I y II Exposición Internacional de Escultura en la Calle 1973 y 1994


BREVE RECORRIDO POR LA I Y II EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE LA ESCULTURA EN LA CALLE 1973 Y 1994




CONTEXTUALIZACIÓN Y ACERCAMIENTO HISTÓRICO 


El inicio de la guerra civil en el año 36 supuso el abrupto fin de un fructífero periodo en todos los campos del arte en Canarias. Entre muchos otros ejemplos, queda atestiguado por publicaciones como Gaceta de Arte y notables muestras de arquitectura racionalista. Todas esas corrientes artísticas se mantuvieron en un autoexilio forzoso ante el nuevo orden estético y político impuesto por el régimen del General Franco y se desarrollan o mueren (casi de forma clandestina) por los intelectuales que permanecen en las islas. La I Exposición de Escultura en la Calle del año 73 supuso que muchas de esas pulsiones pudieran ver la luz de nuevo y la ciudad de Santa Cruz retomase –al menos durante seis meses- el tiempo perdido. 


En el año 72 se inaugura la nueva sede del Colegio de Arquitectos de Canarias, un magnífico ejemplo del movimiento brutalista imperante en los 60 con especial relevancia en el Norte de Europa. Los arquitectos Saavedra y Díaz-Llanos consiguen una asombrosa adaptación de la arquitectura al medio sin perder la esencia. El edificio supone una potente incursión de la contemporaneidad en la arteria más representativa de la ciudad, Las Ramblas, que resultan ser un catálogo de la expansión de los modos de vida burgueses desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad y de cómo éstos tienen su reflejo en la arquitectura. La gran cuestión que surgió ante aquel contexto fue la siguiente: ¿Cómo establecer un diálogo entre ambos espacios? A través de la escultura que, a modo de membrana, realiza una transición entre lo cartesiano y lo orgánico. Para ello contactan con el escultor Martín Chirino, quien a través de su célebre obra: Lady Tenerife, articula el espacio en una arriesgada combinación de forma y material. Esa revolucionaria concepción del espacio público y del paisaje es el detonante de la I Exposición Internacional de Escultura en la Calle 


Fotografía de la obra Lady Tenerife realizada por Martín Chirino en 1972 

La I Exposición no tuvo la continuidad que cabría esperar. La compleja situación económica y social, el enorme esfuerzo a nivel personal que supuso para muchos su participación, el discontinuo compromiso de las administraciones, hicieron que no fuera hasta veinte años después que tuviera lugar la II Exposición de Escultura en la Calle celebrada en el año 1994. De forma mucho más modesta se iniciaron una serie propuestas que llegan en su ejecución incluso hasta nuestros días y se celebró un nuevo simposio que ponía en cuestión el concepto de arte público en una sociedad que había cambiado. 

 

DISCURSO EXPOSITIVO Y MENSAJE ARTÍSTICO  


Lo que una mirada despreocupada puede entender como un plan de embellecimiento sin más pretensiones, no podía entenderse como tal. Con Franco aún como jefe de estado, la escultura y el espacio público se leían como una manifestación del poder y del orden preestablecido. Tan sólo ocho años antes se había inaugurado el Monumento a su Excelencia el jefe del Estado que conmemoraba el viaje que -desde Tenerife- inició el General Franco para unirse a las tropas golpistas. Obra de Ávalos -el escultor del Valle de los Caídos- el conjunto obedece a la concepción conmemorativa y monumentalista de la escultura para mayor gloria del statu quo.  


Por ello la selección y permanencia de la mayor parte de estas esculturas tiene una lectura que trasciende lo ornamental para tener un carácter casi subversivo. Las esculturas elegidas propician una nueva concepción de la ciudad como espacio de reunión y encuentro, donde nuevas ideas y concepciones estéticas puedan tener cabida. El uso de materiales nuevos como la fibra, el hormigón, el plástico, junto a otros más tradicionales como el bronce nos hablan del afán de liberar a la escultura del entorno museístico y del deseo de hacer a la ciudadanía partícipe. 

 

A continuación, se muestran algunas de las obras que mantienen con viveza y perdurabilidad de este evento artístico:  


Femme Bouteille, 1972-1975. Joan Miró 

Homenaje a Millares, 1972. Claude Viseux. 

Monumento al gato, 1973. Óscar Domínguez 


Homenaje a Gaudí, 1973. Eduardo Paolozzi

Sin título, 1972. Feliciano Hernández 

Móvil, 1973. Eusebio Sempere 

Sin título, 1973.Andreu Alfaro 

Móvil, 1973. Francisco Sobrino Ochoa 

Lorea, 1973. Ricardo Ugarte 

Bibliografía 

-Guía digital del Centro de Interpretación de la I y II Exposición Internacional de Escultura en la Calle 1973-94:

https://www.santacruzdetenerife.es/web/fileadmin/user_upload/web/Servicios_Municipales/Cultura/Guiamuestra.pdf 


-Página web del Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife:

https://www.coactfe.org/inicio 



Ángel Marrero Pimienta 

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