Zigurat de Ur

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DEL ZIGURAT DE UR

FICHA TÉCNICA

  • Título: Zigurat de Ur
  • Autor: Rey Ur-Nammu
  • Cronología: 2100 a.C.
  • Estilo: sumerio
  • Materiales: ladrillo y adobe
  • Dimensiones: 61 x 45,7 m.
  • Ubicación: Ciudad de Ur, Mesopotamia (actual Irak)

CONTEXTO HISTÓRICO ARTÍSTICO

El zigurat de Ur es una de las obras más importantes de la arquitectura civil sumeria. Su construcción se debe a las órdenes que dio el Rey Ur-Nammu, quien eligió dedicar el edificio al culto de la diosa-luna Nanna. Este tipo de levantamientos eran muy comunes, sobre todo, en las ciudades más importantes de esta región mesopotámica, ya que compartían una cosmogonía fundamentada en la  existencia y adoración a las distintas divinidades que estaban vinculadas con los elementos de la naturaleza, como el sol, la luna, la lluvia, la tierra, etc.

Ur-Nammu, junto a su hijo Shulgi, iniciaron la reconstrucción de esta localidad de Ur y levantaron su conjunto palaciego en donde se hallaban los edificios y espacios administrativos más importantes, así como un templo de pequeñas dimensiones que estaría dedicado a algún dios o diosa tutelar. En el centro de este conjunto palatino estaría ubicado este zigurat de enormes dimensiones que, según las fuentes que nos han llegado, estaría conformado por tres plantas y rematado por un santuario o templo dedicado a la diosa Nanna. Actualmente, solo hallamos los yacimientos de esta antigua ciudad palaciega y solo una parte de lo que fue el zigurat. 

Yacimientos de lo que fue la antigua ciudad de Ur y al fondo el zigurat 
ANÁLISIS FORMAL

La planta de este edificio es rectangular, de 62 metros de lado y 45 metros de ancho aproximadamente. Se trata de una torre escalonada que se conforma de tres plantas y en cada una de ellas tiene una terraza. La primera planta tiene 11 metros de altura y en su explanada nos encontramos con un parapeto de poca altura en cuyo centro se levanta una segunda planta cuyas dimensiones serían menores a las de la primera. La tercera planta no se ha conservado, pero se sabe que ahí se encontraría el templo o santuario dedicado a la diosa lunar. Para acceder a la estructura encontramos tres escaleras: dos laterales y una central. La escalera central estaba destinada para la celebración de procesiones rituales, mientras que las laterales tenían una función mucho más doméstica. Además, contaba con una pequeña cocina ubicada en el lado norte de la segunda planta a la cual accedían los dioses a satisfacerse. 

Partes de un zigurat

Al igual que las pirámides egipcias, sus lados o esquinas están articuladas y coordinadas con los cuatro puntos cardinales. Esta orientación ha hecho pensar a muchos investigadores que una de las funciones que podría tener el zigurat es la de ser un observatorio desde donde los sacerdotes estudiaban, contemplaban y presagiaban el firmamento; una práctica muy común en muchas civilizaciones y no se descarta la posibilidad de que el zigurat sea un edificio cargado de energía cósmica hacia donde el monarca se dirigía para descansar. Las únicas autoridades que podían acceder a este observatorio eran los sacerdotes, pues eran ellos los que tenían un poder mucho mayor y una conexión más cercana con los dioses.

Los muros del zigurat tienen una forma similar a la del talud y están decorados con pequeños contrafuertes. El interior de la estructura está compuesta por ladrillos de adobe en sentido horizontal y el exterior se compone por ladrillos cocidos y secados al sol. Esta técnica constructiva, también, nos habla del contexto tradicional, cultural, espacial y geográfico en donde se hallan este tipo de estructuras, ya que se sitúan entre dos ríos - el Tigris y el Éufrates -. Esto nos demuestra que el edificio tiene unas proporciones macizas, por tanto, solidas que se han mantenido a lo largo del tiempo. 

Es importante remarcar que esta estructura estaría amurallada por un muro que estaría decorado con la técnica del ladrillo vidriado, lo cual resaltaría el poder político, religioso, económico, la hermosura y la elegancia de todo el conjunto palaciego.

Escaleras centrales que dan acceso a la segunda planta

Gracias a Herodoto (484 a.C - 425 a.C.), historiador y geógrafo griego, conocemos algunas de las características importantes de estas construcciones, pues nos habla de su conformación y de las funciones que tenían algunos espacios, como por ejemplo, el santuario o templo dedicado a la diosa Nanna. Herodoto habla hacia el 440 a. C. así: 

"En lo alto hay un santuario muy espacioso, dentro del cual se halla una cama de enormes dimensiones, ricamente decorada con una mesa de oro junto a ella. No hay allí estatua de ningún tipo, y nadie ocupa la habitación de noche, salvo una única mujer a la que el dios, según afirman los sacerdotes, ha elegido para él. Dicen también que el dios entra en persona en dicha habitación y duerme en su cama. Yo personalmente no me lo creo"
Es probable que Herodoto se esté refiriendo a la función que tenían estos templos o santuarios, pues ahí se realizaba el matrimonio de la diosa lunar Nanna. Por tanto, era un espacio de hierogamia o matrimonio entre dioses.

Vista aérea

Los zigurats son estructuras que están conformadas de manera piramidal porque hay una intención de acceder o tener una conexión con el cielo y las divinidades. Es una construcción que también es simbólica pues sus formas son similares a las de una montaña que, dentro de la cosmogonía mesopotámica, tenía que ver con esa montaña sagrada o lugar sagrado desde donde se podía recibir los poderes y las energías emanadas por los y las diosas. Estas creencias no se alejan de los pasajes bíblicos en donde se menciona a Moisés y a los Diez Mandamientos recibidos por Dios en el Monte Sinaí. Asimismo, los zigurats se asocian con la historia bíblica de la Torre de Babel en donde nos habla de cómo la divinidad termina destruyendo una estructura con la cual el hombre pretendió alcanzar lo divino, es decir, se atrevió a querer alcanzar lo inalcanzable.



Cristina Reyes Pacheco

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