El Iseum: La casa de la diosa Isis

ANALIZAMOS UNA DE LAS TIPOLOGÍAS MENOS TRATADAS DE LA ARQUITECTURA ROMANA


Imagen de la diosa Isis procedente de la Villa Adriana

El culto a la diosa Isis es un universo lleno de magia y rituales de iniciación. Aunque fuera de Egipto, el culto a la diosa comenzó de manera privada (en las casas) pronto se oficializó y se construyeron edificios para poder adorarla públicamente.  Este edifico es el iseum, un templo dedicado a Isis. El prototipo de este templo, y el modelo a seguir para todo el Imperio Romano, está en Pompeya.

Reconstrucción del iseum de Pompeya
El iseum pompeyano se encuentra en el centro de un patio interior cerrado por un peribolo doble (espacio sagrado que rodea a los templos antiguos) con un pórtico cubierto, comunicado con la calle. Tras el templo, se abre al patio el ekklesiasterion, salón usado para la presentación de los nuevos iniciados. Seguido, encontramos el sacrarium, de acceso más restringido, funcionando como lugar mistérico. Otras dependencias que también formaban parte del templo eran pastophorium, lugar de residencia de los sacerdotes y donde se alojan, ocasionalmente, los huéspedes que se encuentran en retiro.

Estado actual del iseum pompeyano

En uno de los ángulos del pórtico hay un edículo (pequeño edificio con templete) que oculta una escalera con la que se desciende a una cámara subterránea relacionada con el rito de la incubatio. Ahí se depositan las aguas sagradas. A parte del altar principal (al este de la escalera) hay otros dos sobre el podium, frente a los nichos que albergaban a Anubis y a Harpócrates (divinidades relacionadas con Isis).

En la parte trasera del iseum vemos una escalerilla por donde el clero acceda a la cella para poder abrir las puertas del templo desde dentro. Esta cella es poco profunda y acogería las imágenes de Isis y Serapis, situadas sobre peanas en el podium. En las paredes se muestran pinturas de carácter exótico: sacerdotes en las procesiones anuales,  fauna sagrada y dioses zoomorfos.
  
También en la Península encontramos estos templos dedicados a la diosa. No se han conservado muchos y los que quedan no están en muy buen estado. Los mejores ejemplos podemos verlos en  Baelo Claudia (Bolonia, Cádiz) y en Itálica (Sevilla).
    
Estado actual del iseum. Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

El iseum de Baelo Claudia se sitúa en una zona preferente de la ciudad, una terraza que domina el foro, junto a los templos dedicados a la Tríada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva). Los materiales allí encontrados durante las sucesivas excavaciones (sobre todo cerámica) fechan la construcción y el inicio de su funcionamiento entre los años 60-70 del siglo I. Además, se han identificado muros y suelos de un nivel de ocupación anterior (principios del siglo I) lo que plantea la existencia de un templo anterior. Pero ¿por qué se erigió un iseum en Baelo Claudia? Puede que estuviese favorecido por la situación geográfica de la zona, unión entre Europa y África, entre el Mediterráneo y el Atlántico, siendo lugar de paso de viajeros, comerciantes y servidores del estado. A esto se une el deseo de los habitantes de Baelo de preservar la actividad marítima y portuaria, muy importante en la ciudad. Por ello decidieron construir un santuario dedicado a la diosa protectora de los marinos y navegantes.

El iseum se integra perfectamente en la ciudad, siguiendo las técnicas constructivas de los edificios de la época. El espacio sagrado se delimita por un muro perimetral rectangular, abierto a la ciudad en su  fachada sur a través de una puerta, a la que se accede por una rampa escalonada, enmarcada por dos construcciones interpretadas como pilonos (obras macizas troncopiramidales que forman la entrada) características de los templos egipcios. Por aquí se accede al peristilo, un patio abierto y porticado rodeado de columnas, teniendo un papel primordial en el culto. En uno de los ángulos del patio hay un hogar destinado a quemar las ofrendas para la diosa. Al lado contrario, una construcción similar a un nilómetro (estanque de agua del Nilo) con unas escaleras que conducen a un pozo. Frente a la entrada principal del templo está el altar principal, al que antecede un estanque rectangular. Dos pedestales flanquean el templo sobre los que habría algún tipo de estatua relacionada con la diosa. En el centro del patio se alza el templo sobre un podium. La escalera central da acceso a una pronaos y, de ahí, a la cella, donde residía la imagen de Isis, de tamaño natural.

En la parte posterior del templo se conservan tres salas. La más oriental, con un espacio delimitado por cuatro columnas, a cielo abierto, contaría con un altar y una estructura cuadrada con un vaciado central, semejante al atrium romano. Adosado al muro occidental, está la cripta. Una sala contigua sería usada como vivienda para el clero; y una tercera sala se destinaría a la cocina, como indican los materiales encontrados.

El emplazamiento del templo se relaciona con el aspecto marítimo de Isis. Al estar elevado, se puede ver el mar desde el templo y viceversa. La cercanía al Cardo Máximo facilitaría el acceso a los fieles y viajeros, además de favorecer las ceremonias de culto a la diosa, como el Navigium Isidis.
Isis será la protectora de las actividades que traían fortuna a la ciudad. Protegía al  mar, donde se desarrollaban esas actividades, además de velar por quienes las realizaban.

Navigium Isidis

La devoción a la diosa se manifiesta en el templo a través de exvotos de agradecimiento, súplicas o con la participación en los rituales y festividades.

Hay que diferenciar entre rituales o ceremonias cotidianas de los santuarios y los festivales y  rituales mistéricos. El culto ordinario comenzaba con la purificación de los sacerdotes a través de abluciones, además de purificar el santuario con agua. El agua es fundamental en el culto. Los nilómetros (cisternas) contendrían, según dicen, agua traída del Nilo, que tendría una especie de poder divino que dotaba al fiel de la divinidad de los dioses.

Importante era también el fuego, usado para los sacrificios a la diosa (ofrendas) además de para la purificación a través de la quema de incienso o sustancias aromáticas.

La estatua donde residía la divinidad era algo vivo que despertaba con el sonido de los sistros y las flautas, e incluso se vestía y enjoyaba.

En Baelo las ofrendas consistían en frutos y pollo, que sustituye a la oca, ofrenda original del culto egipcio, pero un animal muy poco habitual en la zona, de ahí que se sustituyese por pollo.

Sacerdotes durante un ritual en honor a Isis

No se han encontrado piezas con representaciones claras de la diosa, pero sí numeroso objetos relacionados con la divinidad. Un ejemplo son las placas con relieves de pies de oferentes. Estarían en el suelo del primer escalón de acceso al podium. Siempre aparece uno de los dos pies adelantado. Los relieves se acompañaban de inscripciones alusivas a la diosa. Estas placas son elementos votivos, a cambio, los fieles esperaban recibir el favor de la diosa.

Placa votiva dedicada a Isis. Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

Uno de los objetos más curiosos es una placa votiva de bronce alusiva a Isis con inscripción muy peculiar: “Isis Murionima, te confío el robo del que soy víctima. Has por mí actos ejemplares conformes a tu divinidad inatacable y a tu majestad. [haz] de modo que quites la vida, a la vista de todos, a quien lo ha hecho, a quien [me] ha quitado o a su heredero, una manta de camisa blanca, un cobertor nuevo, dos colchas para mi propio uso; te ruego ¡Oh soberana mía! Que castigues este robo”.

Placa de un fiel invocando a Isis. Conjunto arqueológico de Baelo Claudia

El iseum de Itálica sigue el mismo modelo que el de Baelo, pero éste se sitúa en el patio trasero de la escena del teatro. Durante las excavaciones de 1989, se encontraron cuatro placas votivas dedicadas a la diosa. Este iseum es un pequeño edificio de planta rectangular levantado en el centro de la galería norte. Su malo estado de conservación se puede deber al expolio realizado por los visigodos arrianos que llegaron a la zona en el siglo V.

En Mérida, en la zona donde hoy se encuentra la plaza de toros, pudo haber habido un espacio de culto a Isis, ya que se sabe que en esa zona se rendía culto a deidades orientales. Teoría corroborada por los restos arqueológicos alusivos a la diosa encontrados en la zona.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

Alvar Ezquerra, Jaime "Los cultos egipcios en Hispania". Presses Universitaires de Franche-Comte, 2012.

Alvar, Jaime “El culto a Isis en Hispania” dentro del libro La religión romana en Hispania, 1991 (pags. 309-319)

Reyes Rodríguez, Miriam "Iconografía de la diosa Isis en Hispania: los casos de la Bética y la Lusitania". Trabajo de Fin de Máster. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Cádiz, 2014.

VV.AA. "Baelo Claudia, guía oficial del conjunto arqueológico". Junta de Andalucía, Consejería de Cultura. Sevilla, 2003.

VV.AA. "Itálica, guía oficial del conjunto arqueológico". Junta de Andalucía, Consejería de Cultura. Sevilla, 2003.

MUSEOS DE ANDALUCÍA

No hay comentarios:

Publicar un comentario