El desengaño



COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE EL DESENGAÑO







FICHA TÉCNICA

  • Obra: El desengaño ("Il disinganno" en el original en italiano)
  • Autor: Francesco Queirolo
  • Cronología: 1753-1754
  • Estilo: Barroco
  • Materiales: Mármol
  • Técnica: Talla directa
  • Dimensiones: 1,95 metros de altura.
  • Ubicación: Museo Cappella Sansevero (Nápoles, Italia).

CONTEXTO HISTÓRICO

Santa Maria della Pietà, conocida también como la Capilla de Sansevero, es una joya desconocida del barroco napolitano construida en 1593. Tras la reforma emprendida por el Séptimo Príncipe de Sansevero en el siglo XVIII, la Capilla, que acogía el mausoleo familiar desde 1613, fue ampliada, siendo ornamentada con diversos conjuntos escultóricos realizados por grandes maestros, quienes, al servicio del lenguaje iconográfico preestablecido por el patrono, desarrollaron obras únicas que pretendían honrar a los miembros fallecidos de la familia di Sangro.

Atestiguando la originalidad del conjunto y la participación del mecenas en su planificación, podemos señalar el apunte del historiador Giangiuseppe Origlia, quien señaló en su "Istoria dello Studio de Napoli" que: "todo invento (era) del Príncipe y en su tipo totalmente nuevo".

Las obras, así como el carácter del patrono, están innegablemente determinados por un contexto tan atrayente y reformista como la Ilustración italiana. También conocida como L'Iluminismo, este movimiento cultural y político ligado a los intereses socio-económicos de la nueva clase emergente, la burguesía, tuvo dos grandes focos en la aún fraccionada península itálica: Milán y Nápoles.

Raimondo di Sangro
Bajo el mandato de Carlos III de Borbón, la ciudad partenopea desarrolló una intensa atmósfera cultural, donde grupos ilustrados, como los masones, se acomodaron hallando un valedor de la talla de Raimondo di Sangro. Desde su infancia, el Séptimo Príncipe de Sansevero demostró ser una mente preclara, con intereses muy dispares como demuestran sus diversos inventos, que abarcan desde innovaciones en pirotecnia, a máquinas bélicas e investigación médica. Sin embargo, su interés por la alquimia y el esoterismo no solo le empujó a la masonería, también fraguó en torno a su figura una impopularidad que ha llegado a nuestros días, siendo considerada por algunos especialistas toda una leyenda negra que, por su carácter macabro, absorbe lectores voraces de enigmas y misterios pese a que su historicidad es cuestionable o nula. Prueba de ello es la reciente novela histórica "Di Sangro. Señor de Nápoles", de Jorge Cabrerizo, donde se explora desde la ficción esta faceta oscura del príncipe.

Introducida por los ingleses asentados en el territorio, las logias francmasónicas no tardaron en atraer a aristócratas cultos, estudiosos, adinerados e, incluso, religiosos. Este poder de atracción no se vio mermado por la condena de la Iglesia Católica a la masonería (1738), quien, tras la amenaza de excomunión, endureció su discurso de repulsa al grupo imponiendo penas tan severas como la confiscación de bienes e, incluso, la muerte, aunque rara vez se aplicó la pena capital debido al poder que ostentaban los miembros de las logias.


ANÁLISIS FORMAL

Influenciado por el gran escultor del período, Gian Lorenzo Bernini, así como Schiaffino y Rusconi, con quienes se formó y trabajó, Queirolo aceptó este proyecto a todas luces imposible. La decena de escultores que lo rechazaron tildándolo de irrealizable no amedrentaron al genovés, quien ya había demostrado un gran carácter y genio en la Città Eterna, donde se narra que, ante un pago injusto, Queirolo destruyó una de sus obras ya finalizada dedicada a San Miguel Arcángel antes de entregarla al mecenas, Giuseppe Macetti.

Durante siete años, el escultor se dedicó a la talla a partir de un solo bloque de mármol de este grupo escultórico. Debido al incumplimiento del contrato, ya que se contemplaba su realización en seis y no siete años, el pago acabó dilucidándose en los tribunales tras ser despedido en 1759 y sustituido por Francesco Celebrano.

Il disinganno está consagrada a Antonio di Sangro, padre de Raimondo. Tras la muerte de su esposa, Cecilia Gaetani (la alegoría de la Modestia de Corradini está dedicada a ella), el padre, tal como cita la placa, quedó "esclavizado a las pasiones juveniles", volcándose en una vida frívola y disoluta que le llevó a huir de Nápoles y recorrer toda Europa, hecho que probablemente esté relacionado con su participación en distintos crímenes. No fue hasta décadas más tarde, que Antonio retornó a Nápoles pidiendo su expiación al Pontífice, acto tras el que tomó el hábito monacal hasta su muerte.

Detalle de la obra
Los biógrafos del artista e historiadores del momento narran que, como ya le había ocurrido con anterioridad trabajando en otra obra, el escultor tuvo que pulir el mismo la escultura ya que los especialistas en esta fase se negaron a tocar la red por si se destruía en el proceso. Causa Picone al hablar sobre la misma diría que fue "una obra virtuosísima hasta la provocación". Aún a día de hoy, su realismo y poder de atracción sorprende y emociona a los espectadores impresionados por su maestría.


ANÁLISIS ICONOGRÁFICO


Detalle de la obra
Ideado siguiendo los preceptos ilustrados y francmasónicos, organización en la que el mecenas ostentó el título de Gran Maestro, el conjunto escultórico está compuesto por las figuras de un hombre, enredado en una red que representa las tentaciones de la que solo el intelecto, personificado en el segundo personaje, un ángel con una llama tallada en la frente, podía liberarle, logrando con ello eludir en adelante las pasiones mundanas encarnadas por el orbe bajo ambos. En esta alegoría que muestra una clara simetría con la vida disoluta de Antonio di Sangro y su final redención, Queirolo juega con los dualismos: luz y oscuridad ("qui non vident videant"), conocimiento e ignorancia, antagonismos que quedan reforzados con los pasajes del libro que se encuentra abierto a los pies de sendas figuras. En su primera página vemos escrito en latín: "vincula su disrupam, vincula tenebrarum et longae noctis quibus es compeditus ut non cum hoc mundo damneri" (traducción: "romperé tus cadenas, cadenas de oscuridad y la larga noche, de la cual eres un esclavo, para que no seas condenado junto con este mundo"). Mientras, en la segunda, el autor conforma una frase tomando tres versos distintos de la Carta de los Corintios, resultando una vez traducida: "pero, puesto en la nota del Señor, estamos corregidos, para no ser condenados junto al mundo".

Según el Museo Sansevero, la importancia que adquiere la Biblia en la obra, visible en las citas del libro esculpido y en el bajorrelieve que se encuentra en el pedestal de la composición donde se narra el pasaje del evangelista Mateo en el que Jesús devuelve la vista a un ciego, es polisémica. No solo busca una función moralizante, sino que la Biblia es una de las "tres grandes luces" de la Masonería, siendo el episodio grabado en el pedestal, una referencia indirecta a la iniciación a los cultos masónicos, donde los elegidos inician su viaje espiritual e iniciático entrando con una venda en los ojos para volver a abrirlos ante la luz verdadera sostenida por la logia.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA



ART RENEWAL: 


DE LA RADA Y DELGADO, Juan de Dios: Viaje a oriente de la fragata de guerra Arapiles y de la comisión científica que llevó a su bordo, Barcelona, 1876.

DUCHESNE, Jean: Musée de peinture et de sculpture ao recueil des principaux tableaux, París, 1831.





WITTKOWER, Rudolf: Art and architecture in Italy 1600-1750, Singapore, 1999.

GALERÍA DE IMÁGENES

El Mundo Ilustrado. Ilustración de la Capilla de Sansevero
Raimondo di Sangro
Detalle de la obra. Orbe en representación de las pasiones mundanas
Detalle de la obra.
Detalle de la obra


Carmen Bulpes

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