La Apoteosis de San Ignacio

 


COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LA APOTEOSIS DE SAN IGNACIO


FICHA TÉCNICA
  • Obra: La Apoteosis de San Ignacio

  • Autor: Andrea Pozzo

  • Cronología: 1685 - 1694

  • Estilo: Barroco italiano

  • Material: fresco

  • Técnica: óleo sobre fresco

  • Soporte: bóveda de la nave central de la iglesia de San Ignacio

  • Ubicación: Iglesia de San Ignacio (Roma)


CONTEXTO HISTÓRICO

Nos encontramos con la Italia de finales del siglo XVII, en un momento de profunda inestabilidad política y social, provocada fundamentalmente por las consecuencias de los grandes acontecimientos históricos sucedidos en los años previos, tales como la Guerra de los Treinta Años, o los diversos conflictos religiosos que habían sido una constante en la historia de Europa desde los inicios de la misma Edad Media.

La tensa relación con España, así como el control que esta potencia tenía sobre algunos territorios, especialmente en la zona del Milanesado, influía enormemente en las economías y espacios locales, fomentando aún más esa convulsión interna.

Será en estos tiempos de constante cambio cuando se vaya conformando lentamente un nuevo estilo artístico: el Barroco.

Consolidado a principios del siglo XVII, de forma específica en la ciudad de Roma, se caracteriza por el rechazo a la racionalidad y al orden anterior, fomentando la ostentación y el exceso, aspecto gracias al cual es reconocible a primera vista.

Es el reflejo de una sociedad monárquica, en la que el poder del soberano se manifiesta a través del arte, pero en la que empiezan a destacar nuevos y potentes grupos sociales, como la burguesía comerciante, que irrumpe con fuerza en el panorama artístico reinante e impone sus gustos específicos, convirtiéndose así en los nuevos grandes mecenas de la época.

Asimismo, es un arte religioso, impulsado por las modificaciones establecidas en la Contrarreforma, que busca el sentido didáctico de la expresión artística, induciendo al mismo tiempo a la reflexión y a la oración por parte de los fieles.

Será en este contexto en el que se mueva Andrea Pozzo, nacido en 1642 en Trento, y que con apenas 23 años se unirá a la Orden Jesuita; será en ella en la que encuentre un refugio para los hombres más formados de su época, que no tardarán en reconocer y fomentar su talante artístico, siendo su obra cumbre “La Apoteosis de San Ignacio”.


Retrato de Andrea Pozzo


ANÁLISIS FORMAL

El programa pictórico desarrollado a lo largo de la bóveda de la nave central de esta iglesia se centra en la labor llevada a cabo por los jesuitas en cuanto a la evangelización del mundo, y supone una exaltación de la figura de San Ignacio de Loyola.

San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier


Es a él a quien el artista coloca como eje de la composición, ligeramente desplazado del centro, sobre una serie de nubes y rodeado por numerosas figuras angélicas; dirige su mirada hacia otro grupo de ángeles, que portan la cruz de Cristo entre sus brazos.

En torno a esta escena, Andrea Pozzo hace un gran uso de la perspectiva, desarrollando una serie de estructuras arquitectónicas inspiradas en la Antigüedad Clásica, que dan al espectador una sensación de infinitud, de que ninguna de ellas tiene fin, y de que el cielo se abre a un plano superior, desconocido para ellos.

En las cuatro esquinas tendríamos personificaciones de cuatro continentes (Europa, África, América y Asia),  encarnados en figuras femeninas con diversos atributos que nos permiten distinguirlas.

Junto a ellas, numerosas figuras que representan las almas recién convertidas, y que avanzan en busca de la salvación.


San Francisco Javier y otros misioneros

Asimismo, se distinguen varios personajes relevantes en cuanto a la tarea de las misiones, que acompañan a San Ignacio: San Francisco Javier, de túnica oscura y guiando a los asiáticos conversos en la zona inferior; y San Luis Gonzaga, San Francisco de Borja y el beato Estanislao de Kostka, en la parte superior, dirigiéndose al cielo.

Finalmente, en los extremos, tenemos representaciones de los dos medios que el santo habría utilizado para fomentar dichas conversiones: el amor a Dios y el temor a los castigos divinos.

Toda la obra es un ejemplo del uso de la “quadratura” y el trampantojo, recursos artísticos que pretendían jugar con la percepción humana del espacio, creando arquitecturas pintadas que parecían reales a ojos de quienes las contemplaban.

El fresco constituye un claro ejemplo de los nuevos recursos y objetivos del Barroco, mostrando ese rechazo a la racionalidad y fomento del desequilibrio, dentro del cual, no obstante, existe una cierta tensión y orden que relaciona las figuras entre sí.


ANÁLISIS ICONOGRÁFICO

El tema elegido por Andrea Pozzo tendría un significado más profundo, habiéndose inspirado en el versículo 12:49 del Evangelio de San Lucas, en el que Cristo mismo dice: “He venido para traer el fuego sobre la tierra”.

El propio San Ignacio habría dado respuesta al mismo, diciendo: “Id y motivad el incendio del mundo”, en referencia a la expansión de la religión católica por todos los territorios conocidos.

Es por ello que abundan las referencias al fuego, no sólo en la bóveda, sino en toda la iglesia; entre los personajes podemos distinguir antorchas, pequeñas hogueras, incluso los colores dorados o anaranjados del cielo hacen referencia a este versículo.

En cuanto a las figuras de los continentes, tenemos a:

- Asia, representada como una mujer de piel oscura, subida en un camello; junto a ella, San Francisco Javier.

- África, de piel negra y con rasgos árabes, sentada sobre un cocodrilo y con un colmillo de elefante en sus manos.


Asia y África con sus atributos

- Europa, una matrona rubia, de mayor edad que las otras mujeres, simbolizando su antigüedad frente al resto; aparece a caballo, portando el bastón de mando.

- América, vestida con ropas indias y un tocado colorido, en referencia a las culturas indígenas pre existentes en este territorio; lleva una lanza, con la que hiere a un gigante.

América y Europa con sus atributos

Asimismo, en uno de los extremos de la bóveda, vemos representado el trigrama de Cristo (IHS); portado por un ángel, es indicativo de que la labor de San Ignacio se reconoce como divina.

Finalmente, dentro de la propia arquitectura, tenemos capiteles,  rosetas en los casetones de la bóveda pintada e incluso guirnaldas decorativas; es también el caso de los puttis o figuras humanas, que recuerdan a los ignudis que Miguel Ángel coloca a lo largo de la Capilla Sixtina.

Todos ellos son elementos que nos remiten precisamente a la Antigüedad Clásica, evocando el arte griego y romano que tan presente estuvo en el Renacimiento, y cuya influencia aún persiste ligeramente en el Barroco.


CURIOSIDADES

- Actualmente, el fresco se conoce por tres nombres diferentes: “La Apoteosis de San Ignacio”, “La Gloria de San Ignacio” y, el más extenso y menos utilizado de todos, “El papel de SanIgnacio en la expansión del nombre de Dios por el mundo”.

- El propio pintor habría indicado, en documentos que se conservan de la época, que el desplazamiento de la figura de San Ignacio es intencional; de esta manera, el punto de visión del espectador atraviesa directamente el lugar en que se encontraría el corazón del santo.

- La contribución de Andrea Pozzo no se centra exclusivamente en la bóveda, sino que realiza otros frescos y pinturas para diversas partes del interior de la iglesia.

La más conocida es la “falsa cúpula”, en la que vuelve a recurrir a la quadratura y al trampantojo; con ello, desvía el punto de fuga de la pintura hacia la zona de la nave, de tal forma que el espectador percibe que la propia cúpula se mueve con él a lo largo de su recorrido por el interior del templo.


“Falsa cúpula”

- El innovador uso de la perspectiva que se aprecia en esta obra es recogido por el artista en su tratado Perspectiva Pictorum et Architectorum, que divide en dos partes: en la primera, hace una labor didáctica para instruir a todos aquellos aprendices que lean su obra; en la segunda, profundiza en conceptos artísticos que pueden ser empleados por maestros pintores.


Tratado de perspectiva de Andrea Pozzo


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

LIBROS

WITTKOWER, Rudolf: Arte y arquitectura en Italia: 1600-1750. Madrid, 2007.

WEBGRAFÍA Y ARTÍCULOS

RESEARCHGATE:

https://www.researchgate.net/publication/305877153_El_perfil_de_Andrea_Pozzo_como_maestro_de_perspectiva(Consulta: 11/08/2020).

ACADEMIA.EDU:

https://www.academia.edu/39708835/ANDREA_POZZO (Consulta: 11/08/2020).

DIALNET:

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2500980 (Consulta: 11/08/2020).

WEB OFICIAL DE LA IGLESIA DE SANT’IGNAZIO:

https://santignazio.gesuiti.it/storia-della-chiesa/(Consulta: 11/08/2020)

WEB OFICIAL DE LOS JESUITAS:

https://gesuiti.it/ignazio-di-loyola/ (Consulta: 11/08/2020)

Nuria Ríos

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