en movimientos circulares; también amarillo, intercambiándolos. La base de la naranja, que está en sombra, la pintamos con tierra sombra tostada. Más adelante volveremos a insistir en los brillos. La sombra proyectada sobre la mesa la pintamos con gris y un poco de naranja. Ten cuidado con la forma de esta sombra: es luz cenital, desde arriba. Difumina sus bordes, como siempre.

Para el pimiento utilizaremos verde vejiga, tierra sombra natural o negro y un poco de amarillo. Para cada sección de este fruto tienes que tomar en cuenta la dirección de la pincelada: en este caso, serán verticales y curvas. Marca las hendiduras de cada sección con negro o tierra sombra natural y vas modelando con el verde y el amarillo. Marca los brillos con blanco. Con la sombra proyectada procedemos como con la naranja: gris y un poco de verde, difuminando los bordes.

Revisemos el fondo. Como te dije la vez anterior, opté por no pintar pliegues de la tela, para no complicarnos más de la cuenta (si quieres aprender a pintarlos puedes ver la clase aquí). En este ejercicio no hay indicaciones de espacio ni de horizonte, más que las sombras que se proyectan en el entorno. Para retocar el fondo, usaremos gris más claro con un poco de azul. Lo ideal es que éste sea rico en matices: para ello conviene aplicar los colores que hemos usado, los que tenemos en la paleta, de manera aleatoria y espaciada, mientras la pintura esté húmeda. Luego se difuminan con el gris que hemos preparado, amalgamándolos entre sí.



Las argollas de la hielera, al fin. Ten en cuenta de que la pintura debe de estar bien seca para poder seguir con este paso. Las pintamos con un pincel bien delgado, jugando con negro, gris y blanco.

Revisamos ahora los brillos de todo el ejercicio. Aplica blanco y amarillo limón sobre la zona de luz de la naranja (sería ideal que la pintura esté húmeda) con pinceladas circulares y con el pincel apoyado de manera plana. El brillo debe de tener una zona central muy luminosa (puedes aplicar allí blanco puro), que se va mezclando con el color base de la naranja gradualmente.

Retoca el brillo de los metales, si hace falta (por ejemplo, en la base de la bandeja), y del pimiento.

Y ya está listo nuestro cuadro. Espero que no te haya sido muy complicado de ejecutar.

¿Has tenido dificultades? Cuéntanos cómo te ha ido.

 

¡No te olvides de limpiar la paleta y los pinceles!

Hoy aprendiste:

- a representar brillos en superficies metálicas de distinto tipo,

- a pintar una naranja y un pimiento,

- y a relacionar los efectos de luces y sombras y reflejos en metales.

 

 

Bibliografía

DOERNER, Max: Malmaterial und seine Verwendung im Bilde, 1985

MAYER, Ralph: The artist’s handbook of materials and techniques, 1991

©2022 Cristina del Rosso

 

 

 

 

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