La isla de los muertos

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LA ISLA DE LOS MUERTOS 



FICHA TÉCNICA

  • Título: La isla de los muertos
  • Autor: Arnold Böcklin (1827-1901).
  • Fecha: 1883.
  • Estilo: Simbolismo suizo
  • Técnica: Óleo.
  • Soporte: Tabla. 
  • Dimensión: 80x150 cm. 
  • Ubicación: Antigua Galería Nacional de Berlín (Alemania) 


CONTEXTO HISTÓRICO

Para mejor desarrollo del mismo explicaré 3 puntos importantes:
  1. ¿Qué es el simbolismo?
  2. Vida de Arnold Böcklin. 
  3. Contexto de la obra. 

El Simbolismo

Es un movimiento literario que se produce a finales del siglo XIX y su origen se da en Francia y Bélgica. Los simbolistas reaccionarán en contra de la tendencia realista, mirando ahora más hacia dentro de la persona y de su espíritu, lo que querían eran captar verdades más absolutas y así mostrarlas en el arte. 

En la pintura concretamente, las escenas se vuelven extrañas y los escenarios ahora son decorativos y muy ornamentales, teniendo una técnica mucho más esquemática que la de los prerrafaelitas. A partir de esto podemos afirmar que el simbolismo es un tiempo rico en imágenes.


Vida de Arnold Böcklin

Nace en Basilea (Suiza) en 1827 y muere en Fiesole (Italia) en 1901. Se encuadra en el período simbolista de la pintura, pero conociéndose que tuvo una influencia en el movimiento surrealista.  Estudió arte en Düsseldorf, iniciándose en la pintura en el año 1840 y dejando el oficio prácticamente cuando fallece. Viajó por diferentes ciudades para consolidar su carrera, y estuvo influido por el romanticismo, contando con nexos de unión con la obra de Caspar David Friedrich y sus paisajes.  


Contexto de la obra

Esta obra suscitó un gran interés, pero sobretodo tenían su mirada fijada en ella personajes como, Freud, Lenin y Adolf Hitler entre otros. Que se conozca se pintaron 5 versiones. La versión que existía en Róterdam fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial.




Aunque en dicho comentario hablaré de las características de la obra que se encuentra en la Antigua Galería Nacional de Alemania, hay que decir que la primera versión que se hace de ella, la fechada en 1880 y que se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York, se trataría de una obra encargada por Marie Berna, viuda del Doctor Georg Berna, el cual había fallecido recientemente. Su viuda quiso encargarle a Böcklin la obra, como alegoría de como su difunto esposo sería transportado a ese mundo de descanso eterno. 

En todas las versiones de la obra se representa lo mismo. El autor nunca desveló el significado de la pintura, de hecho, se piensa que el título ni siquiera fue suyo, sino de Fritz Gurlitt, un tratante de arte. 


ANÁLISIS ICONOGRÁFICO Y FORMAL


Estamos ante una obra donde en ella se desarrolla un mito, el de Caronte. Caronte era el barquero de Hades (Dios del inframundo) que se encargaba de llevar las almas de los fallecidos de un lado a otro del río Aqueronte, hubo confusión acerca del nombre de dicho río, ya que Virgilio en su Eneida sugiere que es el río Estigia, mientras que Pausanias y Dante, afirmarían que se trataría del Aqueronte.

Caronte solo transportaba el alma si tenía dinero para pagar aquel "viaje", por ello a los muertos se les enterraban con un óbolo (moneda griega) bajo la lengua.

A primera vista nos encontramos con una especie de isla rocosa, donde en los laterales vemos como especies de puertas adinteladas y encorsetadas en la misma piedra, pudiéndose creer que fueran nichos. En el centro de la obra hay existencia de cipreses de forma bastante tupida. Este tipo de árbol, lo solemos encontrar en los cementerios, sobre todo en los de la zona mediterránea. El motivo de que estos árboles se planten aquí es su hoja perenne, ya que no necesita de excesivos cuidados y soportan bien los cambios de temperaturas sin perder su color. Cierto es que el hecho de poner cipreses en los cementerios viene desde civilizaciones griegas y romanas, que atribuían a que la altura de dicho árbol podía elevar el alma de los difuntos al cielo.

Siguiendo con el comentario, observamos en el centro de la obra en la parte inferior, una especie de rampa para servir como puerto, siguiéndose de esa zona oscura que parece que adentra al difunto hacia donde están los cipreses.

La firma del autor se observa en la parte lateral derecha de la roca, encima de esa puerta-nicho como si esa puerta al otro mundo ya tuviera escrito su nombre.


Detalle de la firma del autor
Hasta la isla llega una barca, donde encontramos 3 puntos importantes; el remero, quien muchos identifican con Caronte pero que también puede haber confusión con respecto a esto, ya que también se ha identificado con Caronte a la figura que está completamente ataviada de blanco y que se encuentra de pie. Lo que no hay ninguna duda, es que en la proa de esta barquilla, hay un ataúd, que se encuentra adornado con sudario blanco y guirnaldas de flores en su alrededor. Es difícil la identificación de Caronte ya que todos se encuentran de espaldas al espectador, pero es muy posible que fuera la figura de blanco que escolta el ataúd.

La obra es compacta en color, con tonos grisáceos, azules, anaranjados, teniendo el punto de mayor color los cipreses, pero el punto de luz lo encontraremos en la barca, tanto en el ataúd como en la figura que se encuentra de pie.

La pincelada del cielo, es suelta, siendo la parte superior del mismo de mayor claridad que la inferior, en la parte superior izquierda vemos como el cielo tiene intención de abrirse, y que con la misma pincelada el autor dibuja algunas nubes.

Casi toda la obra está compactada en ese azul cielo que es complicado diferenciar de la zona de agua, aunque si bien es cierto que el autor parece cortar con una línea recta algo más oscura, para así diferenciarlo, esto lo observamos en la parte inferior izquierda. El agua trabajada de manera exquisita, reflejándose en ella las rocas de la isla, así como las figuras que están en la barca, dándole un punto de luz también al agua, ya que en la zona central aparece un azul más oscuro por ese reflejo de los cipreses.

Existencia de vegetación por encima de las rocas que es lo que podríamos llamar como "malas hierbas", crecen a pesar de que las cortes, estableciéndose quizás un paralelismo con la llegada de la sombra errante del difunto.

La barca parece tener un destino concreto, desembarcando en la zona central de la obra, la rampa. Existencia de musgo por alrededor de la roca. El movimiento lo vemos en los cipreses que parecen moverse en sentido del viento, hacia el este. También encontramos movimiento en el agua, con detalles en blanco por ese movimiento del remo. La sensación que da en todo momento la obra es la de sentido ascendente, tanto de las rocas, cipreses como de las propias figuras de la barca, sentido ascendente cuyo fin era encontrar el cielo desde épocas pasadas.


La obra transmite detalle, serenidad y tranquilidad, enfoca la muerte como algo seguro pero como algo sin dolor, relajada y de saber que al difunto le espera otra vida. Esta serenidad se consigue quizás gracias a la cromática de la obra ya que usan tonos bastantes dulces así como fríos.


CURIOSIDADES


Obra que ha suscitado a lo largo de la historia un enorme interés, por ella se interesaron conocidos como Freud, Salvador Dalí, Lenin entre otros, pero quizás el que más obsesionado estuvo por ella fue Adolf Hitler, la consiguió finalmente en 1933, siendo esta versión comentada la que tuviera. Böcklin creó un cierto misterio en su pintura, nunca explicó el significado, con lo que la hizo un caramelo para los amantes del arte. Representa la muerte, quizás dada porque al autor de 14 hijos que tuvo se le murieron 8, se sabe que cerca de su estudio de Florencia, había un cementerio donde descansaban los restos de su hija María, por lo que no nos extrañaría que el autor pensara en la muerte y que tuviera la necesidad de saber qué habría tras ella. Esta pintura inspiró a muchos entre ellos al arquitecto Tony Garnier, quien decidió recrear una reproducción real de la isla de los muertos en Lyon.


La Isla de los Muertos. Lyon.
También este cuadro inspiró al músico Serguéi Rajmáninov, quien hizo un poema sinfónico titulado como la obra, y que se aconseja observar la pintura con dicha pieza de fondo.


La obra de Böcklin tiene una importancia más allá de lo que entenderíamos como arte, aunque actualmente se podría considerar como arte, diferente sí, pero arte al fin y al cabo. Hablo del Carnaval de Cádiz; en el año 2017, el autor Antonio Martínez Ares se presenta al COAC (Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas) con una comparsa titulada "La Eternidad", donde se representa el mito de Caronte, siendo protagonista de la comparsa el barquero. Nada tendría que ver a como la historia nos lo ha mostrado a lo largo de los siglos, a como lo representa el autor en su comparsa. El tipo (disfraz) de la comparsa a pesar de no tener nada que ver con el viejo Caronte, si bien es cierto que nos muestra numerosos detalles que lo relacionan con el barquero, entre ellas las monedas que llevan en las chaquetas similares a los óbolos.

Tipo de la Comparsa La Eternidad. Onda Cádiz Digital
La comparsa presentó un dibujo similar a la obra de Böcklin, pero cuya isla es la Tacita de Plata (Cádiz), donde los gaditanos descansan eternamente, en este dibujo observamos como el barquero lleva el tipo de la comparsa y el difunto una capa burdeos. Aquí se representa a un Caronte diferente al que conocemos en el mito, y es que Martínez Ares quiso representarlo lleno de luz, color y alegría, propio de la gente de Cádiz y de Andalucía.

Dibujo realizado por la artista gaditana Eva de la Rimada
Por lo que vemos que la obra de Böcklin, de un modo u otro llega hasta nuestros días y sigue rodeada de misterio como a su misma vez de simbolismo.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

Información extraída a través de los apuntes impartidos por el Catedrático Emérito en Historia del Arte, Don Enrique Valdivieso González durante las clases de arte en el siglo XIX.

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Paloma G. Zamudio

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