Julio César a través de la historia del arte


LA FIGURA DE JULIO CÉSAR EN LA HISTORIA DEL ARTE


Es imposible que al habla del esplendor de Roma, no se venga  la mente uno de los principales personajes de este periodo histórico: Cayo Julio César. Durante toda su vida, su único objetivo era llegar al poder al costo que fuera, y ya teniéndolo, no lo compartió con nadie; también es conocido por ser un dictador "noble" ya que no se valió de su poder para vengarse de todos aquellos que iban contra sus ideas políticas.

La figura del romano Cayo Julio César es por no decir de las principales y con ello, a través del tiempo, diversos artistas tanto contemporáneos a César cómo ya más modernos, se dedicaron a plasmar en alguna manifestación artística el valor e importancia de este personaje; entre el bagaje artístico que goza de poseer los retratos del dictador se encuentran bustos, monedas y lienzos. En el siguiente trabajo, se mostrarán algunos de los más conocidos y destacados en el mundo de la historia del arte.
Busto de Julio César, Museo regional Agostino Pepoli, Trapani, Italia.

La figura representada forma parte de la colección del Museo Regional Agostino Pepoli en Trapani, Italia. Esta muestra a un César con un semblante relajado, a pesar de la hostilidad que se estaba gestando con Pompeyo, uno de los tres miembros del primer triunvirato. Mientras que Pompeyo estaba forjando su imagen como militar en el oriente de Roma, Julio César se abría paso en la política posicionándose como pontífice máximo en el 63 a.C. 

En el Museo Nacional del Prado, se encuentra un par de series de bustos llamada "Bustos de los doce emperadores" traída desde Roma en 1565 por el escultor Nícolo Bonanome a Madrid. Este busto con los rasgos de Julio César se encuentra mirando al frente y con el tamaño de su cabeza desproporcional con el tamaño del pecho. El modelo utilizado deriva de uno existente en Museo Arqueológico de Venecia y entre los otros dos bustos de la serie en la que se incluye a César, se encuentran El emperador Calígula y El emperador Augusto.

Gayo Julio César. Hacia 1565, mármol blanco; 48 x 27 cm. Sala 033, Museo Nacional del Prado.

CÉSAR Y LA REINA DE EGIPTO

Giovanni Battista Tiepolo. César y la reina de Egipto, Museo Arkhangelskoye, Moscú.


Esta obra de Giovanni Battista Tiepolo creada en el siglo XVIII muestra una escena de un primer encuentro entre César y la reina de Egipto Cleopatra. Ambos se conocieron en el año 48 a.C. cuando él tenía 52 años y ella sólo 20. El inicio de su relación se da en medio de dos guerras civiles: la primera es romana entre Julio César y Pompeyo y la otra, egipcia, entre Cleopatra y su hermano Ptolomeo XIII. Una vez finalizada la guerra en Alejandría, César se queda un periodo de cuatro meses en Egipto par lograr una estabilidad en la región; este tiempo también lo aprovechó para pasear con Cleopatra por el Río Nilo en un cortejo victorioso. De esta relación nace el único hijo de Cleopatra: Cesarión.

LA RENDICIÓN DE VERCINGÉTORIX ANTE JULIO CESAR

Lionel Royer, 1899, Óleo sobre tela, Museo Crozatier, Francia.

Entre los eventos históricos más importantes que protagonizó Julio César, se encuentra su cruce sobre el río Rubicón, mismo que marcaba la zona en que ningún ejército armado podía atravesar, además de decir una de sus más celebres frases: Alea  iacta est (la suerte está echada). Con esto, César había logrado el sometimiento de la Galia y tras la victoria en Alesia, logró la rendición de Vercingétorix, quien se mostró ante César después de haber reunido la mayor parte de tribus galas y poner fin a la República romana.


Triunfo de César en Roma. Andrea Mantegna

Los triunfos de César es una serie de nueve cuadros pintados por el maestro renacentista Mantega entre 1485 y 1505. Fueron pensados para colgarse en sincronía y formar así una sola escena: un desfile militar en dónde Julio César celebra su triunfo en la guerra de las Galias en el año 46 a.C.

En la parte inferior izquierda del cuadro, se puede observar la presencia de niños angelicales, haciendo alusión al origen divino del César. Estos infantes salen de entre las patas del caballo, mismo que arrastra la carroza triunfal llevando también las famosas ramas de laurel. Al fondo, se aprecia un arco que el pintor imaginó, era para el César, mismo que en la parte superior se puede observar a los cautivos y sometidos por los romanos. El elemento principal y central del cuadro es, sin duda, la figura de Julio César sentado sobre un lujoso carruaje conducido por caballos blancos; su mano derecha sostiene un cetro de marfil y la izquierda una hoja de palma. En la parte trasera de César, un esclavo sostiene una corona de laurel sobre la cabeza del militar mientras le recuerda su naturaleza humana: "Mira hacia atrás, recuerda que eres un hombre".


Estas y muchas obras más, forman parte del legado artístico que Julio César marcó entre los diversos artístas de su época y de los artistas actuales. La fuerte esencia de su personalidad, ha inspirado además alegorías, poemas y producciones cinematográficas, dejando en claro que hasta en su nombre, hay una gran fuerza, tanto como la que él demostró mientras estuvo frente al poder romano. 


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

NATIONAL GEOGRAPHIC:

htts://historia.nationalgeographic.com.es/personajes/julio-cesar/fotos/1/3

MUSEO NACIONAL DEL PRADO:

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/gayo-julio-cesar/cf47b5b9-96b0-4242-a2a2-e886648bb16f?searchid=3821941d-a2ce-8733-6840-2e90b9100949 

MONGE MARIGORTA, José Antonio: El joven Julio César: los primeros años de un líder. Tomo 110, National Geographic, Barcelona, España. 


PALOMA SILVA

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