Madinat al-Zahra




La ciudad brillante alcanza el Patrimonio Mundial.








DE HISPANIA A AL-ANDALUS. LA LLEGADA MUSULMANA A LA PENÍNSULA

Representación de Mahoma.
Representación de Mahoma.
Para entender la complejidad y la importancia del yacimiento cordobés, hay que remontarse a la Península Arábiga del siglo VII. Será en esta época cuando se produzca uno de los acontecimientos más importantes para el mundo árabe: hacia el año 570, Mahoma es visitado por el Arcángel Gabriel, quien le revela los designios divinos, diciendo que será él quien unifique a las tribus árabes predicando una nueva doctrina cuya base será el culto a un solo dios, Alá. Mahoma comenzó a predicar en La Meca, su ciudad natal, pero debido a una serie de tensiones con algunas tribus, tuvo que huir hacia Medina en el año 622, lo que se conoce como hégira y que será el punto de partida de la cronología musulmana. A la muerte del profeta, sus sucesores (califas) iniciarán la expansión de sus enseñanzas. Esto llevará a la creación de un califato y a la lucha entre califas por alcanzar el poder. Una de las luchas más conocidas, y que compete directamente a la Península Ibérica, será la de Omeyas y Abbasíes, que finalizará con la victoria de los últimos tras masacrar a toda la familia Omeya y hacerse así con el poder. Pero hubo un superviviente de la familia Omeya, Abd al-Rahmann I, que llegó en el año 755 a la Península Ibérica, bajo dominio árabe desde el año 711. Cabe señalar que el proceso de ocupación peninsular a manos de los árabes fue muy rápido y sin apenas resistencia, llegando a conquistar casi todos los territorios, excepto la zona de astur-cántabra, dónde se gestará la Reconquista.

Mapa de Al-Ándalus

Abd al-Rahmann I creará en al-Andalus un Emirato independiente del Abbasí, que pasará a convertirse en Califato años después de la mano de Abd al-Rahmann III, siendo éste el momento de máximo apogeo del territorio andalusí a todos los niveles. Tras la caída del Califato, se sucederán diversas etapas políticas que no harán más que llevar a la floreciente al-Andalus al colapso:

1031-1085: Primeros Reinos Taifas
1085-1144: Imperio Almorávide
1144-1172: Segundos Reinos Taifas
1172-1212: Impero Almohade
1212-1238: Terceros Reinos Taifas
1238-1492: Reino Nazarí de Granada

El fin del predominio árabe en la Península se produjo un 2 de enero de 1492, cuando el ultimo rey nazarí, Muhámmad XII (conocido como Boabdil el Chico) entrega las llaves de Granada a los Reyes Católicos en señal de rendición, pasando a formar parte de la Corona de Castilla y poniendo fin a la Reconquista cristiana, iniciada por el mítico Don Pelayo en tierras asturianas hacia el año 722.

La rendición de Granada. Francisco Pradilla, 1882.
“Llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre”
                           (Frase atribuida a la madre de Boabdil en el momento de la rendición)


LA CIUDAD BRILLANTE. NACIMIENTO Y CAÍDA DE MADINAT AL-ZAHRA

Vista aérea de Madinat al-Zahra.

Madinat al-Zahra o “la ciudad brillante” fue construida hacia el año 936 por orden del califa Abd al-Rahmann III.

Cuenta la leyenda que el califa decidió construir la ciudad en honor a su mujer favorita, al-Zahra. Tras su construcción, la ciudad se convirtió en una de las ciudades más bellas, pero la joven no era feliz. Lloraba a diario porque añoraba la nieve de Sierra Nevada. Para contentarla, el califa ordenó a sus jardineros que plantasen almendros por toda la ciudad, muy juntos entre sí. Así, en la época de floración, los jardines se cubrirían de blanco gracias a la flor del almendro y así recordarían a la joven las nieves de su añorada tierra.

Abd Al-Rahmann III.

Esto es solo una leyenda, pues en realidad se construyó como reflejo del poder del califa, manifestando así su independencia del Califato Abbasí de Bagdad y de los fatimíes. Se sitúa al oeste de Córdoba, en una zona con un amplísimo dominio visual, además de disponer de territorios fértiles y ricos en materias primas.

Aunque lo que hoy podemos ver es solo una minima parte de lo que fue (el resto aún no ha sido excavado) Madinat al-Zahra ocuparía unas 112 hectáreas intramuros, contando con una gran muralla de 2,60 metros de ancho y grandes torres cuadrangulares. Además de esta ciudad intramuros (dentro de la muralla) al exterior se intuyen, gracias a fotografías aéreas, restos de edificaciones que podrían ser pequeños enclaves defensivos. Además de la muralla, la ciudad contaba con una gran red de calzadas que comunicaban con Córdoba y otras zonas, un entramado de calles interiores que daban acceso a las diferentes zonas de la ciudad (pues se organizaba en terrazas) y un sistema hidráulico que aprovechaba los resto de un acuesto romano, distribuyendo el agua por la red hidráulica de la ciudad para así abastecer a las viviendas, jardines, fuentes…

Madinat alcanzó un gran esplendor e importancia en muy poco tiempo, llegando a dejar a Córdoba en un segundo plano. Pero si rápido fue su ascenso, más rápido fue su declive. En el año 976, con la muerte del califa Al-Hakam II (hijo de Abd al-Rahmann III) empezó el traslado de talleres y competencias de nuevo a Córdoba. Con Hisam II, el poder político y militar se concentró en manos del primer ministro (hayib) Almanzor, que fundó su propia ciudad muy cerca de allí (Madinat al-Zahira) instalándose en ella la corte y los servicios administrativos, apartando así a la ciudad brillante.

Lo que llevó al total abandono de la ciudad fueron las luchas internas que iniciaron la desintegración del Califato Omeya (1010-1013) comenzando el saqueo y destrucción de todos sus edificios. Con el paso del tiempo, el recuerdo de la ciudad se fue perdiendo hasta confundirse con la fundada por Almanzor.

No será hasta el siglo XVI cuando se vuelva poner la vista en Madinat al-Zahra gracias al monje Ambrosio de Morales, que hizo una interesante y completa descripción de los restos y monumentos más significativos, aunque confundió la ciudad califal con el asentamiento de la Córdoba romana.

A mediados del siglo XIX se inició un proceso de excavación, más por curiosidad que por interés científico, aunque esto daría pie, ya en el siglo XX a unas excavaciones y estudios más concienzudos y científicos que permitieron ir recuperando poco a poco la ciudad e intentar devolver el esplendor de antaño, trabajo que continúa hoy y que se extenderán aún años.

Primeras excavaciones.
Excavaciones actuales.
La ciudad se divide en tres terrazas: en la terraza superior se encuentra el palacio (Alcázar) casa civil y militar del califa; en la terraza intermedia estarían los jardines y huertos; y en la terraza inferior estaría la medina propiamente dicha, la ciudad donde se asentaba los ciudadanos de a pie.

La ciudad debió destacar no solo por su importancia política y su situación, sino también por la bellísima decoración de sus edificios y por sus formas constructivas. Debemos imaginar a los edificios más importantes, como el Alcazar, cubiertos de una riquísima decoración a base de escritura cúfica, atauriques (elementos vegetales estilizados) y lacería (repetición de elementos geométricos) todo ello rematado por grandes arcadas de arcos de herradura que alternan el rojo almagra y el blanco de la piedra, para enaltecer aún más el poder del califa ante sus súbditos y los diversos mandatarios que le visitarían.

Escritura cúfica.
Ataurique.
Lacería.
Capitel trepanado.

La zona que está a la vista se centra en la terraza superior, donde se encontraba el Alcázar, sede del palacio califal donde están las instituciones administrativas y políticas asociadas al gobierno. La separación entre esta zona y la medina (ciudad) es muy rígida y se manifiesta a través de gruesos muros de contención con contrafuertes, además de encontrarse entre la zona del Alcázar y la medina una terraza intermedia llena de jardines.

Ya dentro del Alcazar, destacan una serie de edificaciones y espacios que han dado personalidad al yacimiento y se han convertido en su seña de identidad. Uno de estos espacio es el Edificio Basilical Superior y sus arcos de herradura que se apoyan en capiteles de piedra que alternan el estilo de trépano (técnica escultórica y decorativa que usa profundas incisiones para dar efectos de relieve y claroscuro) con la talla simple. Estaría revestido con mortero de cal y arena y pintado en rojo y blanco. Esta alternancia de color se debió usar en las dovelas de los arcos para simular el ladrillo.

Edificio basilical superior.
Edificio basilical superior.
Otra de las zonas emblemáticas del conjunto es el Salón de Abd al-Rahmann III o Salón Rico, llamado así por la riqueza de su decoración. Es un edificio de planta basilical donde dos de sus tres naves principales rematan en arcos ciegos y la central remata en una especie de mirhab (nicho) donde se situaría el califa.

Salón Rico. 
Salón Rico. 
Abd Al-Rahmann III en el Salón Rico.
Junto a estos edificios, destaca el Jardín Alto, un jardín divido en cuatro por andenes perimetrales en donde el agua fluiría constantemente en un recordatorio del Paraíso musulmán recogido en El Corán. Para el mundo musulmán el agua es un elemento muy importante pues, además de servir de purificación mediante las abluciones antes de entrar a la oración en las mezquitas, el agua es el elemento fundamental dador de vida.

Jardín Alto.
Jardín Alto.
Por último, hay que hacer un breve apunte sobre la Mezquita Aljama, que seguiría el modelo típico de toda mezquita: patio; alminar o minarete desde donde el almuédano llamaría a la oración; sala de oración; maqsura, espacio próximo al mihrab reservado al soberano; mirhab, nicho situado en el muro de la quibla ante el que se situaba el imán para dirigir la oración; y el muro de la quibla, que marca la orientación a La Meca. Contaba con fuentes para las abluciones obligatorias antes de la oración, además de letrinas, situadas fuera del conjunto religioso.

Partes de una mezquita.
Según las fuentes literarias, la mezquita se comenzó en el año 941 y sólo llevo 48 días construirla. Desgraciadamente, debido al intenso expolio, es uno de los edificios más arruinados y desconocidos. Como curiosidad, esta mezquita sí que tenía bien orientado el muro de la quibla hacia La Meca, corrigiendo así al de la Mezquita de Córdoba.

Mezquita Aljama.

MADINAT AL-ZAHRA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Desde el pasado 2 de julio, el yacimiento forma parte de la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, convirtiendo a Córdoba en una ciudad con cuatro lugares Patrimonio de la Humanidad (mezquita, centro histórico, los patios y ahora la ciudad califal) siendo así España el tercer país del mundo con más lugares Patrimonio de la Humanidad (cuenta con un total de 46).

¿Y por qué es tan importante ser patrimonio Mundial? En el caso de Madinat al-Zahra esta denominación le da más visibilidad al lugar, no muy bien comunicado con Córdoba y bastante desconocido para el gran público. Además de incrementarse las visitas, se dedicarán más fondos y esfuerzos en los estudios de la ciudad.

La decisión se siguió en directo desde el propio yacimiento por parte del equipo del conjunto arqueológico y desde Barein, hasta donde se desplazó una delegación de representantes.

Celebración desde Barein.
Celebración desde Madinat al-Zahra.
La candidatura ha contado con un gran apoyo ciudadano gracias a las campañas lanzadas desde el propio conjunto y, en las semanas previas a la decisión, con el hastag #EstoyConMedina en todas las redes sociales.

#EstoyConMedina
Lo que ha llevado al comité responsable de otorgar el titulo de Patrimonio Mundial a darle la distinción a la ciudad califal es que se trata de uno de los complejos monumentales más originales de la arquitectura hispanomusulmana y del arte islámico y esto se debe a que ni su estructura ni su ornamentación han sido alteradas en sobremanera, por lo que los restos excavados permiten tener una idea muy aproximada de cómo fue la ciudad brillante en su época. Además, a esto cabe añadir que desde los primeros momentos de excavaciones científicas se puso como objetivo el respeto de las estructuras originales, reconstruyendo la mayoría de su decoración y elementos arquitectónicos mediante anastilosis (reconstrucción de un edifico antiguo usando sus propios elementos arquitectónicos dispersos)

¿QUÉ ES Y QUE SIGNIFICA SER PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD?

Logo Patrimonio Mundial.
El Patrimonio de la Humanidad o Patrimonio Mundial es una categoría creada por la ONU que distingue a los bienes con una relevancia excepcional, tanto cultural como natural, para la herencia común de la Humanidad. Estos bienes se inscriben en la Lista de Patrimonio Mundial, avalada por la Convención dedicada a la protección del patrimonio mundial cultural y natural.

En el año 1959 la presa de Asuán amenazaba con cubrir para siempre bajos sus aguas los monumentos de Nubia, entre ellos el templo de Ramses II o el templo de Debod (actualmente en Madrid). La UNESCO hizo un llamamiento mundial para salvar este antiguo legado tan importante e irrecuperable. Esta fecha ha quedado como el inicio del movimiento mundial a favor de la protección del patrimonio.

La clasificación de bienes Patrimonio de la Humanidad abarca un amplio abanico: monumentos, conjuntos, sitios, monumentos naturales, formaciones geológicas y fisiográficas y lugares naturales. Además de este patrimonio material, la UNESCO también cuenta con una Lista de Patrimonio Mundial Inmaterial, que recoge tradiciones milenarias que siguen en nuestros días y que, muchas veces, corren el riesgo de desaparecer. Un buen ejemplo de Patrimonio Mundial Inmaterial de nuestro país es el flamenco, que entró a formar parte de la lista el 16 de noviembre de 2010.

En este link está toda la información acerca de la Lista de Patrimonio de la Humanidad

“La arquitectura es el medio ideal para transmitir la cultura de un pueblo, por lo que es la más poderosa de todas las artes”
                                                                                                                      John Ruskin.

BIBLIOGRAFÍA

BORRÁS, Lorenzo M. y FATÁS, Guillermo, Diccionario de términos de Arte y elementos de Arqueología, Heráldica y Numismática
ALIANZA EDITORIAL (Madrid, 2006)

DE LA PEÑA GÓMEZ, María Pilar, Manual básico de Historia del Arte. Colección Manuales UEX
Universidad de Extremadura (2008)

MARTÍNEZ BUENAGA, Ignacio; MARTÍNEZ PRADES José Antonio; MARTÍNEZ VERÓN Jesús, Historia del Arte. Paterna (Valencia) 1998
Editorial ECIR

VALLEJO TRIANO, Antonio, Madinat al-Zahra. Guía oficial del conjunto arqueológico
Junta de Andalucía. Consejería de Cultura.

VV.AA. Colección Historia del Arte. Tomo 8 “El Islam. India y el Extremo Oriente”
Editorial SALVAT y EL PAÍS (Madrid, 2008)


WEBGRAFÍA

REVISTA CULTURAL BIBLIOTECA ISLÁMICA

MUSULMANES EN ANDALUCÍA

MEDINA AZAHARA

ARTE EN CÓRDOBA

DIARIO DE CÓRDOBA
EL PAÍS

EL DIARIO


Miriam Reyes

No hay comentarios:

Publicar un comentario