Brillos y reflejos, Sesión 1

Preparamos nuestro modelo

Ejercicio terminado

Si andas por aquí es porque te ha picado el bichito de la Pintura y te han quedado ganas de más. ¿Pudiste hacer el ejercicio anterior?

Si es la primera vez que vienes, no hay problema. Puedes revisar las sesiones de nuestro 1er ejercicio para ponerte al día y ver qué materiales necesitas.

Con este 2do modelo vamos a avanzar un poco más. La cosa se va complicando de a poco, pero con mi guía lograrás llegar a la meta. Esta vez te voy a enseñar algunos rudimentos de perspectiva, aprenderás algo más sobre mezclas de colores y a representar texturas.

Para este ejercicio necesitas básicamente los mismos materiales. Vamos a trabajar sobre formato pequeño. Usaremos los siguientes colores: azul ultramar, amarillo medio, rojo medio, blanco y negro (que ya los tienes de la otra vez), y tierra sombra natural y amarillo limón. Quizás una regla, lápiz, goma de borrar.

Te propongo pintar estos objetos.

Para armar nuestro modelo usé 3 cartulinas en verdes diferentes, 2 cajitas (sin leyendas o dibujos; puedes pintarlas o forrarlas), 2 latitas plateadas sin letras y lisas, una mandarina, una taza que sea de color puro o blanca. Las latas nos servirán para practicar reflejos. Tienen que ser plateadas, porque los otros tipos de metales requieren de otras explicaciones. Puede ser que en tu zona no haya mandarinas: puede servirte también una naranja o un pomelo; los limones tienen forma diferente, pero funcionaría bien. Sólo tienes que cuidar las proporciones: un pomelo te puede resultar enorme con respecto a los otros objetos. Pero, ya sabes: en esto de la composición, el artista (o sea, tú) es el que manda. Busca que los objetos reflejen sus colores en las latas.

Soy consciente de que este modelo es un desafío grande. Si no consigues los objetos o no te animas a largarte a pintar un modelo diferente, te permito por esta vez que copies la foto que acompaña nuestras lecciones. No es lo aconsejable pero podemos hacer una excepción. Como tú lo prefieras.

Éste es un modelo que requiere un poco más de dibujo que la vez anterior. Vamos a analizar su composición: hay 6 objetos relacionados entre sí. La taza roja ocupa la posición central y domina toda la escena. El rojo atrae la atención. A los lados tenemos las latas, como acompañantes de la taza-protagonista. Las cajas, al ser de color neutro, apaciguan el contraste rojo y verde. Éste es un contraste de colores complementarios: es el más vibrante que existe. (1) 

Como te decía más arriba, me gustaría enseñarte un poco de perspectiva. ¿De qué se trata? Es una construcción geométrica que intenta organizar las líneas en el espacio. Las líneas paralelas se juntan en un punto en el horizonte y a ese punto lo llamamos “punto de fuga”. Esto es lo que vemos normalmente cuando conducimos por una carretera: la perspectiva geométrica se basa en esta experiencia visual. 

Puede haber más de un punto de fuga.  Depende de la posición del horizonte: normalmente está a la altura de nuestros ojos, pero puede ocurrir que esté más abajo, como si estuviésemos en el tejado (“perspectiva de pájaro”) o que esté más arriba, como si estuviésemos en un hoyo (“perspectiva de rana”).  No nos vamos a meter en estos líos, pero si quieres puedes hacer un experimento. Toma un objeto cualquiera, p.ej. una caja, y obsérvalo en distintas posiciones: primero, a nivel de tus ojos; luego, desde arriba y desde abajo. Fíjate en cómo cambian los ángulos y las líneas de tu objeto. Te ayudará a comprender este fenómeno. Si te animas a dibujarlo, mejor.

Uno puede componer el cuadro armando toda esta telaraña de líneas, horizonte y puntos de fuga, aunque realmente no es necesario.


El truco está en trasladar el ángulo de inclinación de las líneas que componen el objeto. Lo puedes hacer ayudándote con 2 reglas, o bien, construye algo similar a esto.  


Puedes hacer un compás con 2 tiras de cartón: una de ellas tiene que apoyarse en el borde recto de tu imagen; con la otra, buscas el ángulo de inclinación de la línea que quieras trazar y la llevas así a tu dibujo.

Los objetos con líneas curvas son un poco más complicados de dibujar en perspectiva. Se desarrollan a partir de cubos o prismas, un cuerpo geométrico con ángulos. 

Un círculo en perspectiva se convierte en una elipse. Toma un plato y muévelo en diferentes direcciones: verás cómo cambia su forma. No te marees con estas cosas, pero es importante que entiendas las formas y aprendas a mirar.


Es hora, entonces, de dibujar sobre tu soporte. Puedes usar carboncillo o lápiz. Si te pasas con el carboncillo, quita el exceso con un paño. Yo estoy usando papel imprimado con Gesso porque tiene mucha textura y lo prefiero más liso para esta etapa. Si quieres imprimar papel o lo que sea y no quieres comprar Gesso, puedes usar acrílico, del color que quieras, aunque por ahora te recomiendo blanco. También se puede dar una base de óleo diluída en trementina o puro, pero recuerda que en este caso tarda mucho tiempo en secar.






Empezamos. En este ejercicio pintaremos con una capa muy aguada de color y trementina. ¿Por qué esta vez lo hacemos así? En el ejercicio del tomate era importante que le tomaras la mano a los materiales. Ahora las formas se han complicado un poco y te será más fácil si mantienes el dibujo previo.

Ésta es nuestra paleta.

No necesitamos mucha pintura en la paleta por ahora. Como siempre buscamos el tono medio de los objetos, ni el más oscuro ni el más claro. Tenemos en el fondo y en la base 3 clases de verdes y el naranja de la mandarina,  que son colores secundarios, junto con el violeta. El verde es el resultado de amarillo+azul; el naranja, de rojo+amarillo, aunque a esta mezcla conviene que le pongas un poco de negro, para facilitar el trabajo posterior. Lo mismo en el caso del verde de la base. La caja de atrás es una mezcla de blanco+ rojo+negro o tierra sombra u ocre +negro. Para las latas plateadas  preparamos un gris medio y, para la caja blanca, un gris más claro. El rojo de la taza es el color puro.

Aquí tienes nuestras mezclas de colores.

Sumergimos el pincel en la trementina, recogemos un poco de color y lo vamos pasando; el efecto es el de una aguada transparente. Y respetamos los contornos del dibujo.

Así te tiene que quedar en esta primera etapa.

Dejamos secar esta capa de pintura.

¡Y ahora hay que limpiar los pinceles y la paleta! ¡Nos vemos la próxima!

Hoy aprendiste a:
-componer un modelo,
-a dibujar objetos en perspectiva y
-a mezclar colores secundarios.

Muéstranos tus progresos vía Twitter en @lacamaradelarte   @CristinadRosso

Bibliografía
DOERNER, Max: Malmaterial und seine Verwendung im Bilde, 1985
DÜCHTING, Hajo. Bildkomposition, 1990
MAYER, Ralph: The artist’s handbook of materials and techniques, 1991
SMITH, Stan. Anatomía, perspectiva, composición para el artista, 1996

©2019 Cristina del Rosso

1)    Los colores complementarios son los que están diametralmente opuestos en el círculo cromático. Son parejas de un color primario y uno secundario en cuya mezcla no interviene ese color primario: rojo- verde, amarillo-violeta, naranja-azul.

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