11 de mayo, el día que nació el Surrealismo







Breve apuntes biográficos

“Cada mañana, cuando despierto, siento una enrome dicha: la dicha de ser Salvador Dalí”
                                                                                                                        Salvador Dalí

El 11 de mayo de 1904 venía al mundo en Figueras la encarnación del Surrealismo: Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domenech, llamado así en honor a su hermano mayor fallecido. Dijo de sí mismo que era “surrealista de nacimiento” y el “único surrealista íntegro”.

Salvador Dalí de niño
Salvador Dalí de joven

De largos bigotes y mente abierta, el gran Avida Dollars (llamado así por su gran amor al dinero) creó un mundo y un estilo propios, reconocibles a lo largo y ancho del mundo. Su vida y obra cambiaron radicalmente en el momento que conoció al gran amor de su vida y musa: Elena Ivanovna Diakonova, Gala. Dalí siempre solutivo que el conocerla lo salvó de un abismo psicológico y que lo convirtió en el gran artista que fue.

Salvador Dalí con su esposa Gala

En la obra del pintor, aparece constantemente el pasaje del Ampurá catalán, con el cabo de Creus y las formas óseas de los acantilados, siempre acompañado por personajes extraños, elementos distorsionados y aparentemente inconexos, seña de identidad del surrealismo daliniano.

El artista falleció el 23 de enero de 1989 en Figueras, su ciudad natal.


Teatro-Museo Dalí (Figueras)


En 1960, Ramón Guardiola era el alcalde de Figueras. Abogado y amante del arte, le resultaba extraño que el pueblo natal del artista no hubiese hecho nada por su hijo más ilustre. Por ello, invitó a Dalí a donar una obra al museo local. Salvador le contesto que no sólo le daría una obra, sino un museo entero. Este fue el origen del Teatro-Museo Salvador Dalí, ubicado en el antiguo teatro de la ciudad. Era un lugar con valor sentimental para el artista, pues allí expuso sus primeras obras en el año  1918.

El teatro de Figueras era un edifico de 1849 en estilo neoclásico que quedó destrozado debido a unos bombardeos durante la Guerra Civil, quedando solo en pie la estructura.

El museo se inauguró en 1974, consiguiendo a sus 70 años el sueño de su vida.

Salvador Dalí en su museo

Dalí supervisó hasta el más mínimo detalle y rincón de su museo, trabajando codo con codo con los arquitectos. Concibió desde los panes de las cabezas de las esculturas exteriores hasta los lavabos.

Cada espacio es una obra de arte en sí que muestran peculiares combinaciones de cuadros, esculturas y muebles, todo bañado en ese tinte surrealista tan propio del genio catalán.

Exterioramente, el edifico conserva el aspecto neoclásico combinado con el mundo daliniano. Destaca la cúpula geodésica de cristal (diseñada por el arquitecto Emilio Pérez Piñero) que recuerda a una pompa de jabón, coronando el edificio. La fachada está cubierta por miles de panes y el edifico se rodea de esculturas de personajes imposibles que custodian la gran obra maestra del catalán.

Esculturas exteriores
Detalle pan de la fachada

Cuando el visitante-espectador-actor (como Dalí los bautizó) accede al edifico, comienza un recorrido hacia las entrañas de la mente del genio y su particular mundo, siendo una especie de camino de peregrinación por el movimiento Surrealista Daliniano a través de cuadros, frescos, esculturas, objetos surrealistas, muebles, joyas… muchas de las cuales fueron creadas expresamente para este museo, y otras son versiones más monumentales de su pinturas más celebres. Además, se pueden ver obras de la colección privada del pintor, como por ejemplo obras de El Greco o Duchamp.

Las obras se presentan sin titulo ni orden (deseo expreso de Dalí) a lo largo de todas las estancias. El mayor acierto del museo es el modo de ofrecer el panorama surrealista al visitante. En este museo todo es movimiento.

Gala desnuda mirando al mar que parece el retrato de Licoln

Los atletas cósmicos
Leda atómica
Galarina

Comenzamos por el antiguo vestíbulo, donde en su techo  podemos contemplar una composición donde Gala derrama oro sobre Figueras.

Continuamos hasta colocarnos bajo la cúpula, en un gran patio butacas donde destaca una composición formada por un coche, una barca y una figura femenina, también conocido como Cadillac lluvioso”.

Patio del coche

Ahora nos desplazamos hacia una de las zonas más populares y surrealistas: la Sala Mae West. Mae West era una actriz sex-symbol muy destacada entre los años 1920-1940.  Se trata de un retrato tridimensional de la actriz realizado con mobiliario ubicado de forma precisa. La idea surgido de una aguada sobre papel “Rostro de Mae West utilizable como sala de estar” (1935) publicado en un periódico. Si nos situamos en un punto determinado y gracias a una lupa especial, vemos a Mae West en todo su esplendor. Dalí se adelantó con esta obra o corrientes artísticas posteriores como el Pop-Art o la Instalación. El rostro de la actriz se compone por una chimenea como nariz, un sofá como boca y dos paisajes como ojos, además de unos cortinajes a modo de cabello.

Sala Mae West

Aunque la gran mayoría de la obra de Salvador Dalí se encuentra entre sus museos monográficos y el Museo Reina Sofía de Madrid, muchas de sus obras se encuentran en manos privadas. Por ello, la Fundación Gala-Salvador Dalí (encargada de gestionar los museos del denominado “triangulo daliniano”) va adquiriendo estas obras poco a poco. Entre las que ha recuperado, destacan (sobre todo por su precio) Elementos enigmáticos en un paisaje, óleo sobre madera pintado en 1934 y adquirido por la Fundación en 2011 por 7’8 millones de euros; y “Estudio para La miel es más dulce que la sangre, otro óleo sobre madera realizado en 1926 y adquirido  por casi 5 millones de euros.

Elementos enigmáticos
Estudio para la miel

Para cerrar este breve recorrido por el Teatro-Museo, descendemos hasta la cripta, donde descansa el Marqués de Dalí y Púbol. El 25 de enero de 1989 se apagaba la mirada surrealista de Dalí. Quería ponerse en conserva tras morir para esperar el descubrimiento que permitirá a la humanidad hacer revivir al genial Dalí. Mostacho engominado, embalsamado para que su cuerpo permanezca intacto, revestido con una tunica adornada con una corona de marqués y bordada con un friso que representa la cadena de ADN, el genio surrealista descansa bajo la cúpula de cristal de su museo.

Desgraciadamente, Dalí quiso ser enterrado junto a su eterna amada y musa, Gala, que descansa en el castillo de Púbol.

Entierro de Salvador Dalí
Tumba de Salvador Dalí

Cerrando el “Triángulo daliniano”

Los amantes del genio surrealista están obligados a peregrinar (como el musulmán a La Meca) a este paraíso daliniano que, junto al Teatro-Museo de Figueras, forman el Castillo de Púbol y la Casa-Museo Dalí en Cadaqués.

Castillo de Púbol. Tras un viaje de la pareja a Italia donde Gala se enamoró de los castillos de la zona. Dalí compró en Púbol un castillo para su amada. Se encargó personalmente de su decoración y restauración. Podemos destacar el salón del piano, la sala donde se encuentran los vestidos de alta costura de Gala, el Cadillac de la pareja, el jardín surrealista con elefantes de patas de insectos y la cripta donde fue enterrada Galarina. La idea original era la de albergar a la pareja en la cripta, en tumbas contiguas con un hueco entre ellas para entrelazar sus manos en un gesto de amor eterno. Pero la realidad fue que ambos descansan uno lejos del otro.

Pubol
Jardín del castillo de Pubol
Tumba de Gala

Casa-Museo Dalí. Cadaqués es un pequeño pueblo de pecadores en el cabo de Creus, donde Dalí escogió la zona de Portlligat para vivir junto a Gala. Será aquí donde pinte gran parte de su obra, en su actual casa museo, compuesta por varias barracas de pescadores restauradas y unidas por pasillos laberínticos. Taller, biblioteca, habitaciones privadas…cada rincón destila el espíritu onírico del pintor, destacando en el exterior los grandes huevos que se disponen en el jardín. Como curiosidad, añadir que en la casa, Gala gozaba de unas dependencias exclusivas y, cuando Dalí quería acceder a ellas, debía solicitar el permiso de la dueña y señora del lugar (su esposa) para poder entrar.

Casa-Museo Dalí

Casa-Museo Dalí

Casa-Museo Dalí

“Dalí es la droga. Tómenme, soy alucinógeno”
                                                           Salvador Dalí

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

“Dalí: la obra pictórica”. Editorial Taschen Bibliotheca Universalis

FUNDACIÓN GALA-SALVADOR DALÍ: https://www.salvador-dali.org

LAS MORADAS DEL UNICORNIO: https://lasmoradasdelunicornio.com

HISTORIA ARTE (HA!): https://historia-arte.com



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