Entrevista a @elbarroquista



ENTREVISTAMOS A MIGUEL ÁNGEL CAJIGAL, LA PERSONA QUE HAY DETRÁS DE LA POPULAR CUENTA


¿Por qué 'El Barroquista'?

El barroco es el período artístico del que tengo un conocimiento más directo, tanto de sus artes plásticas, como de la arquitectura, la música o la literatura. Es una época creativa que creo que tiene mucha relación con nuestro mundo actual.

Buscando nombre para mi perfil divulgador, recordé el de un conjunto de música barroca llamado I Barocchisti. Me gustaba cómo sonaba. Recuerdo que una vez en una conferencia dije que yo no era medievalista sino “barroquista”. Al público le hizo gracia, creo que le gustó la sonoridad. Y ya me quedó lo de El Barroquista.

La historia del arte en las redes sociales. ¿Con qué red social te quedas? ¿Con cuál es más fácil transmitir y llegar a la gente?

Serían dos respuestas diferentes.

Yo sin duda me quedo con Twitter, porque establece un contacto más directo y cercano y además pone en relación de igualdad a ambas partes de la comunicación. La facilidad de acceso para hablar con los especialistas que estamos en Twitter me parece una herramienta de inmenso potencial.

Sin embargo, creo que la plataforma más efectiva para transmitir es YouTube. Ahora estamos en una nueva generación de contenidos para este canal, donde no importa tanto la factura del vídeo y su montaje como el contenido. En el canal que he abierto con Luis Pastor (llamado El Pasquino) hablamos cada semana de cuestiones de actualidad del mundo del arte, los museos y el patrimonio cultural.Solemos hablar de temas especializados, pero eso no impide que tengamos una audiencia muy fiel y participativa. Es como abrir una ventana a un debate que puede seguir cualquiera a través de los vídeos. La gente quiere cada vez una información más especializada y directa y YouTube es perfecto para eso.

Una de tus luchas constantes vía redes sociales es en contra de la masificación turística. ¿Cómo podemos encontrar la solución a este problema tan presente en ciudades como Venecia?

Sobre todo, siendo conscientes de que la masificación acaba de empezar. El turismo de masas está asomando la cabeza y cuando se incorporen plenamente a ese mercado los principales países emergentes estaremos hablando de flujos muy superiores a los actuales. Si ahora tenemos problemas en algunas ciudades, monumentos y museos, imaginemos cuando esto se multiplique por dos o por tres en el número de visitantes.

Eso significa que hay que acotar. Habrá que hacerlo antes o después. Yo creo que es mejor hacerlo cuanto antes. No todo el mundo podrá ir a todas partes. Habrá que poner un aforo límite en los lugares más demandados y que los pueda visitar la gente que antes haya reservado su plaza. Hay que poder garantizar que los visitantes tienen una experiencia de calidad, cosa que hoy no tienen en museos como Louvre, Museos Vaticanos o Uffizi.

Defínenos #HisteriaDelArte.

Es un concepto híbrido que empecé a usar en redes para etiquetar una serie de reacciones exageradas hacia el arte y el patrimonio. La Histeria del Arte la sufrimos todas las personas en algún momento, porque los monumentos y las obras de arte muy famosas nos condicionan. Tenemos reacciones desproporcionadas ante ellas: queja, protesta, decepción o el famoso y polémico “sthendalazo”.

El disfrute del arte se ha democratizado, algo que es excelente. Pero al mismo tiempo, se ha incorporado a la sociedad de consumo, lo cual no siempre es positivo. Si te haces un montón de kilómetros para poder hacerte una foto con un cuadro famoso y al llegar te quejas de que te prohíben hacer fotos y eso te ha arruinado la visita, eso es Histeria del Arte.

Queremos que te mojes... ¿Cuál es tu artista favorito/a de la historia del arte?

Me mojo sin problema, porque me gusta el juego de las listas y los rankings, aunque sea un simple entretenimiento. Mi artista favorito de la historia del arte es Picasso, con mucha diferencia. Como hablo normalmente de barroco o renacimiento, a mucha gente le sorprende. Pero el nivel de disfrute que he tenido viendo obras de Picasso no me lo ha dado nadie más. Su mezcla de capacidad técnica, talento e imaginación personalmente me parecen imbatibles. Mi lista de favoritos sería larga: Velázquez, Klee, Goncharova, Van Eyck, Rembrandt, Krasner, Giotto, Van Gogh, Rafael, El Lissitzky, Holbein, Manzoni, Canaletto, Bourgeois, Bernini,Caravaggio… Pero por encima de todos y de todas siempre pondría a Picasso entre mis preferencias.

¿Qué opinión le merece a El Barroquista la polémica obra 'The Comedian'?

Creo que hay algo de políticamente correcto en quejarse del arte contemporáneo y que las redes sociales han amplificado esa costumbre. Para un determinado perfil de público o de opinión pública, parece que “indignarse” con estas cosas es obligatorio. La pieza me parece ocurrente, divertida y bien planteada, aunque no me parece original porque no lo es: acabo de nombrar a Piero Manzoni, uno de mis artistas favoritos, que tendría mucho que hablar con Cattelan. Que un artista sea capaz de acaparar tanta atención justo cuando él lo planifica requiere un gran talento. La pieza está más pensada de lo que mucha gente pueda creer y, como propuesta conceptual, está bien concebida. Además ha abierto un debate enorme sobre el arte, que viene de maravilla.

Hace poco alertaste del peligro patrimonial que suponía el conflicto bélico que están manteniendo Irán y Estados Unidos, pero nadie parece darle importancia a este tema. ¿Crees que también en materia cultural hay países de primera y de segunda fila?

Sin duda. El año pasado ardió Notre-Dame de París, afortunadamente sin víctimas. Fue portada global y las redes se llenaron de personas lamentando este accidente. También en 2019 ardió el bazar de Tabriz, uno de los mercados históricos más importantes del planeta, también Patrimonio Mundial de la UNESCO y un monumento más valioso que la catedral de Notre-Dame. Este fuego, a pesar de que hubo casi una treintena de heridos, no tuvo casi repercusión, ni en occidente ni en las redes. Ésa es la diferencia cuando arde un monumento en Francia y uno en Irán.

No creo que sea una conspiración. Simplemente, Notre-Dame es famosa porque está en una ciudad hiperturística como París. No es la catedral gótica más importante del mundo. De hecho, ni siquiera sería la más importante de Francia (yo creo que no estaría ni en un Top 3). Pero sí es seguramente es la más famosa. Tabriz, por el contrario, está en un lugar poco visitado por los viajeros de los principales países del mercado del turismo. Es un poco el “efecto Gioconda”: seguramente no es la mejor obra de Leonardo, pero es la más famosa porque está en París.

Esto mismo pasa también entre regiones. Provincias con un patrimonio cultural excepcional como Teruel, Córdoba o Palencia no destacan tanto como otras que están en los planes de visita de muchísimos turistas.

¿Le daremos algún día la importancia que merece a la mujer artista en los museos?

Creo que vamos por buen camino, pero falta mucho y no podemos relajarnos. El año pasado la Tate convirtió a Natalia Goncharova en la protagonista del año, con gran éxito. En mayo aterriza Lee Krasner como estrella absoluta en el Guggenheim de Bilbao, con una exposición maravillosa que tuve la suerte de ver el año pasado en el Barbican de Londres.

Obviamente, los museos y centros de arte contemporáneo lo tienen más fácil para ponerse al día, porque cuentan con mayor fondo de autoras disponible y, además, con el infinito talento de miles de autoras en activo. Pero los museos de arte clásico se están poniendo las pilas. Como ejemplos, todo lo que ha hecho la NationalGallery alrededor del cuadro de Artemisia Gentileschi que se han comprado, o el caso del Museo del Prado, que con exposiciones temporales y “rescate” de obra de los almacenes va a avanzar entre 2019 y 2020 más que en todo el siglo anterior. En ese sentido tengo muchísimas ganas de ver en un par de meses la exposición Las Invitadas, donde el Prado tiene la ocasión de saldar una gran deuda con las mujeres artistas del siglo XIX y principios del XX.

¿Qué le pedirías a este 2020 en materia cultural?

Conciencia de la fragilidad del patrimonio cultural, porque solo así podremos protegerlo como debemos, para que dure lo más posible. Y si se me permite otra petición, un marco de trabajo digno para el sector cultural. Creo que mucha gente se sorprendería de la precariedad que hay en muchos sectores culturales cruciales, como la conservación/restauración o incluso dentro de las propias instituciones museísticas. Con eso -y con que no arda nada más- ya me conformaría.

Recomiéndanos 3 cuentas tuiteras para los amantes del arte.

Es muy difícil decir solamente tres, porque hay muchísimas. Como doy por hecho que el grupo del #OrgulloBarroco ya debería ser seguido por la gente amante del arte, con Cipriano García-Hidalgo (@cipripedia) a la cabeza, voy a recomendaros las que para mí fueron las tres mejores cuentas artísticas de Twitter en 2019: el Tarro de Heno (@eltarrodeheno), Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann) y Pikasso Dios de las Vanguardias (@GodPikasso). Están haciendo un trabajo sencillamente impresionante y permitiendo a miles de personas acceder de manera gratuita a conocimiento artístico de calidad.

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