Complejo funerario de Djoser

SAQQARA, UN LUGAR DE DESCANSO ETERNO


La necrópolis de Saqqara fue, junto con la de Guiza, el lugar de descanso eterno escogido por la mayoría de los faraones del Reino Antiguo. El fundador de la dinastía III fue el faraón Djoser, cuyo nombre original era Necherfet, como demuestran los sellos con su titulación encontrados en la tumba de Jasejemuy. Una de las primeras decisiones que tomó este faraón fue la de construir un majestuoso complejo funerario en la necrópolis de Menfis, en Saqqara. El reinado de Djoser marca el final de las dinastías tinitas (dinastías I y II), cuya capital era Tinis, ciudad situada cerca de Abidos, en el Alto Egipto. Además, significa el comienzo de las dinastías menfitas, así llamadas por tener como capital de su Estado a MenfisAunque Djoser debe su fama a la construcción del complejo funerario, su reinado supuso muchos cambios para Egipto: respecto al ámbito religioso, el faraón asoció el culto al dios sol Re con la monarquía y en cuanto a la arquitectura funeraria, levantó la primera pirámide escalonada en piedra. 

COMPLEJO FUNERARIO DE DJOSER

Este recinto funerario es considerado como una verdadera joya de la arquitectura de todos los tiempos, es el primer conjunto edificado en piedra labrada de toda la historia de la humanidad. 

Hay que decir que Djoser quiso ser enterrado como sus antepasados: en una cámara funeraria al fondo de un pozo recubierto por una colina artificial, que fuese visible sobre el suelo y que contase con un palacio funerario que rodease a la propia tumba. Por otro lado, existe una característica que diferencia a esta construcción de las demás, se trata del uso de la piedra para su creación en vez de adobe, el material típico. Esto significaba que los recursos utilizados en ella iban a ser más importantes, sobre todo cuando, en un momento dado, se decidió que la mastaba cuadrada se transformara en un edificio de seis alturas.

No se sabe a ciencia cierta si Djoser tomó parte activa o no en la decisión de modificar la tumba real, pero lo que sí es seguro es que Imhotep fue el arquitecto y maestro de obras que la llevó a cabo. Imhotep es uno de los pocos “artistas” faraónicos cuyo nombre se conoce, ya que se trata de un personaje que disfrutó  de una posición de privilegio en la corte, pues desempeñó cargos importantes en todos los campos: artístico, religioso y administrativo. Lo más llamativo de este majestuoso conjunto es que está concebido para el Ka de un rey de Egipto muerto, para el fantasma de un auténtico dios. Fiel al sentimiento tradicional egipcio, Imhotep proyectó los diferentes edificios del complejo funerario tal y como eran las viviendas y pabellones de su tiempo, sólo que, en lugar de utilizar adobe, juncos y troncos de palmera, imitó estos materiales en piedra eterna.

El arquitecto francés Jean-Philippe Lauer ha llevado a cabo numerosos estudios y restauraciones en el complejo funerario de Djoser y esto nos permite hacernos una idea bastante completa de los elementos que Imhotep diseñó para su soberano. 

El elemento principal es una pirámide de seis escalones dotada de una altura de 60 metros que se levanta dentro de un espacio de más de 500 metros de largo por casi 300 de ancho y que se encuentra delimitado por un muro de piedra de 10,5 metros de altura, poseyendo solo una puerta de acceso, ya que el resto de las puertas son ficticias. La muralla envolvente, con los entrantes y salientes típicos de la arquitectura palaciega, tendría en la Antigüedad la apariencia de un sarcófago blanco. Dentro del recinto funerario se ubican varios patios y numerosos edificios de piedra dotados de una entrada, un corredor y un pequeño nicho en su interior. De la mayoría de estas edificaciones se desconoce su función, aunque se piensa que simbolizaban la residencia real de Menfis, la morada eterna del Ka o la esencia vital del faraón difunto. Por otro lado, existen varias estructuras de las que sí se conoce su uso: algunas de ellas estaban destinadas a permitir que el Ba o espíritu del soberano repitiera las ceremonias de la fiesta Sed durante toda la eternidad y pudiera vivir siempre joven.




1. Entrada y columnata: La única entrada al recinto se encuentra en el sureste, y por ella se accede a un largo pasillo flanqueado por una doble hilera de 20 pilastras de 6.60 m. de altura que conducen al interior. Estas pilastras son globulares, es decir, tienen sus fustes acanalados mediante estrías suavemente redondeadas. Otra particularidad visible es que, obedeciendo a ese principio de la no verticalidad, sus tambores integrantes (las diferentes partes superpuestas que componen el fuste) son troncocónicos, ya que decrecen en tamaño conforme se elevan hacia el techo. 

Entrada al Complejo funerario de Djoser (fuente: www.egiptologia.com)
Columnata de la entrada al complejo funerario de Djoser (fuente: www.egiptologia.com)

2. Tumba sur: Se trata de un pozo de 28 metros de profundidad, decorado con relieves que representan al faraón. Muchos historiadores aseguran que albergaba los vasos canopos de Djoser debido a los escasos 50 centímetros cuadrados que posee, aunque fue encontrada vacía y sin huellas de enterramiento alguno. 

3. Capilla de la tumba sur: Su exterior está decorado con un friso realizado en piedra que reproduce cabezas de la diosa cobra Uadyet, diosa protectora del Bajo Egipto. 

Friso de cobras de la capilla de la tumba sur (fuente: www.reydekish.com)

4. Terrazas occidentales: Se encuentran aún por excavar en su mayoría. Cubren varios pasillos con habitaciones a los lados y hay historiadores que aseguran que en ese sector podían hallarse los almacenes. 

5. Patio sur: En su sector septentrional se levanta la Pirámide Escalonada y una tumba en el sector sur. En este gran patio se celebraban parte de las ceremonias del Heb Sed.

6. Edículos: Construidos con bloques de caliza y en forma de doble letra D. Indicaban el recorrido de la carrera ritual que el faraón realizaba en el Heb Sed

7. Templo T o Pabellón Real: Este edificio poseía varias estancias y actualmente se desconoce su función original, aunque diferentes historiadores piensan que pudo servir para el cambio de vestimenta del faraón durante la ceremonia del Heb Sed. Las fachadas eran lisas y poseían una moldura de sección semicircular en la cornisa de la cara sur. De este templo se conservan únicamente tres pilastras acanaladas. En las columnas conservadas se pueden observar restos de pintura roja en la parte superior, esto se debe a que este color era usado para representar la madera, además de diversos restos de color blanco y negro. El arqueólogo francés Jean-Philippe Lauer, uno de los mayores conocedores del complejo funerario, pensaba que el color negro representaba una capa protectora de piel que se habría colocado en la parte inferior de los soportes de madera y que la banda blanca sería una placa de metal, seguramente cobre, colocado para reforzar las columnas. Con esto, se demostraría que estas columnas de piedra eran una representación de los troncos de árboles que se colocaban en las anteriores edificaciones a modo de pilares. 

Templo T o Pabellón Real (fuente: Wikipedia)

8. Patio del Heb Sed: De forma rectangular, en él se celebraba la fiesta Sed, en la que se coronaba al faraón como soberano del Bajo y del Alto Egipto. 
El Heb Sed era una ceremonia de varios días de duración que tenía por objeto rejuvenecer y regenerar al faraón a fin que éste recuperara su vigor y su fuerza, condiciones indispensables para que pudiera seguir gobernando con todas sus cualidades y poder. Era una especie de jubileo real que se celebraba por primera vez al cumplirse los treinta años de gobierno de un soberano, y luego se repetía cada tres años. Entre otras ceremonias, el faraón tenía que visitar a cada uno de los dioses y recibir su aprobación para seguir gobernando, encabezar una serie de procesiones con toda la corte, realizar una carrera ritual en torno a dos edículos en forma de D (ubicados en el patio sur) y disparar una flecha a cada uno de los puntos cardinales. Este ritual, de gran importancia para la monarquía egipcia, tiene orígenes prehistóricos y continuó realizándose hasta la Baja Época. Resulta interesante constatar que, dada la escasa esperanza de vida media de los hombres de entonces, pocos fueron los faraones que vivieron lo suficiente como para poder organizar la fiesta Sed. 

El faraón Djoser en la ceremonia del Heb Sed

En torno al patio se levantan numerosas capillas o pabellones que fueron construidos según tres estilos arquitectónicos diferentes. 
En el transcurso de la fiesta era habitual reunir las estatuas de los dioses principales de todo Egipto y albergarlas en capillas construidas con cañas y madera (las mismas que aparecen en este complejo funerario copiadas en piedra). En su origen, existían doce capillas en el este, con fachada sin columnas y techo con moldura curva y trece capillas en el oeste, de las cuales, las ubicadas en los extremos y la central poseían molduras en los ángulos y techo recto, siendo las diez restantes poseedoras de una fachada con tres columnas adosadas. 

Capillas ubicadas en torno al patio del Heb Sed (fuente: Panoramio)

9. Entrada a la Galería Saíta: Acceso al profundo pozo funerario excavado para Djoser y que conduce a la cámara sepulcral de granito del rey. 

10. Pirámide Escalonada: La gran construcción que domina todo el complejo funerario. Se trata de una de las obras más importantes de Imhotep, recibiendo en ella sepultura el cuerpo del gran faraón. El significado simbólico de la pirámide se ha explicado como el de una escalera destinada a permitir el ascenso del rey difunto al cielo. Tampoco conviene olvidar que la pirámide es, asimismo, una representación de la colina primigenia donde, según la cosmogonía egipcia, el dios Atum creó el mundo; y también constituía el punto de despegue hacia el firmamento, la morada inmortal del faraón deificado. Para la construcción de este complejo funerario era necesario un grupo de personas especializadas en extraer la piedra de la cantera, otro grupo para desplazar los bloques y, por último, otras personas se encargarían de subir los bloques a sus lugares correspondientes. Todo esto requirió la reorganización de una estructura administrativa, que hasta entonces había resultado relativamente sencilla. Como la construcción resultaba más cara, también se necesitaban muchos más recursos, por lo que la recaudación de impuestos se hizo mucho más estricta. Para que todo esto llegase a funcionar como es debido, los funcionarios de Djoser tuvieron que desarrollar un instrumento administrativo básico, que hasta ese momento solo se había utilizado muy escasamente: la escritura. 

Pirámide Escalonada (fuente: www.paseandohistoria.blogspot.com)
Esta pirámide empezó siendo una mastaba de base cuadrada, y luego sufrió varias ampliaciones en su revestimiento exterior. Esta mastaba inicial, que medía cerca de sesenta y tres metros de lado, con una altura de tan sólo ocho metros, estaba formada por un núcleo de caliza ordinaria y un revestimiento de caliza finísima de Tura de dos metros y sesenta centímetros. La mastaba siguió creciendo, aunque esta vez sólo pro su lado este, a fin de tapar la entrada a once pozos que se abrían en el suelo. Sobre esta mastaba se levantaba la pirámide, que en un primer momento alcanzó una altura de cuarenta y tres metros en el último de sus cuatro escalones. Imhotep terminó la tumba de Djoser aumentando la altura de esta primera pirámide en dos escalones más y prolongando la base solo por sus lados norte y oeste, con lo que el monumento definitivo de seis peldaños llegó casi a los sesenta metros de altura con una base rectangular.

Bajo esta pirámide se ubicaba la cámara funeraria de Djoser que se construyó al fondo de un pozo de 28 metros.La cámara funeraria fue creada íntegramente con bloques de granito rosado, encontrándose en el techo de la cámara un hueco que permitiría introducir el sarcófago del faraón, sellándose posteriormente este sería sellado con un bloque de granito. En torno a la cámara se ubican cuatro galerías unidas por pasadizos: algunas de ellas no fueron finalizadas y otras conservan la decoración de las paredes, revestidas con placas vidriadas azules y verdes y consideradas como los detalles decorativos más refinados de Saqqara. 

Decoración de las galerías (fuente: Ancient Resource)

11. Casa del Sur: Edificio similar al del Norte y sobre el que pesan las mismas incógnitas acerca de su destino. Quizás el faraón recibía allí los tributos del sur del país. 
Tanto la Casa del Sur como la casa del norte poseían un techo curvo con una fachada sur decorada con 4 columnas acanaladas adosadas y una entrada descentrada (en la casa sur todavía se conserva un friso). A partir de esta entrada se accede a un estrecho pasadizo que gira dos veces a 90º y que llega a un santuario cruciforme que contiene tres nichos. Los techos de piedra de estos pasadizos también estaban esculpidos representando viguetas de madera como las de la galería de entrada.

Casa del Sur (fuente: www.bajolasarenasdekemet.com)

12. Casa del Norte: La fachada tiene adosadas columnas acanaladas. Se ignora la función del edificio, aunque podría estar relacionada con los tributos del norte del país. 
Ambas casas poseían un patio en su zona sur, siendo más pequeño el de la Casa del Norte. En estos patios se ubican los restos arquitectónicos conservados: en el del Norte, se encuentran 3 columnas adosadas, siendo cada una de ellas una representación de un tallo de papiro en flor, símbolo del Bajo Egipto, y en el del Sur se conserva una columna que se piensa que representa el loto, símbolo del Alto Egipto. 

Casa del Norte (fuente: www.bajolasarenasdekemet.com)

13. Patio del Serdab: Así llamado porque en él se encontró una pequeña capilla (serdab). Este patio fue construido íntegramente de piedra caliza. Fue en este lugar donde se encontró la conocida estatua  sedente de Djoser (trasladada al museo de El Cairo, colocaron en el mismo lugar una reproducción).  Al norte del templo y del serdab, a unos 150 metros, encontramos, casi pegado al muro del recinto, un altar tallado en la roca al cual se accede a través de una rampa.

Patio del Serdab (fuente: www.bajolasarenasdekemet.com)
Estatua encontrada en el Patio del Serdab (fuente: www.bajolasarenasdekemet.com)

14. Patio norte: En este gran patio, todavía sin excavar, la única construcción identificable es un pequeño altar con rampa en uno de sus extremos.  


BIBLIOGRAFÍA

KEMP, B. J.: El Antiguo Egipto. Anatomía de una civilización. Barcelona (2008).

- PARRA ORTIZ, J. M.: Las pirámides. Madrid (2001).

- ESTRADA LAZA, Fernando: Entender y amar el arte egipcio. Barcelona (2012).

- CORDÓN, Irene: El Antiguo Egipto: Los primeros imperios de la historia. Madrid (2016).


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