Biografía de Antonio Gaudí



ANTONIO GAUDÍ (1852-1926)



Antoni Placid Guillem Gaudí i Cornet nació en Reus, una pequeña localidad del distrito del Baix Camp de Tarragona (Cataluña, España) el 25 de junio de 1852, concretamente,  en el seno de una familia de artesanos y campesinos que llevaban ya mucho tiempo localizados en esta provincia catalana. Sin embargo, habría que añadir que sus antecesores por parte de padre provenían de Auvernia, una región histórica de Francia.  En relación a este contexto, la niñez de este futuro arquitecto, transcurriría en un ambiente caracterizado por un claro componente “rural”, donde su familia tenía el trabajo y estando por ende en contacto directo con el campo. Sus progenitores, Francesc Gaudí i Serra y Antònia Cornet i Bertran, ya habían tenido otros cuatro hijos antes que él (Rosa, María, Francesc y Francesc), quienes fallecieron a una temprana edad. Gaudí, aunque llegó hasta una edad considerable (setenta y cuatro años), fue una persona con una condición física muy enfermiza coartándole durante toda su existencia y sus hábitos de vida, debido a una artritis articular diagnosticada a los cincos años que lo obligaron a quedarse en casa extensos periodos de tiempo. Ante esta situación, ya desde niño, Gaudí tuvo ejercitar su imaginación y aprendió rápidamente a entender y ver su entorno y el mundo con una visión diferente, siendo el campo y sus pequeños detalles, ese lugar de contemplación y entretenimiento.  

“Desde los cinco años el hijo pequeño de los Gaudí Cornet sufría fuertes dolores que lo obligaban a quedarse en casa largos periodos bien le obligaba a hacerse desplazar en mula, por lo que, a diferencia de los niños de su edad, el pequeño Antoni debió ejercitar su imaginación […] aprendió pronto a entender y ver su entorno y el mundo con otros ojos. El campo le atraía profundamente y era capaz de entretenerse durante horas contemplando piedras, plantas, flores…[…]”

Aunque no conocemos con exactitud plena todos los datos referidos a su infancia, la mayor parte de los documentos coinciden que su primer contacto con la educación fue en la escuela del maestro Francisco Berenguer. Más adelante, en el año 1863, con once años, ingresa en el Colegio de las Escuelas Pías de Reus, anteriormente destinado a ser un convento de la orden franciscana. Por estas circunstancias, se considera que fue durante esta etapa de su vida cuando estableció una fuerte conexión con la religión católica sellando así una ferviente creencia con su total devoción.  Posteriormente, durante su etapa en el bachillerato, se sabe que no fue un estudiante modelo y su expediente, el cual se encuentra conservado en el archivo de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, refleja que tuvo algún suspenso y que incluso llegó a repetir asignaturas. A pesar de estos leves contratiempos, Gaudí ya mostraba un especial interés por el dibujo y la arquitectura, colaborando en el año 1867 en un semanario conocido como El Arlequín para el que hizo ciertas ilustraciones.

Tras este primer proceso formativo, se traslada a Barcelona en 1869 para continuar con sus estudios. De esta manera, a la edad de veintiún años, tras realizar una colaboración en 1870 con Eduardo Toda para el monasterio de Santa María de Poblet, logra entrar en la Escuela Provincial de Barcelona en 1873 comenzando así sus estudios de arquitectura. Durante su carrera, a causa de la muerte de su hermano Francesc y de su madre en 1876, el joven Gaudí se vió obligado a realizar diferentes trabajos con algunos maestros de obras para ayudar a su padre con la economía doméstica. Finalmente, Gaudí terminará sus estudios de arquitectura en el año 1878, plasmado de manera muy acertada por el arquitecto e historiador Joan Bassegoda en su obra Gaudí: 

“El 11 de febrero de 1878, el director Rogent remitió sendos oficios al rector de la Universidad y al director general de Instrucción Pública de Bellas Artes, junto con los expedientes de Antonio Gaudí, Cristóbal Cascante y Juan Feu para que les fuera otorgado el título de arquitecto. Los títulos fueron librados el 15 de marzo, y el 9 de abril el director de la escuela lo puso en conocimiento del presidente de la Academia Provincial de Bellas Artes y del rector de la Universidad”.

               Farola de seis brazos (1879), Plaza Real de Barcelona         

    

Tras concluir sus estudios, Antoni Gaudí se dedicaría en cuerpo, mente y espíritu a aquello a lo que estaría destinado, la creación arquitectónica. En 1879, ya un año cumplido de la finalización de su carrera, fallecerá su hermana, dejando huérfana a su sobrina Rosita Egea, que desde este momento vivirá con su padre, su tío y su abuelo.  Años más tarde, concretamente en 1883, Gaudí se retira del centro de la ciudad y pasa una temporada en Alella,  una pequeña localidad ubicada a las afueras de la urbe en la comarca de Maresme, una zona caracterizada por su geografía montañosa. Posteriormente, regresará a Barcelona e irá recibiendo progresivamente numerosos encargos. 

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Nave de blanqueo de la Cooperativa Mataronense (1883)

Fachada de la Casa Vicens (1883-1888)

Fachada del Palacio Güell (1886-1889) 

 

En el año 1891, volverá a salir de la ciudad condal y llevará a cabo numerosos viajes a León y Astorga para las obras de la Casa Botines y el Palacio Episcopal. También en este mismo año, se trasladará a Málaga y Tánger con el marqués de Comillas para conocer la ubicación donde se iniciaría la construcción de las Misiones Católicas de África.  En 1903 se trasladará a Mallorca para la coordinación de las obras que se le habían encargado sobre la propia catedral balear. Dos años después, en 1905, inmerso en el proyecto del Parque Güell para su amigo y mecenas Eusebi Güell, adquiere una casa modelo de las que ocuparía el conjunto, mudándose a vivir con su padre y su sobrina. Tristemente un año después, su padre fallece a la edad de noventa y tres años.

Fachada del Palacio episcopal de Astorga (1889-1893)

Fachada de la Casa Botines (1891-1894). 


Centrándonos brevemente en su aspecto más íntimo y personal, se sabe que Antoni Gaudí nunca llegó a contraer matrimonio ni dejaría descendencia. Algunos teóricos y expertos afirman que el arquitecto estuvo enamorado de una mujer llamada Pepita Moreu, maestra de la cooperativa mataronense donde Gaudí intervino, siendo una de sus primeras obras. Se dice que este amor nunca llegó a consolidarse porque, según se cuenta, cuando el tarraconense decidió declararse, esta mujer ya se encontraba comprometida. 

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Fachada de la Casa Batlló (1904-1906)


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Fotografía del exterior de la Casa Milá (1906-1912)

Durante toda su carrera y producción artística, cabe mencionar que Antoni Gaudí trabajó compaginando diversas obras arquitectónicas. Sin embargo, todo cambiará cuando en el año 1911 cae enfermo de fiebres de Malta trasladándose a un hotel en Puigcerdá. Esta difícil situación le llevaría incluso a escribir su testamento, debido a su pensamiento de que no podría vencer la enfermedad. 

Fotografía del Parque Güell (1900-1914).  


Tras poder superarla y recuperarse, otro duro revés golpearía la vida del maestro, ya que al año posterior, en 1912 fallecerá su sobrina Rosita Egea, quedándose de esta manera completamente sin allegados familiares. Para más inri, el fallecimiento en 1914 de su amigo y colaborador Francesc Berenguer, destrozaría por completo al arquitecto tarraconense. Esto hizo que Gaudí rechazara cualquier nuevo encargo, dedicándose específicamente al proyecto de la Sagrada Familia, llegando incluso a trasladar su vivienda al pie de la obra.

“A partir de entonces y hasta su muerte, Gaudí no aceptará más trabajos y se alejará de todo aquello que pudiera apartarle de su obsesión: entregar su vida a la construcción de la que dijo en una ocasión que sería la primera catedral de una nueva serie”.

Fotografía de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia (1883-1926)

Imagen del interior del templo


Tras largos años de trabajo llegó a enfrascarse tanto en sus proyectos que llegó a abandonar su aspecto y su cuidado físico. Se sabe que se encontraba tan descuidado físicamente que el 7 de junio de 1926 fue atropellado por un tranvía en la Gran Vía de Barcelona y nadie llegó a reconocerle, por lo que no fue socorrido de inmediato. Únicamente un comerciante, al que se le identifica como Ángel Tomás Mohíno, ayudó al viejo arquitecto para trasladarlo al hospital de la Santa Creu donde fallecería tres días después del accidente a la edad de setenta y tres años. El 12 de junio de 1926 Gaudí fue enterrado, en una de las capillas de la cripta de la Sagrada Familia con la presencia de grandes multitudes que quisieron darle el último adiós.


BIBLIOGRAFÍA

-Bassegoda Nonell, Joan (1988). Gaudí. Barcelona: Ed. Salvat.

-Bassegoda Nonell, Joan (2001). Gaudí, la arquitectura del espíritu. Barcelona: Ed. Salvat.

-Bassegoda Nonell, Joan (2002). Gaudí o espacio, luz y equilibrio. Madrid: Criterio

-Giralt-Miracle, Daniel (2012). Gaudí esencial. Barcelona: Librosdevanguardia


Ángel Marrero Pimienta


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