La familia de Carlos IV


COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LA FAMILIA DE CARLOS IV


FICHA TÉCNICA

  • Título: La familia de Carlos IV
  • Autor: Francisco de Goya y Lucientes
  • Cronología: 1800
  • Técnica: Óleo
  • Soporte: Lienzo
  • Dimensiones: 280x336 cm
  • Ubicación: Museo del Prado (Madrid)

 

CONTEXTO HISTÓRICO

Con la llegada de los Borbones a la corte española, los gustos y costumbres de reyes anteriores cambiaron y, como no podía ser de otra manera, esto también se reflejó en los retratos de la familia real.

En el momento de realizar este cuadro, Goya era ya pintor de cámara y muy apreciado por el rey, siendo este retrato grupal el culmen de esta labor.

En esta obra se verá la animadversión hacia la reina que el pintor desarrolla, además de una crítica voraz a la manera de gobernar, en la que el rey queda en un segundo plano a favor de la reina, que es la que mueve los hilos del reino junto a Godoy, quien se rumoreaba era su amante.

Por otro lado, una enfermedad provocó en Goya su famosa sordera, hecho que lo volvió más huraño, desconfiado y con una visión del mundo más crítica y oscura, cosa que ya se puede advertir en este retrato.

 

ANÁLISIS FORMAL E ICONOGRÁFICO

Si antes en los retratos de la familia real se trasmitía el carácter divino de la estirpe a través de la arquitectura, de una rica decoración y de la idealización de la belleza junto a ricas vestiduras, reflejo del lujo y ostentación propio de su condición, ahora Goya muestra todo lo contrario, una familia real más “cercana” sin ningún tipo de artificio.

El pintor colocó a los catorce personajes en un interior bastante austero con la única decoración de dos grande lienzos en la pared del fondo, casi en penumbra.

Parece ser que en esta obra, Goya rindió homenaje a Velázquez y a sus Meninas, sobre todo a la hora de incluirse junto a la familia real con su caballete, en la misma esquina en la que Velázquez aparece en su famosa pintura. Pero casi este sería el único guiño a la obra velazqueña, eso y que se sitúa en un interior.

Veamos quien es quien en este retrato. De izquierda a derecha: el Infante Carlos María Isidro, Fernando VII (Príncipe de Asturias), la Infanta María Josefa, una princesa no identificada representada de perfil que seria la futura esposa de Fernando VII, la Infanta María Isabel, la Reina María Luisa, el Infante Francisco de Paula, Carlos IV, el Infante Antonio Pascual, la Infanta Carlota Joaquina, Luis de Borbón-Parma y la Infanta María Luisa Josefina con su hijo Carlos Luis. Y, como no, en la esquina izquierda, Goya delante de un gran caballete.

Lo que puede parecer un simple retrato de familia esconde un sinfín de interpretaciones políticas que sólo un genio como Goya podía representar y que, además, gustase a los reyes, que seguro no se percataron del significado real de la pintura.

Destaca en el centro la figura de la reina con un brillante traje a la moda francesa sobre el que lleva la banda de la Real Orden de Damas Nobles que ella fundó y peinada “a la griega”. Parece imitar la postura de la Infanta Margarita de Velázquez.

Entre la reina y el rey vemos al Infante Francisco de Paula, vestido de rojo, que parece ser el único nexo de unión entre el matrimonio real.

Carlos IV aparece vestido con un sencillo traje de gala en el que luce el Toisón de Oro y las bandas y placas de la Real Orden de Carlos III, de la de San Genaro, de la de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y del Espíritu Santo.

Goya colocó de manera intencionada en el centro visual a la reina en lugar de al rey, ya que era ella, junto a Godoy, quienes manejaban el reino, quedando el rey relegado a un segundo plano, con cara de bobalicón, como si no se enterase de nada de lo que ocurre a su alrededor. Además, muestra a la reina con una actitud altiva.

La reina María Luisa y el rey Carlos IV

A la izquierda, en primer termino, el futuro Fernando VII, de azul, como Príncipe de Asturias. Se adelanta ligeramente respecto al resto de la familia, mostrando la importancia que tendrá y su ambición de reinar a toda costa. Su hermano, Carlos María Isidro lo agarra por la cintura, indicando así que esta preparado para sucederle llegado el caso, casi como un augurio de lo que sucederá años después, cuando reclamó el trono para sí.

El futuro Fernando VII, el infante Carlos Marís Isidro, la futura esposa de Fernando y Goya

Al fondo, se representar a los hermanos del rey: a la izquierda la Infanta María Josefa, a la derecha el Infante Antonio Pascual con su esposa y su hija, la Infanta María Amalia, ya fallecida en el momento de pintar la obra. Será por eso que Goya la representa de perfil al modo de las estelas funerarias romanas.


Desde la izquierda, en penumbra, Goya mira al espectador, situado a la misma altura que los reyes, reivindicando la importancia del artista en la corte, como ya hiciera Velázquez.

Esta obra muestra una composición cerrada, cerrándola por un lado la hija del rey y por otro Goya con su caballete.

La luz, procedente de algún punto de la izquierda, proyecta sombras sobre el suelo y contribuye a iluminar los rostros, las telas y las condecoraciones y joyas que llegan los retratados.

Goya usa una pincelada ligera, fina, detallada y resuelta, usando tonos cálidos, predominando los blancos y dorados que contrastan con los rojos y azules de algunos trajes. El genio de Fuendetodos es capaz de captar la personalidad de los retratados de una manera magistral: el monarca como alguien poco capacitado para el gobierno, Fernando VII mostrando su importancia la estar ligeramente más adelantado y el carácter vanidoso y dominante de la reina.

La obra fue realizada entre mayo y junio de 1800 y, para ello, Goya realizó varios bocetos al óleo de los retratados, tomados del natural y ya en la posición en la que se iban a situar en la obra final.

El Museo del Prado conserva cinco de los diez bocetos, de dimensiones similares y en los que se puede apreciar una preparación en tonos rojizos. Estos bocetos pertenecen a Doña María Josefa de Borbón, Don francisco de Paula, Don Antonio Pascual de Borbón, Don Carlos María Isidro y Don Luis de Borbón.

Boceto de Carlos María Isidro
Boceto de Luis de Borbón
Boceto de María Isabel de Braganza
Boceto de la Infanta María Josefa

De todos es conocida la animadversión que el rey sentía por la reina, y viceversa. Tanto es así que en la serie de grabados de “Los Caprichos” parece protagonizar el grabado “Hasta la muerte” en el que critica la vanidad, viendo muchos un retrato de la reina.



BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA.

BAZÁN DE HUERTAS, Moisés: Arte Neoclásico y del siglo XIX en España.

Apuntes de la carrera Historia del Arte (Universidad de Extremadura)

 

MARTÍNEZ BUENAGA, Ignacio; MARTÍNEZ PRADES José Antonio; MARTÍNEZ VERÓN Jesús, Historia del Arte. Paterna (Valencia) 1998

 

MENA MARQUÉS, MANUELA B.; Guía de Sala: Goya. Fundación Amigos del Museo del Prado. TF Editores.

 

VV.AA. Colección “Arte al detalle. Siglo XIX. Tomo I”. Círculo de Lectores.

 

VV.AA.: La guía del Prado. Madrid, 2014.

 

ARTEHISTORIA

https://www.artehistoria.com

 

MUSEO DEL PRADO

https://www.museodelprado.es

 

TEMAS Y COMENTARIOS DE ARTE

https://www.temasycomentariosdeartepaeg.blogspot.com

 Miriam Reyes

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