Biografía de Joan Miró

Joan Miró i Ferrà



JOAN MIRÓ I FERRÀ (1893-1983)

Joan Miró i Ferrà, nació el 20 de abril de 1893 a las nueve de la noche en el número 4 del pasaje del Crèdit, en el barrio gótico barcelonés. Sabemos que sus padres fueron Miquel Miró i Adzerias y Dolors Ferrà, él natural de Cornudella, provincia de Tarragona y ella de Palma de Mallorca.

Joan Miró con su familia

Cuando era niño, Miró asistió a clases en un colegio privado ubicado en el barrio donde vivía, conservándose de esta etapa sus primeros dibujos datados en 1901. Cuando tenía 14 años, sus padres decidieron matricularlo en la Escuela de Comercio para que iniciase sus estudios secundarios, pero él prefería asistir a la Escuela de Bellas Artes de la Llotja, llegando entonces a un acuerdo en el cual iría a unas por el día y a otras por la noche.

Sin título, Joan Miró (1901)
Sin título, Joan Miró (1901)
Sin título, Joan Miró (1901)

Miró terminará su etapa formativa y pasará a trabajar como ayudante en la droguería de Dalmau i Oliveras, situada en el número 4 del paseo de la Industria, etapa breve ya que cae enfermo a causa de la inadaptación. Por ello, sus padres deciden llevarlo a la nueva masía adquirida en Montroig, lugar donde superará su enfermedad y decidirá entregarse a la pintura. Más tarde, el artista vuelve recuperado a Barcelona y se matricula en la Escuela de Arte de Francesc Galí, situada en el nº 4 de la calle Cucurulla, lugar donde se despierte el sentido del tacto en Miró, de gran relevancia en sus futuras esculturas y conozca a Josep Llorens Artigas. En 1915 se matricula en el Círculo Artístico de Sant Lluc para asistir a clases de dibujo y conoce aquí a Joan Prats y J.F. Ràfols, personas de gran importancia en su futuro.

La primera obra pictórica catalogada de Miró fue realizada en 1912, cuando aún asistía a la Escuela de Arte de Francesc Galí. A principios de 1916 se produce un hecho crucial en la vida de Miró, ya que es cuando conoce a Josep Dalmau, galerista y marchante de arte de gran trascendencia en su formación artística. Durante los años posteriores, Miró se decanta por la realización de pinturas con influencia fauvista, realizándolas la mayoría de ellas en el taller que comparte con el pintor E. C. Ricart en el número 51 de la calle Sant Pere més Baix. Asimismo, la mayoría de las pinturas realizadas entre 1916 y 1618 fueron expuestas en las Galerías Dalmau de Barcelona, siendo esta la primera exposición individual de Miró.


Josep Dalmau
Joan Miró en el taller que comparte con E. C. Ricart
Artículo del periódico Vila-Nova, 15 de febrero de 1918. Caligrama sobre Miró en el que se anuncia su exposición en las Galerías Dalmau de Barcelona

Debido a su empeño de triunfar en el mundo artístico, Miró decide realizar un primer viaje en 1920 a París, considerada en aquel momento como la capital mundial del arte, conociendo a pintores dadaístas y otros artistas, entre los que destaca Picasso. En su segundo viaje a París se encontró a Artigas, quien lo ayudó a adaptarse a la nueva ciudad y le ofreció temporalmente el taller del escultor Pablo Gargallo ubicado en el número 45 de la calle Blomet, ya que no lo usaba durante los inviernos. Asimismo, en 1921 Dalmau organiza la primera exposición del artista catalán en París, ubicada en la Galerie La Licorne, siendo un completo fracaso de ventas y ocasionando el retorno de Miró a Montroig, donde comienza a pintar una de sus obras más conocidas, La masía.


La Masía, Joan Miró (1921-1922)

Unos años más tarde, el escritor André Breton funda el movimiento surrealista, momento que coincide con la creación de una de las pinturas más famosas de Miró, El Carnaval del Arlequín. Entre el 12 y el 27 de junio de 1925 se lleva a cabo una exposición individual sobre Miró en la Galerie Pierre, siendo la única exposición apoyada por los artistas surrealistas y alcanzando gracias a ello un gran éxito de ventas. Meses después, se organiza en la misma galería una exposición de pintores surrealistas en la que participaron artistas como Joan Miró, Paul Klee, Pablo Picasso, Giorgio de Chirico, Max Ernst


El Carnaval del Arlequín, Joan Miró (1924-4925)

Si las obras realizadas durante 1925 se caracterizaban por la representación de una atmósfera de ensueño, en los veranos pasados en Montroig durante 1926 y 1927, el artista abandona este tipo de pinturas para dedicarse de nuevo al paisaje, típico de sus primeras pinturas. Posteriormente, Miró viaja a Holanda, donde visita museos y conoce las pinturas de artistas del lugar, causándole impacto y produciendo un cambio estilístico en sus obras.

El 12 de octubre de 1929 Miró se casa con Pilar Juncosa Iglesias en la parroquia de Sant Nicolau de Palma de Mallorca y tras la boda se trasladan a su nuevo hogar situado en el número 3 de la calle François Mounthon de París. Durante sus primeros meses de matrimonio, Miró realizará con su esposa numerosos viajes a Montroig y Barcelona, lugar donde el 17 de junio de 1930 nacerá su hija María Dolors.


Boda de Joan Miró y Pilar Juncosa
Joan Miró y mujer Pilar Juncosa con su hija María Dolors

Entre 1929 y 1931 Miró sufre una crisis artística y decide abandonar la pintura para dedicarse a los dibujos y collages, incluso trabaja por primera vez las tres dimensiones, añadiendo a obras bidimensionales objetos cotidianos. Más tarde, el artista realiza una exposición en la Galería Pierre y añade por primera vez Pinturas-objeto, creadas a través del ensamblaje de objetos encontrados y otorgándoles un nuevo significado. Tras esta exposición, Leonide de Massine, coreógrafo de los Ballets Rusos pide ayuda Miró para la realización de los decorados y el diseño de los vestuarios de la obra Jeux d`enfants y éste acepta. Posteriormente, se crea en Barcelona la asociación ADLAN, cuyos fundadores destacados fueron Miró y Dalí, quienes realizaban exposiciones de los artistas del momento.


Pintura-Objeto: L`object du couchant, Joan Miró (1935-1936)
Obra Jeux d`enfants

Durante sus estancias en Montroig entre 1934 y 1936 realiza sus conocidas pinturas salvajes que reflejan su profundo rechazo a la crisis política y social, siendo un tanto premonitorias ya que se aproximaba la Guerra Civil Española. Por otro lado, Miró y su familia vuelven a París y éste asiste a clases en la Grande Chaumière, creando en ellas obras cuyo tema principal era la tragedia típica de los momentos vividos en España. Más tarde, en 1937 pinta el mural “El segador” (hoy desaparecido) para el pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París.


Pintura salvaje: Hombre y mujer frente a un montón de excrementos, Joan Miró (1935)
Reproducción de "El segador", Joan Miró

En 1939 Miró alquila una casa en un pueblo de la costa de Normandía llamado Varengeville, donde intentará evadirse de la guerra y realizará una de las series más importantes de su producción, Las Constelaciones. Los conflictos de las tropas alemanas hicieron que Verengeville no fuese un lugar seguro, provocando la salida de Miró y su familia hacia Mallorca. Uno de los días más felices de la vida de Miró fue el 18 de noviembre de 1942, cuando inaugura en el Museo de Arte Moderno de Nueva York su primera muestra retrospectiva presentada por James J.Sweeney, tras la cual Miró decide volver a Barcelona. El año 1944 fue importante en Miró por dos motivos: el fallecimiento de su madre y la realización de sus primeros trabajos en cerámica con la ayuda de Llorens Artigas.


Las Constelaciones: La estrella matinal, Joan Miró (1940)
Joan Miró y el ceramista Llorens Artigas

El artista viaja por primera vez a Nueva York en 1947 para realizar un mural en el Terrace Plaza Hotel de Cincinatti, estancia que influiría en las pinturas posteriores d Miró debido a la gran impresión que le causó la ciudad. Más adelante, viaja a París para exponer individualmente en la Galerie Maeght, acudiendo a esta exposición los representantes de museos y galerías de la capital y siendo este el lugar donde se sucederán diversas exposiciones del artista a partir de ese momento. Durante los años siguientes, Miró se centra en la creación de obras artísticas, siendo clasificadas las pinturas de estos años en dos grupos: obras elaboradas y obras espontáneas.


Mural en el Terrace Plaza Hotel de Cincinatti, Joan Miró (1947)

Posteriormente, recibe un encargo por parte de Walter Gropius para realizar una pintura mural en el comedor de la Universidad de Harvard en Cambridge. En los años posteriores, el artista se dedica casi por completo a la cerámica, comenzando un nuevo proyecto de colaboración con su amigo Llorens Artigas y su hijo. El año 1956 será importante en la vida del artista ya que se traslada definitivamente a Palma de Mallorca y su amigo Josep Lluís Sert le construye un taller donde realizará la mayoría de sus obras posteriores. Por otro lado, ese mismo año le encargaron a Miró dos murales cerámicos para la sede de la Unesco en París en colaboración con su gran amigo Artigas, consiguiendo posteriormente numerosos encargos en lugares públicos gracias a la fama otorgada por esta obra.


El arquitecto Josep Lluís Sert contemplando el mural realizado por Joan Miró en el comedor de la Universidad de Harvard en Cambridge
Estudio de Joan Miró en Palma de Mallorca
Mural "La Luna" para la sede de la UNESCO en París, Joan Miró y Josep Llorens Artigas (1958)

A finales de los años 50 y principio de los 60, Miró realizará una abundante producción pictórica caracterizada por la simplificación de las formas, pero sin abandonar sus temas predilectos: la tierra, el cielo, los astros, la mujer, los pájaros… Unos años más tarde, en 1964 Aimé Maeght crea la Fundación Maeght en Saint-Paul-de-Vence, siendo Josep Lluís Sert el arquitecto encargado de realizar la sede de la fundación y Joan Miró el responsable de la decoración del entorno natural con la ayuda de su amigo Artigas. Dos años después, viaja a Japón con motivo de unas muestras retrospectivas llevadas a cabo en museos de Tokio y Kioto, siendo un desplazamiento de vital importancia para la creación de algunas de sus obras posteriores ya que se notará en ellas una cierta influencia oriental. El año 1968 fue clave para Miró, ya que tuvo lugar en el Antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona una gran muestra de su arte con motivo de sus 75 años, exhibiéndose unas 400 obras entre pinturas, esculturas y estampas gráficas.


Fundación Maeght en Saint-Paul-de-Vence

La década de los 70 se caracteriza por la abundante utilización del color negro en las obras pictóricas, consiguiendo gracias a este una gran fuerza y agresividad. Por otra parte, de esta época destaca el 10 de junio de 1975 cuando la Fundación Joan Miró de Barcelona abre sus puertas al público exhibiendo obras donadas por el artista. A pesar de su avanzada edad, Miró mantuvo una gran vitalidad en todo lo relacionado con la producción artística, principalmente las obras monumentales creadas para espacios públicos y los tapices. Asimismo, esta etapa se caracterizó por numerosos homenajes y premios otorgados al artista, además de un gran número de exposiciones por todo el mundo, hasta que el 25 de diciembre de 1983 fallece en Palma de Mallorca, siendo enterrado unos días después en Barcelona.

Fundación Joan Miró de Barcelona
Mujer y pájaro, Joan Miró (1982). Último encargo público importante

BIBLIOGRAFÍA

- AA.VV.: The shape of color: Joan Miró’s painted sculpture. Londres, 2003.
- BENET, Gisela: Joan Miró. Barcelona, 2012.
- BOZAL, Valeriano: Miró, la mirada y la imagen. Alicante, 2016.
- DUPIN, Jacques: Joan Miró. Barcelona, 2009.
- DURÁN RIU, Fina: Pequeña historia de Joan Miró. Madrid, 2010.
- FERNÁNDEZ MOLINA, Antonio: Visita a Joan Miró. Madrid, 2002.
- GALE, Matthew y MARKO, Daniel: Joan Miró. La escalera de la evasión. Barcelona, 2011.
- JUNCOSA, Enrique: Joan Miró. Madrid, 2003.
- LUBAR MESSERI, Robert: Espacio Miró. Madrid, 2017.

Verónica Gómez

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