Exposición de Valdés Leal en el Museo de Bellas Artes de Sevilla


VALDES LEAL EN DEL MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA

Con motivo de cuarto aniversario del nacimiento del artista, el Museo de Bellas Artes de Sevilla aglutina en una exposición única la amplia labor creativa del genio sevillano, con una visión actualizada de su figura, como emblema de transformación del barroco sevillano.

Siempre a la sombra de Murillo, nunca se ha dado la importancia que merecía en la Historia del Arte, siempre enfocada su figura a las obras que realizó para el Hospital de la Caridad de Sevilla. Valdés Leal fue un creador profuso, sin fronteras técnicas y abierto a las novedades, llevándolo a crear un estilo personal en constate renovación.

La exposición se divide en tres espacios y diez ámbitos. El primero versa sobre su labor como pintor; el segundo nos muestra su faceta como dibujante a través de dibujos y bocetos; el tercero lo ocupan las series realizadas para importantes instituciones religiosas.

Flagelación de San Jerónimo, 1657. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Su obra se caracteriza por una inmensa capacidad para romper con los cánones establecidos, como se puede ver en el dominio de la perspectiva, técnica hasta entonces bastante ajena en los pintores sevillanos. Este uso de la perspectiva le permite crear espacios complejos, con gran protagonismo de la arquitectura. Sus composiciones se construyen desde puntos de vista insólitos, como rotundo primeros planos, donde las figuras expresan sus movimientos de manera muy teatral. Así, sus obras dan una gran sensación de amplitud. Estas arquitecturas a veces se complementan con doseles o cortinajes, lo que ayuda aún más si cabe a enmarcar y enfatizar lo que ocurre en la representación.
Los desposorios de la Virgen y San José, 1657. Catedral de Sevilla.

A su faceta de pintor de caballete se une su labor como muralista, creador de rejas y retablos, artífice de arquitecturas efímeras e incluso de piezas de mobiliario litúrgico.

Su producción también se caracteriza por la fuerte expresividad de sus personajes, ya sean en escenas sencillas o en otras abarrotadas de personajes. Valdés Leal narra las historias dirigiendo la mirada del espectador hacia la gestualidad de las figuras, quedando completamente atrapado en el mundo creado por el artista. Frecuentes son sus figuras en escorzo, a veces a contraluz, que incluso de espaldas al espectador, invitan a formar parte de la composición.

La Virgen con las tres Marías y San Juan camino del Calvario, 1659. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Quizá una de sus facetas más desconocidas es la de policromador de imágenes y retablos, realizando de manera ocasional escultura en madera y barro cocido. La exposición muestra las dos únicas tallas conservadas de su mano: las imágenes de La Virgen del Rosario, procedentes una de la Parroquia de Sen Andrés y otra del Hospital de la Caridad, ambos en Sevilla. Su estilo es muy próximo al del escultor Pedro Roldán, con el que colaboró en numerosas ocasiones.

Pero si por algo es conocido Valdés Leal es por sus obras para el Hospital de la Caridad de Sevilla. El pintor creó un ambicioso programa iconográfico ideado por Miguel Mañara, hermano mayor de la corporación, siendo las más destacadas Las Postrimerías. En Finis Gloriae Mundi muestra esa presencia constante de la muerte en el ideario de sevillano ,que por esa época había vivido la peste (1649) y había sufrido varias inundaciones. Esto se ve a la perfección en sus Vánitas, metáforas de la fugacidad de la existencia y del desengaño de lo mundano.

Finis Gloriae Mundi, 1671-1672. Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla.

No es de extrañar su maestría en cuanto a los dibujos que realizó, pues fue uno de los promotores de la Academia de Pintura de Sevilla, donde impartía clases de dibujo. Así, en sus dibujos preparatorios, no son sólo bocetos rápidos a modo de apuntes para la obra final, son autenticas obras completamente terminadas que servirían para mostrarlas a su clientela y después archivarlas para futuros proyecto. En estas obras preparatorias de pequeño formato usó pintura, lápiz, carboncillo, tinta o aguda. Un autentico virtuoso.

Cristo flagelado, década de 1660. Museo Nacional del Prado.

La exposición cierra con las grandes series iconográficas realizadas para grandes Órdenes Religiosas como la Compañía de Jesús, el Monasterio de San Jerónimo de Buenavista o la Orden Franciscana de Santa Clara de Carmona, además de la serie sobre la vida de San Ignacio de Loyola.

San Ignacio exorcizando a un endemoniado, 1660-1664. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

La exposición se puede visitar en las salas V y VIII y la sala de exposiciones temporales del Museo de Bellas Artes de Sevilla hasta el 27 de marzo de 2022. Está comisariada por Ignacio Cano Rivero, Ignacio Hermoso Romero y Valme Muñoz Rubio.

Además de mostrar las obras propiedad del museo, se pueden ver otras traídas de prestigiosos museos nacionales e internacionales, como el Museo Nacional del Prado, el Museo de Bellas Artes de Cataluña, The National Gallery de Londres, Hamburger Kuntshalle, la Catedral de Sevilla y la Hermandad de la Santa Caridad, así como varias colecciones privadas y pertenecientes a parroquias sevillanas, cordobesas y gaditanas.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

VV.AA.: La guía del Prado. Madrid, 2014.

MUSEO DE BELLAS ARTES DE ANDALUCÍA

Dossier de prensa y Textos de Sala de la Exposición.

https://www.museosdeandalucia.es

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

https://www.museodelprado.es



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