Brillos y reflejos | Sesión 2



Base y mezclas de colores

Ejercicio terminado

¿Cómo te va este método? ¿Prefieres pintar como la otra vez, sin tener que dar esta base transparente con trementina? No hay problema: si para ti es mejor trabajar con más consistencia, adelante.

Así lo dejamos en la sesión anterior.

LA REGLA DE ORO en el óleo es la siguiente: siempre se trabaja de magro a graso y no al revés, pues de esta manera la pintura se craquela con el tiempo. O sea, que si comienzas con trementina, puedes seguir con ella, o luego usar aceite o medium. Si comenzaste con aceite o medium tienes que seguir con ellos, nunca con trementina. En este ejercicio yo voy a usar trementina hasta el final. Verás que con ella la pintura seca más rápido, aunque el acabado final no tiene tanto brillo.

Como hacemos siempre, empezamos de atrás hacia adelante. Nos dedicaremos a pintar los fondos: yo tengo 2 tipos de verdes. Ya sabes: el verde se hace con amarillo y azul. El plano de la izquierda está hecho con amarillo limón; el de la derecha, con amarillo medio. Dependiendo del grado de luminosidad de cada verde, tendrás que poner más o menos cantidad de azul. Conviene ir agregando el color de a poco en la paleta: esto de las mezclas se logra sólo practicando y practicando.


Puedes aplicar el color con un pincel ancho, con pinceladas entrelazadas, o bien, con la técnica de los puntitos que te enseñé en el ejercicio anterior. Y nos pasamos un poco de los contornos: esto hace que los objetos estén inmersos en una atmósfera de color.

Luego, pintamos la base sobre la cual reposan nuestros objetos. Es un verde oliva: se logra con amarillo+negro. Puedes experimentar con distintos tipos de amarillo: amarillo medio, amarillo limón u ocre. O bien,  puedes agregarle un poco de negro a uno de los verdes que tienes en la paleta.


Recuerda siempre que en esta etapa tenemos que pintar con el tono medio de los objetos.


Y vamos ahora a la caja cuadrada que tenemos apoyada sobre nuestro muro verde. El color de ésta es lo que se llama un color cuaternario: mezclamos rojo+amarillo+negro+blanco. O bien, tierra sombra+blanco+amarillo.


La taza-protagonista se pinta con el rojo puro. No te olvides de ir difuminando con el dedo o un pincel limpio los bordes de nuestros objetos.


Para luego poder trabajar los reflejos de las latas, necesitamos que tengan una base en un tono medio de gris: blanco+negro en partes iguales. La caja blanca de la izquierda la pintaremos con un gris más claro. Y volvemos a difuminar los bordes.



Por último, nos dedicamos a nuestra mandarina. Aquí tienes que hacer un naranja (amarillo+rojo) y a esa mezcla le agregas un poco de negro o bien, si tienes, un poco de tierra sombra natural o tostada. La idea es ensuciar ese naranja para facilitar después el trabajo de la textura característica de los cítricos. (Si estás pintando un limón, pon como base un verde medio, no demasiado oscuro.)



Dejamos secar esta capa de pintura. Ahora tenemos todo nuestro soporte cubierto.

¿Seguimos en la próxima sesión? Te esperamos.

Hoy aprendiste a
-pintar fondos,
-crear atmósferas de color y a
-mezclar colores.

¡Mándanos fotos de tus progresos!

Bibliografía
ALBERS, Joseph: La interacción del color, 1998
DOERNER, Max: Malmaterial und seine Verwendung im Bilde, 1985
EASTLAKE, Charles Lock: Methods and materials of painting, 2001
ITTEN, Johannes: Kunst der Farbe, 1987
MAYER, Ralph: The artist’s handbook of materials and techniques, 1991

©2019 Cristina del Rosso






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