Conversión del Duque de Gandía


COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LA CONVERSIÓN DEL DUQUE DE GANDÍA




FICHA TÉCNICA

  • Título: Conversión del Duque de Gandía.   
  • Autor: José Moreno Carbonero (1860-1942).
  • Fecha: 1884.
  • Estilo: Pintura historicista española.
  • Técnica: Óleo.
  • Soporte: Lienzo. 
  • Dimensión: 3,15 m (alto) y 5 m (ancho). 
  • Ubicación: Museo del Prado (Madrid) (sala 061 A).
CONTEXTO HISTÓRICO

José Moreno Carbonero (Málaga, 1860-Madrid, 1942). Gran pintor del historicismo español y último de este género. Pintor de renombre en la pintura andaluza del XIX. Con 21 años presenta “El Príncipe Don Carlos de Viana”, ganando una primera medalla en la Exposición Nacional de 1881. En ella presenta unas características que luego desarrolla en sus otras obras:

- Dibujo nítido y rotundo.
- Pincelada limpia, jugosa y de entonación fría.
- Melancolía. Muestra además los sentimientos de los personajes.

Su obra de consagración será “La conversión del Duque de Gandía”, enviada desde Roma. Recibió una excepcional crítica en la Exposición Nacional de 1884.


ANÁLISIS ICONOGRÁFICO Y FORMAL

El tema de la obra, es el momento en el que el féretro de Isabel de Portugal, esposa de Carlos I de España y V de Alemania, por lo tanto Reina y Emperatriz, se deja en la Capilla Real de Granada, donde Francisco de Borja, IV Duque de Gandía, amigo y hombre confianza, tiene que comprobar que el cuerpo que allí deja es el de Isabel.

La escena, en una cripta. En la parte izquierda pudiera haber una escalera, por ese escalonamiento de los personajes. Debajo del pasamano hay una talla del escudo de armas de los Reyes Católicos. El suelo cubierto por una gran tela rojiza con dibujos geométricos negros, hay otra más colorida debajo, con estampado de flores, y encima de ella hay una gorra que pudiera ser del Duque. En la esquina izquierda el autor pone su firma (J. Moreno Carbonero), donde se realizó la obra (Roma) y el año de ejecución (1884).

En la parte frontal de la capilla, aunque parece difuso y difícil de asegurar, pudiera haber un Crucifijo.

Lectura de los personajes (secundarios) de izquierda a derecha:

- La mujer que se agarra a la baranda de la escalera, lleva pañuelo en mano, cabeza cubierta por un tocado y ataviada de negro. Tiene mirada melancólica hacia el Duque.

- Mujer que se tapa la cara, es Leonor de Castro, esposa del Duque de Gandía, noble portuguesa, dama, caballeriza y amiga de la Reina. Aparece enlutada, se lleva las manos a la cara para evitar ver el estado de su Reina y amiga, quizás también para evitar ver la pena de su esposo. Leonor sostiene una especie de capa negra entre sus brazos, de ella recae un “manojo” de probablemente, claveles marchitos.

- Niño ataviado de negro, con mangas abullonadas, camisa y los zapatos negros pero algo sucios. Tendría 8 o 9 años, mira impactado al Duque, con la boca entre abierta y se lleva la mano al pecho. Es muy probable que fuera la primera vez que estaba en contacto con la muerte.

- El acólito que agarra la insignia, lleva dalmática y tiene la mirada ausente.

- El sacerdote, hombre de avanzada edad ya que se refleja en su rostro, con pesadumbre mira al Duque, y frunce el ceño. Ataviado a la usanza de los actos religiosos del siglo XVI. Trabaja muy bien la capa pluvial, resaltando la calavera que hay en ella, quizás porque se pusiera para actos fúnebres.

- El otro eclesiástico, ataviado de rojo, aparece serio mirando al Duque.

- En el fondo hay varios personajes, el que mejor se ve es el monje ataviado de marrón, perteneciente quizás a la orden Carmelita, aparece con la cabeza rapada y es el único que mira a la Emperatriz. Los monjes serían los encargados de sepultar el cuerpo de la Reina.

Personajes (principales) de izquierda a derecha:

- Francisco de Borja, IV Duque de Gandía. El autor lo muestra de perfil y de luto. Sobre su cuello, condecoración de oro, posiblemente relacionada con el lugar nobiliario que ocupa. Lleva botas de piel de caña alta que recorren casi toda la pierna, el Duque presenta cierto contrapposto apoyando todo su peso en la pierna izquierda. Lleva espuelas, por lo que nos hace pensar que el camino o por lo menos el final, lo pudiera haber hecho a caballo. Se abraza a un gentilhombre (noble que servía a reyes o a otras personas de alto rango), aparece cansado y apenado y apoya su mano sobre el hombre armado, mientras que los ojos los tiene cerrados.

- El gentilhombre que probablemente sirviera a sus majestades, el autor nos lo muestra con mirada baja, soportando su pena más soportando la del Duque. Aparece armado, cuya armadura es propia de la corte de Carlos I. El autor muestra destreza a la hora de tratar la armadura. Lleva amarrada a la cintura su espada y también tiene espuelas.

- Monteros de Espinosa (cuerpo de la guardia real española que se encargaba de la guardia nocturna de los reyes castellanos), es el que abre el sarcófago y que no puede evitar taparse la nariz por el hedor que desprendía el cuerpo de la Emperatriz.

- La gran protagonista de la obra, Isabel de Portugal, murió el 1 de mayo de 1539 en el Palacio de Fuensalida de Toledo, por altas fiebres después de un aborto. El ataúd está sobre un catafalco cubierto por una gran tela que lleva el escudo de armas de Carlos I de España y V de Alemania. Parece que entra una luz por la parte izquierda que impacta sobre la tela. El mayor punto de luz de la obra está en la Emperatriz, haciendo que sea el punto de luz de una obra que tiende a ser claroscurista. 

- El féretro, ricamente adornado, tiene dos escudos, el de Castilla y el de Portugal. Recordemos que Isabel pertenecía a la dinastía Avís portuguesa, hija de Manuel I de Portugal y de María de Aragón (hija de los Reyes Católicos). El ataúd está trabajado de manera realista, recae de él un velo transparente blanco. 
Ataviada con vestido blanco y detalles en dorados. Manos, una encima de otra y pálidas sobre el vientre. Aparece de perfil, Moreno Carbonero trabaja de manera inteligente y madura el estado de descomposición en el que se encuentra Isabel dando un tono muy blanco, pero algunos detalles tienen una tonalidad negra, simulando ese efecto de putrefacción del cuerpo. Existencia de velo en boca y en cabeza, este último con rico encaje. Aparece coronada, cuya corona pudiera ser similar a la corona imperial.

Obra de carácter melodramático además de ser un espectáculo pictórico. Nos cuenta además del suceso, los sentimientos de los personajes. Trabaja con mucha destreza a pesar de ser una obra de grandes medidas. De pincelada suelta en algunas ocasiones y realistas en otras (rostros), las figuras están bien dibujadas, y cuida mucho los detalles, como la gama cromática de la obra (negros, blancos, ocres, etc.). Luz puesta de forma inteligente, para darle a la Emperatriz todo el protagonismo.  Composición en aspa, pero menos marcada, aún así señala al Duque y al gentilhombre. Las miradas casi todas tienen una dirección diferente, pero la mayoría van al Duque. Es una pieza pictórica con gran sensibilidad y dinamismo, muy recomendable verla in situ. 



CURIOSIDADES

Nos situamos en el reinado de Carlos I de España y proclamado en 1521 como Carlos V de Alemania, Emperador del Sacro Imperio Romano Germano.  Carlos I tomó en matrimonio a su prima Isabel de Portugal, hay que recordar los lazos de sangre de ambos; Carlos era hijo de Juana I de Castilla y de Felipe “El Hermoso”, mientras que Isabel era hija de María de Aragón y de Manuel I de Portugal, tanto Juana como María eran hermanas, hijas de los Reyes Católicos, por lo que tanto Isabel como Carlos compartían abuelos, además de ser primos hermanos.

Se casaron el 11 de marzo de 1526 en Sevilla, en el Salón de los Embajadores del Real Alcázar. Ambos contrajeron matrimonio por intereses políticos, pero estaban enamorados y eran una pareja feliz. Tuvieron 3 hijos:

- Felipe II. De su reinado se diría que era el imperio donde nunca se ponía el Sol.
- María de Austria.
- Juana de Austria.

Salón de los Embajadores. Real Alcázar de Sevilla

Salón de los Embajadores. Real Alcázar de Sevilla

Isabel tuvo un papel muy importante como Reina y Emperatriz, sobre todo en cuestiones políticas, ya que fue regente de Castilla en los siguientes ciclos:
- 1529-1532.
- 1535-1536.
- 1538-1539.

Isabel está considerada como una de las mujeres más bellas de la historia, sumamente inteligente y de buen carácter, y así nos la mostró Tiziano.

Retrato de la emperatriz Isabel de Portugal, Tiziano (1548)

El otro protagonista de la obra, Francisco de Borja. Hijo de Juan de Borja y Enríquez de Luna (III Duque de Gandía) y de Juana de Aragón (era hija de Alonso de Aragón, que este era hijo ilegítimo de Fernando “El Católico” y de Aldonza de Ivorra), por lo que Francisco de Borja tuvo un parentesco lejano con el Rey Católico. 

Tuvo grandes títulos: III General de la Compañía de Jesús, IV Duque de Gandía, I Marqués de Lombay, Grande de España y Virrey de Cataluña.

Estuvo en la corte del Rey Carlos, y sirvió a la Reina Doña Juana que estaba en Tordesillas. En 1529 acordó su matrimonio con Leonor de Castro, noble portuguesa, caballeriza mayor, dama y amiga íntima de la Reina Isabel de Portugal. Llegó a ser privado del Rey, pero su gran papel se da cuando a finales de 1529 entra a servir como caballerizo mayor de la Emperatriz.  

Cuando la Emperatriz muere le afectó muchísimo la pérdida, se sumió en un gran dolor y cuando su esposa murió decidió entrar en la orden de la Compañía de Jesús.

El Duque organizó toda la comitiva para enterrar a la Reina en la Capilla Real de Granada, aunque hoy Isabel está enterrada en la cripta real del Monasterio de El Escorial. El féretro de Isabel no se abrió durante el recorrido (costumbre), así que cuando se llegó al destino final, había que atestiguar que el cuerpo que allí se dejaba era el de ella. El encargado fue el Duque de Gandía, quien quedó impactado por el estado de su Reina y fue cuando dijo las célebres frases:

“He traído el cuerpo de nuestra Señora en rigurosa custodia desde Toledo a Granada, pero jurar que es ella misma, cuya belleza tanto me admiraba, no me atrevo […] sí juro (reconocerla), pero juro también no más servir a señor que se me pueda morir”.

Es justo este momento el que recoge la obra de José Moreno Carbonero.

A la Emperatriz se le conocía como “la Emperatriz del clavel”, ya que Carlos ordenó plantar en los jardines del Mirador de Lindaraja unas semillas persas, de las que brotarían claveles rojos por los jardines y por toda la ciudad. Esto lo hizo como muestra del amor que sentía por su esposa. El significado del clavel rojo es amor, aprecio, admiración y orgullo, prácticamente lo que sentía el Emperador por Isabel. 

Mirador de Lindaraja, La Alhambra (Granada)
En 2015, TVE lanza “Carlos, Rey Emperador”, donde narra la vida del Emperador y Rey, y donde se recoge una escena de gran similitud con esta obra pictórica.



FOTOGRAMA "CARLOS, REY EMPERADOR"




GALERÍA DE IMÁGENES









BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

- FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, Manuel: Carlos V, un hombre para Europa. Barcelona, Ediciones Espasa Libros, S.L.U, 2010.

- Información extraída a través de los apuntes impartidos por el Catedrático en Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, Don José Fernández López, durante las clases de arte español contemporáneo.

- Conocimientos adquiridos a través de la serie: Carlos, Rey Emperador. Dirigida por Oriol Ferrer, Salvador García, Jorge Torregrossa, y Joan Noguera. 2015.

- MUSEO DEL PRADO:



- ARQUEHISTORIA:

- WIKIPEDIA:

- SIGNIFICADO DE LAS FLORES:

Paloma G. Zamudio


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