Gemäldegalerie de Berlín, de los Monuments Men a nosotros, la novela olvidada




A todos y a todas aquellas personas que se les pregunta sobre qué museos o zonas culturales se pueden visitar en la capital alemana, todos responden al son de -la isla de los museos-, y no es de extrañar, a mí modo de ver es uno de los centros neurálgicos, hablando artística e históricamente, del planeta tierra. Un cúmulo de edificios compuestos por el Bode Museum (figura 1) donde se pueden ver esculturas de Antonio Canova o Bernini, además de obras góticas y del primer renacimiento; el Neues Museum con obras egipcias cumbres como el Busto de Nefertiti o la Cabeza de Tiye (figura 2); el Altes Museum (figura 3) con cientos de esculturas griegas y romanas; o el magnífico Pergamon Museum donde se ve la obra que da nombre al lugar, el Altar de Pérgamo, y otras obras máximas como la Puerta de Ishtar (figura 4); sin dejar atrás la Catedral de Berlín y sus vistas (figura 5-6), la cual también se sitúa en esta zona.

Figura 1: Vista del Bode Museum y el inicio de la isla de los museos. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 2: Rostro de la reina Tiye en el Neues Museum. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 3: Entrada al Altes Museum. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 4: Puerta de Ishtar en el Pergamon Museum. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 5: Fachada de la catedral de Berlín. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 6: Una de las vistas desde la catedral de Berlín. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Pero es a cuatro kilómetros de aquí, tras seguir las curvas del río Spree, y más tarde cruzar el parque Grosser Tiergarten, a no ser que quieras perderte estos y coger varios tranvía o metros, donde encontramos la Matthäikirchplatz o Kulturforum, conjunto de edificios culturales compuestos entre ellos por la filarmónica de Berlín, la biblioteca estatal o nuestra querida Gemäldegalerie de Berlín, en español Galería de Pintura de Berlín.

La creación del recinto como hogar para las obras fue en 1830 de manos de los arquitectos nacidos en Múnich, Heinz Hilmer y Christoph Sattler, aunque con la Segunda Guerra Mundial las colecciones se trasladaron a los túneles de unas minas de sal en Turingia, estado no limítrofe pero si muy cercano a la zona de Berlín, fueron aquí encontradas por el ejército aliado y custodiadas por los famosos Monuments, Fine Arts and Archives Section del ejército norteamericano, a partir de aquí, y por causa de la división de la ciudad berlinesa también se separaron los fondos, pero fue después de 50 años, en 1998, cuando se volvieron a reunir todas para descansar juntas hasta hoy día.

LA COLECCIÓN

Las pinturas se organizan en cientos de salas divididas por escuelas artísticas y cronología, algo que favorece la contemplación de las dichas. Encontramos aquí lienzos y tablas desde el siglo XIII hasta el XVIII, destacando la colección de maestros alemanes, la más importante sin lugar a duda junto con las de Viena y Múnich. Pero lo que nos interesa aquí es el olvido, el vacío que hacemos a obras de pintores italianos del renacimiento y barroco, a maestros holandeses de primer calibre, flamencos insignia y dos obras con autoría debatida del español famoso por sus meninas.

Dividiendo las pinturas máximas por cronología y estilo, encontramos en un primer momento las obras de grandes flamencos como son “Cristo en la cruz” (figura 7) y “Madonna en la iglesia” de 1440 por Jan van Eyck, “Retablo de San Juan” (figura 8) de 1455 por Rogier van der Weyden, “María entronizada con el niño” de 1485 por Hans Memling, “María con el niño” de 1490 por Gerard David, y obras algo posteriores iniciadas en el renacimiento alemán con influencia flamenca como es la de “Retablo con el juicio final” de 1524 por Lucas Cranach el viejo, y una copia de El Bosco de 1550 como es “La adoración de los reyes”.

Figura 7: Cristo en la cruz por Jan van Eyck. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 8: Retablo de San Juan por Rogier van der Weyden en 1455. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Tras estas, mencionar las que se custodian de cuatro magníficos renacentistas italianos como son Domenico Ghirlandaio, Sandro Botticelli, y los venecianos Tiziano y Tintoretto, de Sandro se puede ver el “Retrato de Giuliano de Medici” (figura 9), el tondo con la representación de “Madonna y niño con ocho ángeles” (figura 10), “Retrato de Simonetta Vespucci” (figura 11) y la famosa “Venus” (figura 12), en cambio de Domenico solo se conservan dos retratos, ambos de jóvenes florentinos (figura 13), pero de un valor incalculable. En cuanto a las obras de los venecianos tenemos “Venus con el organista” (figura 14) de 1550 realizada por Tiziano y “Los tres funcionarios ante san Marcos” (figura 15) de 1571 por parte de Tintoretto.

Figura 9: Retrato de Giuliano de Medici por Botticelli. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Figura 10: Madonna con niño y ocho ángeles por Botticelli. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Figura 11: Retrato de Simonetta Vespucci por Botticelli. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 12: Venus por Botticelli. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 13: Retrato jóvenes por Ghirlandaio. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 13 (bis): Retrato jóvenes por Ghirlandaio. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 14: Venus con organista por Tiziano. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 15: Tres funcionarios ante San Marcos por Tintoretto. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Volviendo a las salas flamencas pero esta vez del siglo XVII encontramos obras como la de Anton van Dyck, “Marquesa Geronima Spinola” (figura 16) de 1624, otras como la de Pedro Pablo Rubens, “Cristo entregando las llaves a San Pedro” (figura 17) de 1613, y la de Jacob Jordaens, “El rapto de Europa” (figura 18) de 1615. Estos dos últimos dan paso a otras salas que albergan obras de los famosos artistas de la Escuela de Utrecht, pintores holandeses influenciados por el estilo de Rubens como son los lienzos de “El lavatorio” (figura 19) de Dirck van Baburen, “Esaú vendiendo su primogenitura” (figura 20) de Ter Brugghen, y la obra de mismo nombre de Matthias Stom junto con la de “Sarah mostrando a Abraham a la joven Hagar” (figura 21-22) y “Cristo en el monte de los olivos”.
Figura 16: Marquesa Geronima Spinola por Van Dyck. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 17: Cristo entregando las llaves a San Pedro por Pedro Pablo Rubens. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 18: Rapto de Europa por Jacob Jordaens. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 19: El lavatorio por Dirck van Baburen. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 20: Esaú vendiendo su promogenitura por Ter Brugghen. Fotografía Luis Arribas López.
Figura 21: Esaú vendiendo su primogenitura por Mathias Stom. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 22: Sarah mostando a Abraham a la joven Hagar por Mathias Stom. Fotografía realizada por Luis Arribas López

Pero estos holandeses no solo fueron conocidos por la relación con el arte de Rubens, sino también por sus viajes a Italia para conocer el claroscuro y el naturalismo del genio Michelangelo Merisi da Caravaggio, estilo también muy visto en las obras de los de Utrecht. Es esta la mejor excusa para mencionar cuatro obras clave para el museo, las que le dan la fama internacional después de tratar todas las anteriores, una de ellas es la de “Sansón amenazando a su suegro” (figura 23) obra de 1635 realizada por el gran Rembrandt. Tras él y antes de acabar con la obra cumbre del lugar, mencionar los dos lienzos atribuidos a Diego Velázquez como son “Retrato de una dama” (figura 24) de 1631, posiblemente la representada fuese la hija del conde-duque de Olivares, María Leonor de Guzmán, y “Tres músicos” (figura 25) de 1617 obra temprana atribuida al sevillano.
Figura 23: Sansón amenazando a su suegro por Rembrandt en 1635. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 24: Retrato de una dama, posible hija del conde-duque de Olivares por Velázquez en 1631. Fotografía realizada por Luis Arribas López.
Figura 25: Los tres músicos por Velázquez en 1617. Fotografía realizada por Luis Arribas López.

Para acabar, la obra clave, la obra más olvidada, ya con todo lo dicho bastaría para no dejar en el olvido a la amada Gemäldegalerie de Berlín, pero si le sumamos que también alberga un lienzo de 156 cm por 113 cm, con el título de “El amor victorioso” (figura 26-27) representando a un cupido desnudo, cargando un arco y unas flechas, mientras pisa símbolos de arte, ciencia y gobierno, y que fue pintado por Caravaggio en 1602 para Vincenzo Giustiniani, nos acaba gratificando la visita y el no poder omitir y descuidar la presencia de nuestros cuerpos en este auténtico tesoro hecho edificio.
Figura 26: El amor victorioso por Michelangelo Merisi da Caravaggio en 1602.Fotografía realizada por Luis Arribas López. 
Figura 27: Detalle El amor victorioso por Michelangelo Merisi da Caravaggio en 1602.Fotografía realizada por Luis Arribas López.



Luis Arribas

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