Evolución de las exposiciones artísticas a lo largo de la historia


BREVE REPASO A LA EVOLUCIÓN DE LAS EXPOSICIONES DESDE LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA HASTA NUESTROS DÍAS


Las exposiciones de arte tal y como las conocemos hoy son producto de una evolución constante a lo largo de siglos en función de los conceptos y necesidades de cada tiempo. Aunque a día de hoy existen diferentes tendencias a la hora de exponer, ya sea en colecciones permanente o en exposiciones temporales, como podemos ver en este enlace, si que hay ciertas normas que se han estandarizado y que forman parte de prácticamente cualquier exposición que podamos visitar.

DE LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA A LOS PRIMEROS MUSEOS


Pero vamos a empezar por el principio. Aunque la gran mayoría de los grandes museos europeos se fundan en el siglo XIX, el ser humano ya llevaba tiempo exponiendo objetos artísticos para mostrarlos al mundo. Ya en la antigüedad, en los botines de guerra era muy habitual que los mandatarios expusiesen las esculturas expoliadas como símbolo de poder, convirtiéndose en objetos muy apreciados.

Rómulo llevándose el botín, Ingres, 1812.
Sin embargo es ya en el siglo XVI cuando encontramos un concepto novedoso y que sí que tendrá una repercusión directa en las exposiciones tal y como las conocemos hoy: los gabinetes de curiosidades. En ellos, más que piezas de arte en sí, se exponían piezas de carácter extraño como piedras o animales disecados, que se disponían en las salas sin un orden aparente aunque con la intención de enseñarlos y ser nuevamente un símbolo de poder y riqueza. Podríamos estar hablando del origen de los museos científicos o naturales.

Cuarto de Maravillas de Worm.
A lo que sí dieron pie estas primitivas exposiciones fue a un auge coleccionista en las siguientes décadas, por toda la élite europea de la década. Si a esto le sumamos que el renacimiento y los inicios del barroco volvieron a situar el arte en el punto de mira, hasta unos límites nunca antes vistos, nos encontramos con una ingente cantidad de comitentes, normalmente familias muy adineradas como los Médici en Italia, que ya no solo encargaban piezas para su uso y disfrute personal, sino también para mostrarlas al mundo, obviamente con el concepto elitista que estamos comentando.

Tribuna de los Uffizi, Zoffany, 1772-78.
Pero es en el siglo XVIII cuando encontramos que la mayoría de esas colecciones privadas empiezan a convertirse en públicas dando origen a los primeros museos. Es aquí cuando abren sus puertas, en este orden, los Museos Capitolinos en 1734, el Museo Británico en 1759 y la Galería de los Uffizi en 1765. El éxito que tuvieron hizo que durante el resto del siglo XVIIIy la primera mitad del XIX otras tantas ciudades europeas se lanzasen a exponer sus tesoros, caso por ejemplo del Museo del Prado en Madrid, que abre sus puertas en el año 1819.

La Gran Galería del Louvre, Hubert Robert, c. 1796.


EVOLUCIÓN DE LOS CONCEPTOS MUSEOGRÁFICOS

Durante las primeras décadas de existencia de los museos como tal, los criterios expositivos y la forma de exponer no varía mucho de la que ya pudimos ver con los gabinetes de curiosidades del siglo XVI. Las piezas se amontonan unas encima de otras y en la mayoría de los casos las salas no responden a un orden en lo que respecta a la fecha de origen de las piezas o la temática que abordan.

Museo del Prado, Laurent y Minier, c. 1899.
Es en este momento cuando surgen los conceptos de museología y museografía, para responder a las necesidades que se van derivando de las exposiciones y comenzar a estandarizar los procesos. Se van creando los primeros espacios plenamente concebidos para la exposición de obras de arte y se empieza a dar sentido a las colecciones, con organizaciones en función de temáticas, fechas o autores. El orden por fin empieza a ganar protagonismo y los museos se van modernizando a la par con el arte, tan cambiante en los siglos XIX y XX. 

National Gallery, c. 1900.
Es precisamente en este último siglo cuando nace el ICOM (Consejo Internacional de Museos) y que profesionaliza el sector con la intención de promocionar y proteger las colecciones de los museos. Gracias al establecimiento como ciencia de la museología hemos podido ver como los lenguajes expositivos han ido alterándose con el paso de los años, siempre en consonancia con los nuevos tiempos y adaptándose a las necesidades que iban surgiendo hasta llegar a nuestros tiempos, donde podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la manera de construir las exposiciones es todo un arte como tal, ya que el éxito de las mismas depende en gran medida de la forma en la que estén concebidas.

Exposición de Wei Wei en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, 2013.



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