Los Nazarenos

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LOS NAZARENOS

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Los Nazarenos
  • Autor: Joaquín Sorolla y Bastida (1863-1923)
  • Cronología: 1914
  • Estilo: Luminismo (género costumbrista)
  • Técnica: Óleo
  • Soporte: Lienzo
  • Dimensiones: 3,51 metros (alto); 3,005 metros (ancho) 
  • Ubicación: The Hispanic Society of América (Nueva York)



CONTEXTO HISTÓRICO

Joaquín Sorolla y Bastida. Valencia 1863-Madrid 1923. Interesado por el dibujo y la pintura, cuando acaba sus estudios ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos en 1879. Ayudó en su estudio al fotógrafo Antonio García Peris con cuya hija, Clotilde García del Castillo se casó en 1888. Estuvo en Madrid entre 1881-82 copiando a los grandes artistas del Prado.

Solicitó estudiar en la Academia de Bellas Artes de Roma, consiguiéndolo en 1885. En París se interesó por las pinturas al aire libre. Comenzó con un estilo histórico, haciendo obras de este corte como"El padre Jofré protegiendo a un loco" (1887). En 1890 se traslada a Madrid donde establecerá su casa y taller, y ya en 1892 se interesa por las temáticas sociales y realiza "¡Otra Margarita!" premiada con la primera medalla en la Exposición Nacional y en 1893 en la Internacional de Chicago.


Empieza a trabajar con la luminosidad de la zona mediterránea y hace una exposición individual en las Galerías George Petit en París en 1906. En 1908 conoce a Archer Milton Huntington, que visitó su exposición en la Galería Grafton de Londres y quiso adquirir obras suyas para su Hispanic Society. En 1909 le propuso exponer en dicha sede.  Sigue pintando y participando en exposiciones nacionales e internacionales, pero en 1921 mientras pintaba en su jardín sufre un ataque de hemiplejía. Fallece el 10 de agosto de 1923 sin ver expuesta la gran obra que realizó para la Hispanic Society of América, ya que esta no se instala hasta 1926.


Contrato con la Hispanic Society of América. La Hispanic Society es un museo gratuito y también biblioteca para la investigación del arte y cultura de España, Portugal e Hispanoamérica, fundada el 18 de mayo de 1904 por Archer Milton Huntington. El contrato entre Sorolla y Huntington se firmó el 26 de noviembre de 1911 para la realización de pinturas al óleo en un tiempo determinado, con temas de España y Portugal, y cuya ubicación sería la biblioteca.
Destacan en el contrato los siguientes puntos:
- Dimensiones aproximadas de 4 metros de ancho y 70 metros de largo.
- Se debía entregar a la Hispanic Society todos los bocetos preparatorios, así como los trajes usados.
- El estreno de la exposición debía ser solo y exclusivamente en la Hispanic Society. 

Sorolla en la puerta de la Hispanic Society.
La exposición se tituló "Visiones de España", cuyo objetivo era dar una visión ampliada de mujeres y hombres del pueblo español con las indumentarias propias de aquí, por lo que en la obra hay cierto costumbrismo. Son 14 paneles, algunos fijados con rapidez y otros se demoraron más, por lo que no habría un orden establecido. 
- Ciudades no representadas: Murcia, Asturias, Canarias y Baleares. 
- Ciudades representadas: Las dos Castillas compartiendo lienzo.

Un solo lienzo para: Aragón, Cataluña, Extremadura, Guipúzcoa, Galicia y Navarra.  Dos lienzos para: Comunidad Valenciana.  Cinco lienzos para: Andalucía, siendo cuatro de ellos para Sevilla.  Pintadas in situ, por lo que todos los paneles están realizados al aire libre, la única escena que no se pintó de tal forma fue la del patio sevillano.

Orden por fecha de los paneles:
  • 1913. Friso castellano.
  • 1914. Cinco paneles (Dos a Sevilla, Guipúzcoa, Aragón, Navarra). 
  • 1915. Cuatro paneles (Dos a Sevilla, Galicia y Cataluña). 
  • 1916. Valencia.
  • 1917. Extremadura. 
  • Diciembre de 1918-Enero de 1919. Elche (Alicante). 
  • Mayo-Junio de 1919. Ayamonte (Huelva).
Según las fechas se observa como el artista se demora más a la hora de trabajar, quizás por el cansancio de un proyecto tan ambicioso como este. Durante 1913-1915 hizo 9 paneles, mientras que entre 1916-1919 solo hizo 4 paneles. El rey de España, Alfonso XIII con quien el artista tenía buena relación, le envió un telegrama desde San Sebastián felicitando a Sorolla por sus obras. 



ANÁLISIS ICONOGRÁFICO Y FORMAL

Impresionante obra pictórica que nos envuelve por su tamaño. Pincelada suelta y compacta a la vez, con colores claros propios de la paleta cromática del artista.

Varios planos, el primero, los tres nazarenos seguidos por el cortejo de hermanos. Los tres tienen en común, los pies descalzos también la túnica negra de cola recogida en el brazo, faja de esparto y antifaz que cubre el rostro, en él está bordada la cruz de Santiago en roja, quizás una alusión a Diego Velázquez nacido en Sevilla y que perteneció a la orden de Santiago desde 1659.

El de la izquierda lleva cirio algo consumido. El del centro, no lleva capirote, pues se trata de un hermano de penitencia, porta una cruz de madera que en ella lleva pintada la cruz de Malta en blanca.
El de la derecha, lleva vara dorada, quizás tuviera un cargo superior al resto.


Se sitúa la cofradía en una estrecha calle, en los laterales hay público que espera. Cierto costumbrismo en las vestimentas, como la mujer con mantilla y abanico, por lo que podemos situar la cofradía en el Jueves Santo sevillano; ella mira al nazareno, respondiéndole este también con la mirada. Público en los balcones que espera al palio. Al fondo vemos a un señor uniformado con tricornio que parece escoltar el paso.

Por el centro, cruce de cirios, y al fondo un cura, abajo se ve un leve sfumato para simular el humo del incienso que sería llevado por un monaguillo.


En la parte derecha de la calle, hay mucha expectación. Los hombres llevan sombreros de ala ancha, las mujeres con claveles en su cabello. Una joven sonríe pícaramente a un nazareno que parece conocer y que este la mira de reojo, los rasgos de ella son parecidos a los de la mujer morena de las obras del cordobés Julio Romero de Torres. Detrás de ella, un hombre con la cabeza descubierta mira al espectador al igual que la mujer de su lado, hay otra que sostiene un bebé.



Obras de Julio Romero de Torres.

El palio, según la visión e imaginación del autor. Típico sevillano, con orfebrería de plata, la candelería es alta con finos cirios y solo dos encendidos. Adornado con flores blancas y rosáceas puestas de forma cónica (nos recuerda al modelo de jarras de la Virgen de la hermandad del Valle), y redondeadas.

La Dolorosa aparece difuminada, con tocado blanco sencillo al igual que el pecherin. El manto parece bordado por los laterales, la corona de oro, de pequeño tamaño y de estilo dieciochesco. La Virgen con la cabeza inclinada hacia la izquierda, y las manos esbozadas y difuminadas.


Bambalinas bordadas en lo que parece terciopelo negro, escudo en la bambalina frontal (cruz patada en el lado izquierdo, escudo de armas de Castilla y León en el derecho), no son largas por lo que se aprecia a la Virgen, son irregulares con flecos y borlas y destacan las "corbatinas" que cubre los varales extremos del palio.


Al fondo de la escena, la Giralda, de ella pinta: cuerpo de campanas, cuerpo del reloj y cuerpo de estrellas. En el cuerpo de campanas estarían en los extremos las jarras de azucenas. El cielo, despejado, hace buen día, es primavera en Sevilla. Es una obra espectacular, de grandes dimensiones que se le aconseja al espectador ver con cierta distancia para captar el mayor número de detalles posibles.


CURIOSIDADES

Al observar de un vistazo la obra, vemos los nazarenos, cuyo hábito es muy parecido al de la hermandad de la Carretería, pero aquí es donde estaría el primer fallo; decía el historiador Gabriel Ferreras, que en un primer impacto visual con la pintura ya se veía que esas túnicas no eran del terciopelo azul marino que tanto caracteriza a esta hermandad. 

No se le encuentra sentido a la faja que llevan, ya que no es perteneciente a este hábito nazareno, por lo que quizás el artista valenciano nos presentaría un collage, es decir; pone en su pintura una conjunción de detalles que le gusta o le llama la atención de la Semana Santa sevillana aunque no tengan entre ellos nada que ver. 


Todo apuntaría que la Virgen sería María Santísima del Rosario de la hermandad de Montesión bajo ese palio realizado por Eloísa Rivera. El mismo que contaría con crestería pero que el artista no plasmó en la pintura.

El palio claro que existió para la dolorosa de la calle Feria, pero que finalmente fue sustituido por el estilo de malla. 

Cierto es que los bordados del palio bordado en negro pasaron al nuevo de malla, pero fue finalmente en Constantina (Sevilla) donde acabó la mayor parte de este palio representado por Sorolla, concretamente en una hermandad formada solo por mujeres, los Dolores de Constantina. 


La calle no se conoce la ubicación exacta, pudiera ser la calle Feria, estableciendo por tanto así un paralelismo con la actualidad, ya que la hermandad tiene su sede actualmente en dicha calle y también hoy, procesiona en la tarde del Jueves Santo. 


Sorolla llega a Sevilla en marzo de 1914, estableciéndose en un lugar inmejorable, el monasterio cisterciense de San Clemente, pero poco se sabe de su estancia aquí, ya que ni siquiera en el libro de cuentas de dicho lugar aparece ningún dato al respecto.

Está en la ciudad durante 28 días, pero regresa a Madrid sin haber acabado la obra, finalmente vuelve el 3 de abril y ya no se marcharía hasta acabarla. 


Durante su estancia en Sevilla le manda correspondencia a su mujer Clotilde para informarle de lo avanzado de su trabajo, en una de esas cartas, le explica que se llevó mucho tiempo para escoger a un modelo que hiciera de nazareno, y que su sorpresa llegaba cuando el hombre al que escogió se puso el antifaz, ya que él no tenía idea de que iban con el rostro tapado.

Por lo que se saca en conclusión que el artista no sabía nada de la Semana Santa hispalense hasta que no llega a la ciudad. 


Sorolla y Sevilla, una relación de amor-odio de la que se dice que se reconcilia al ver a la Macarena en una mañana del Viernes Santo. Lo cierto es que parece que al artista le impresiona las cofradías, pues hay bocetos del Gran Poder o del misterio de la Carretería. 


Nos hacemos a la idea, visto el número de obras dedicadas a Sevilla, de lo que a Archer Milton le gustaba la ciudad, su esposa Anna Vaughn Hyatt Huntington, que era una reputada escultora regaló a Sevilla la famosa escultura de El Cid ubicada en el Prado de San Sebastián. 

Escultura El Cid Campeador. Prado de San Sebastián, Sevilla. 

Se acogió en el Museo de Bellas Artes de Sevilla en el 2008 la exposición "Sevilla, visión de España" donde se expusieron los 14 lienzos. 

Por lo tanto tenemos una obra espléndida en composición, virtuosa en color y una conjunción perfecta en su todo.  El valenciano dijo en un momento de su vida:

"Si posible fuera nacer a voluntad y en dos lugares a un tiempo, yo sería mitad de Valencia y mitad de Sevilla". 


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

TRIADÓ TUR, Juan Ramón y GARCÍA SÁNCHEZ, Laura: Pintores de siempre. Sorolla. Madrid, Susaeta Ediciones S.A, 2015.

PINTURAS IMPRESIONISTAS:
MUSEO DEL PRADO:

SOMOS CHAMBERÍ. EL DIARIO:
PASIÓN EN SEVILLA. ABC SEVILLA:

CERES. MINISTERIO DE CULTURA:


Paloma G. Zamudio.



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