El carro de heno


COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE EL CARRO DE HENO

FICHA TÉCNICA

  • Obra: El carro de heno
  • Autor: Hieronymus van Aeken, El Bosco
  • Cronología: 1512-1515
  • Estilo: Pintura flamenca
  • Técnica: Óleo
  • Soporte: Tabla
  • Dimensiones: 135x45 cm
  • Ubicación: Museo Nacional del Prado, Madrid.

 

CONTEXTO HISTÓRICO

La escuela flamenca, creada en el siglo XV por Jan van Eyck continúa en el siglo XVI. Las ideas protestantes irrumpen en el norte de Europa, cosa que provoca una lucha política y religiosa que terminará con la separación de la Iglesia Católica en la segunda mitad el siglo XVI.

Esto explicaría, en cierto modo, que la pintura flamenca siga tan apegada a la religiosidad tradicional pero ahora puesta al servicio de nuevos géneros profanos, con mensajes moralizantes, respondiendo así a las demandas de la burguesía, colectivo responsable de la mayoría de los encargos artísticos.

En este panorama se mueve El Bosco. Nacido hacia 1450 en el seno de una familia de artistas, no saldrá de su ciudad natal, Hertogenbosch, nombre del que tomará su apodo. Cuando en 1516 falleció, sin haber abandonado nunca su ciudad, ya era famoso en lugares como España.

Su obra está muy apegada a la tradición medieval, pero llevada a su mundo repleto de originalidad, en el que da rienda suelta a una fantasía cargada de ironía y humor. El paisaje y las escenas de la vida cotidiana ganan importancia en sus cuadros, poblados por multitud de pequeñas figuras realizadas con una precisión milimétrica, para trasmitir, de cierto modo pesimista, lo difícil que es la salvación para el hombre y lo fácil que es condenarse eternamente por culpa de los vicios, que El Bosco ridiculiza en toda su producción.

Dentro de este contexto, crea “EL carro de heno”, cuya fecha crea controversias. Unos autores apuntan que fue realizada entre 1485-1490 y otros entre 1512-1515

 

ANÁLISIS FORMAL E ICONOGRÁFICO.

El mensaje de esta obra alude al pecado, más concretamente a la avaricia: la posesión es peligrosa. Quien ama demasiado los bienes terrenales, no puede amar a Dios lo suficiente. En este tríptico encontramos cuatro escenas diferentes pero relacionadas entres si. Cerrado, vemos a un peregrino medieval que renuncia a todos sus bienes y emprende el camino espiritual. En ese camino, el demonio y los pecados, representados por el perro y las escenas de violencia o placer, lo acechan.

Una vez abierto, en al tabla de la izquierda, El Bosco muestra los orígenes del pecado a través del pecado original, la caída de los ángeles al Infierno y la expulsión del Paraíso.

Los ángeles rebeldes que el artista flamenco retrata son figuras diminutas que parecen insectos, a menudo con rabo, que caen de las nubes bocabajo y desaparecen en la tierra para volver a reaparecer en el panel central tirando del carro.

La tabla central se centra en el mundo de los hombres y está presidida por un gigantesco carro de heno. Parece inspirarse en un dicho popular flamenco: “El mundo es como un carro de heno y cada uno coge lo que puede”

Aunque también parece haber referencias a la Biblia, como el pasaje de Isaías en el que se dice “Toda carne es como el heno y todo esplendor como la flor de los campos. El heno se seca, la flor se cae”

Lo que nos quiere decir con esto es que, por muchos bienes que amases a lo largo de tu vida, al final todos acabaremos en el mismo lugar, pues el heno simboliza la ambición de los bienes terrenales.

Alrededor del carro, mujeres y hombres con la ayuda de escaleras, horcas, ganchos o sus propias manos, intentan arrancar el heno, peleándose entre si, matándose e incluso cayendo bajo las ruedas del carro y siendo aplastados.

Como se mencionaba anteriormente, el carro está tirado por los demonios en los que se convirtieron los ángeles caídos: seres híbridos mitad hombre, mitad animal. Así, podemos ver a un ser con cuerpo de pez y piernas humanas, un hombre con capucha al que el crecen ramas de la espalda y otro con brazos de hombre y cara de ratón.

Justo detrás del carro y presidiendo esta extraña procesión, nos encontramos con el Papa, el rey y el emperador, cuyo estandarte con el águila bicéfala se ve al fondo.

Demonios tirando del carro
Monje símbolo de gula
El Papa, el emperador y el rey

Toda la escena emula a los típicos desfiles, festivos o religiosos, donde un carro transportaba una representación simbólica. En este caso, el carro porta el objeto deseado y los asistentes a esta procesión se matan por conseguir su parte.

Ese pecado de la avaricia se ve perfectamente en el monje barrigón que lleva una copa en una mano y un rosario en lastra, simbolizando la gula, parte del pecado de la avaricia.

Cristo, mostrando sus llagas, contempla la rocambolesca escena desde lo alto, con una actitud casi de resignación, pareciendo responder a las suplicas del ángel que está sobre el montón de heno.

Este desfile hilarante se dirige de forma inevitable hacia el Infierno, situado en la tabla derecha. Como ya es costumbre en las representaciones infernales del Bosco, vemos edificios ardiendo. Unos demonios construyen una torre, que podría ser la mítica Torre de Babel y otros se dedican a infligir torturas a los condenados que van llegando a sus dominios.

Claros son los paralelismos de esta obra con su archiconocido “El jardín de las delicias”, sobre todo en lo referente a las tablas laterales, en las que se representan el Paraíso, el pecado y el Infierno.

Como último apunte, el contraste entre el terreno árido del primer plano y el paisaje frondoso del fondo. En el primero está el ser humano y en el segundo no hay rastro de él. ¿Quizá El Bosco ya nos estaba advirtiendo que, la avaricia del ser humano llevaría a la destrucción del planeta?


GALERÍA DE IMÁGENES












BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

DE LA PEÑA GÓMEZ, Mª PILAR; Manual básico de Historia del Arte. Colección “Manuales UEX”. Cáceres, 2008. Universidad de Extremadura

HAGEN, ROSE-MARIE y RAINER; Los secretos de las obras de arte: 100 obras maestras al detalle. Taschen.

MARTÍNEZ BUENAGA, Ignacio; MARTÍNEZ PRADES José Antonio; MARTÍNEZ VERÓN Jesús, Historia del Arte. Paterna (Valencia) 1998. Editorial ECIR

YARZA LUACES, JOAQUÍN; Guía de sala. El Bosco y la pintura flamenca del siglo XV. Fundación Amigos del Museo del Prado. TF Editores. 2007. Madrid.

VV.AA. Enciclopedia “Arte al detalle”. Tomo siglos XV y XVI, volumen 2. Círculo de Lectores. DK Limited. 2013

VV.AA.: La guía del Prado. Madrid, 2014.

MUSEO DEL PRADO

https://www.museodelprado.es

 

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