La pintura abstracta en Sevilla

La abstracción en Sevilla y sus principales representantes









Sevilla es cuna de grandes pintores, basta nombrar las figuras de Murillo (1617-1682) y Velázquez (1599-1660) como sus exponentes de mayor resonancia internacional. Por otra parte, la nómina de pintores sevillanos es amplía, y la mayoría de ellos son conocidos por el gran público en general. De esta forma, pintores como Gonzalo Bilbao (1860-1938)  y Valdés Leal (1622-1690) –entre otros tantos- también ocupan un puesto privilegiado en el colectivo sevillano e incluso nacional. A continuación, pretendemos descubrir un nutrido grupo de artistas sevillanos que desarrollaron una obra de vanguardia, concretamente dentro de la abstracción pictórica. Muchos de estos pintores no han gozado de la misma resonancia que los autores anteriormente mencionados, sin embargo crearon una obra interesante y digna de analizar y estudiar. A continuación citaremos brevemente a los principales artistas abstractos sevillanos de la época para conocer mejor su labor artística.

En primer lugar: ¿Qué es el arte abstracto? Básicamente es una expresión artística que no recurre a la figuración. La mayoría de la historiografía artística ha coincidido en señalar a Kandinsky (1866-1944) como el fundador del arte abstracto, afirmación polémica y que al día de hoy sigue totalmente abierta. Además, el ruso es el máximo representante de la abstracción lírica. La pintura abstracta es el resultado de la experimentación de los pintores de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, así, paulatinamente, la pintura fue despojándose de la representación mimética de la realidad, dando paso a una pintura  desprovista de figuración y donde el color adquiere una mayor importancia. Otro pintor importante para la configuración de la abstracción fue Mondrian (1872-1944), gran exponente de la abstracción geométrica. Quizá sea más interesante para nuestro propósito, citar la pintura abstracta que surgió en los Estados Unidos y Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Esta pintura recibió el nombre de expresionismo abstracto en los Estados Unidos, y entre todos los pintores destaca el nombre de Pollock (1912-1956). Más adelante surgió una nueva corriente dentro del expresionismo abstracto: color field o campos de color, este estilo fue un importante referente para muchos pintores sevillanos del siglo XX, de los cuales hablaremos a continuación.

Ejemplo de pintura de Color Field. Obra de Barnett Newman.
El primer nombre a destacar es el de Miguel Pérez Aguilera (1915-2004), nacido en Linares y residente en Sevilla desde 1946. Aunque no nació en Sevilla, su labor como profesor de Bellas Artes en nuestra ciudad fue fundamental, debido a que algunos de sus alumnos aparecerán más adelante. Es por esa razón que creemos oportunos nombrar a Pérez Aguilera. Aunque su trabajo como docente fue esencial, su obra artística también resulta igual de interesante ya que se enmarca dentro de la abstracción. Curiosamente, su interés en el arte no figurativo surgió a partir de su estancia en la capital andaluza al considerar finalizadas sus creaciones figurativas.

Vislumbre de realidades. Obra realizada por Pérez Aguilera

Federico Delgado Montiel (1929-2016) es el primer pintor sevillano que ocupará nuestra atención. Al igual que otros de sus compañeros, el rechazo de un arte académico le llevó a crear una pintura de carácter muy personal y de vanguardia. Aunque no siempre renunció a la figuración, realizó parte de su obra dentro de la abstracción. Quizá Delgado Montiel esté más cercano al informalismo europeo que del expresionismo abstracto, ya que su obra evidencia una clara importancia de lo matérico. De esta manera, muchas de sus pinturas abstractas parecen representar las rugosidades de papeles doblados, mostrando al espectador las distintas variedades de relieves que puede ofrecer la materia, en este caso, el papel. La obra de Delgado Montiel es personal y muy particular. Él mismo la calificó de extraña. Muchas de sus obras escapan de cualquier etiqueta, sin embargo, podemos encuadrar su obra dentro de esa corriente de pintura no figurativa que realizaron algunos pintores sevillanos de la época. El pintor sevillano vivió en los Estados Unidos durante algunos años, dato biográfico importante ya que este hecho le permitiría conocer de primera mano las principales pinturas abstractas de los expresionistas abstractos.

Eclipse (1969). Realizada por Delgado Montiel.

El siguiente pintor a destacar es José Morales (1933), nacido en Córdoba pero que se trasladó con su familia a Sevilla cuando apenas tenía tres años de edad. Pepe Morales es un pintor con un largo recorrido y con fases muy diferenciadas. Podemos dividir su obra en nueve etapas: Matérica (1957-1960), Negra (1972-1979), Cajas (1979-1980), Metafísica (1980-1987), Textil (1988-1990), Crípticos (1989-1992), Antropomorfos (1993-2000), Encuentros (2001-2003) y sus últimas obras a partir del 2004. Su conexión con la abstracción es fundamentalmente matérica, por lo tanto, al igual que Delgado Montiel, encontramos un claro vínculo con el informalismo europeo. La tela o el papel maché fueron algunos de los materiales con los que trabajó. La abstracción no fue el único registro que manejó Pepe Morales, su compromiso social y político le llevó a crear un nuevo tipo de pintura donde vemos el rastro e influencia del surrealismo o expresionismo. Lo más llamativo de este pintor fue la gran variedad de recursos y técnicas en sus distintas obras. Tiene etapas donde la paleta de colores son reducidas y otras donde la gama de colores aumenta y son más brillantes. Todo esto muestra la gran habilidad y destreza del pintor nacido en Córdoba. 
Composición XI (1960). Etapa matérica.

Quizá el pintor más mediático de esta lista sea Luis Gordillo (1934). Un pintor formado a sí mismo y también de compleja clasificación. Es un autor experimental en cuanto a las técnicas que desarrolla y utiliza. Sus años en París son los que más cerca está de la abstracción, especialmente del informalismo. La etapa parisina de Luis Gordillo hay que entenderla como un mundo de descubrimientos. Fue en la capital francesa, lejos de la censura española, donde pudo descubrir un ambiente mucho más distendido que el español, además de conocer de primera mano las grandes obras de artes que albergan los museos parisinos, y por supuesto descubrir todas esas películas prohibidas en España. En esta etapa sus obras están vinculadas a la de artistas como Wols (1913-1951) o Tàpies (1923-2012) y adolecen de una gama amplía de colores que sí veremos más adelante, después de su crisis estética tras abandonar París. 
Conjunto de abstracciones sobre papel (1960).

Otra de las grandes figuras de la abstracción sevillana, además de ser de las más mediáticas junto a Luis Gordillo, fue Manuel Barbadillo (1929-2003), nacido en Cazalla de la Sierra y fallecido en Málaga. Lo más interesante de Barbadillo es su obra abstracta geométrica, aunque también tuvo una primera etapa donde la materia fue un elemento articulador en sus creaciones. Vivió en Marruecos y en Estados Unidos, circunstancias que afectaron a su visión y personalidad artística. Las creaciones más icónicas del pintor son aquellas que realizó tras regresar a España: una serie de pinturas abstractas geométricas muy semejantes entre sí donde repite una y otra vez los mismos motivos. Son pinturas donde refleja su interés por diversos temas, como el ritmo en sus composiciones, por ejemplo. Básicamente podemos definir las reconocidas pinturas de Barbadillo como formas simples que se contraponen con su negativo.
Coronia (1969-1976).
Uno de los principales representantes de la abstracción sevillana fue Jaime Burguillos (1930-2003). Si atendemos a su obra, composición y técnicas, podremos apreciar que su pintura está más cercana de la abstracción americana que del informalismo europeo. La crítica ha definido la pintura de Burguillos como intimista, personal y poética por los intentos del pintor en buscar lo esencial. En muchas de sus composiciones parece haber empleado una única gama de color, sin embargo, si se observa detenidamente podremos apreciar una variedad de tonalidades de un mismo color, al igual que ocurre con los pintores de Color Field. Por otra parte, el carácter poético de sus pinturas se manifiesta por los distintos usos de colores en búsqueda de explotar todas las vías que le podía ofrecer un mismo color. Lo que le preocupa a Burguillos en sus creaciones es hacer frente al espacio. Otra de las características más significativos de sus cuadros son el puntillismo que utiliza en algunas de sus composiciones, lo que le ganó la etiqueta de pintor del "puntillismo abstracto" por parte de la crítica. 
Sin nombre (1980).


José Soto (1934-2016) es uno de los pintores sevillanos que más conecta con los pintores del Color Field americano. Además, su obra y labor -junto al de otros compañeros- resultó fundamental para la introducción de la modernidad artística en Sevilla. Lo más llamativo de la obra de José Soto son los colores resultantes de sus investigaciones. Al igual que grandes pintores del Color Field, como Newman, realizó composiciones simples (aunque no por ellos fáciles o superfluas) en la que en ocasiones enfrenta un mismo color, provocando nuevos ritmos y armonías. La mayoría de los primeros trabajos de este pintor fueron en pequeño formato, sin embargo, en una exposición realizada en el CAAC, vimos una nueva serie de trabajos en la que empleó un formato más grande. Es interesante este último hecho, ya que ofreció a Soto la oportunidad de explorar nuevas dimensiones ante la oportunidad de ordenar un espacio mayor. José Soto fue ante todo un pintor, descartando cualquier narración en sus trabajos, él sólo tenía un único objetivo: pintar la pintura misma. En esa línea, Soto también ofrece en sus pinturas la belleza de los colores, los cuales tienen una gran presencia en sus obras. Juega con la línea para proporcionar ritmos en sus composiciones y evitar un exagerado rigor geométrico. Para finalizar este breve análisis sobre José Soto, puede resultar interesante citar una de sus frases realizadas durante una entrevista para el periódico "El Correo"«El arte contemporáneo lleva años dominado por el realismo, se hace de la anécdota la razón de una creación. Y no, yo no lo entiendo así. Forma y color, forma y color... y ya. Con la forma y el color pueden contarse muchas cosas».
Sin título (1971).

La lista de pintores sevillanos, como estamos viendo, es amplia y variada, y coinciden –al menos durante una parte de su trayectoria- en la abstracción. Al igual que algunos de sus compañeros, José Ramón Sierra (1945) tuvo una formación pictórica autodidacta. También, su importancia estriba en su participación en la exposición que inauguró el cambio de aires plásticos en la ciudad de Sevilla. Las primeras influencias artísticas de Sierra fueron Saura y Tàpies, entre otros tantos. Sus primeras creaciones abstractas estás ligadas al informalismo europeo, y nuevamente lo matérico aparece en la mayoría de sus composiciones. Algunos de los materiales empleados en el cuadro (telas, por ejemplo) abandonaban la superficie del lienzo y desembocaban en la misma sala expositiva. 
Rojo y negro (1966).
Gerardo Delgado (1942) es otro de los pintores sevillanos más conocidos. El pintor nacido en Olivares realizó una obra dentro del arte no figurativo, y además se preocupó de la conexión y juego entre el espectador y su obra. Al igual que Duchamp, buscaba hacer partícipe al espectador en sus creaciones. Este simple apunte puede ayudar a imaginar la labor de renovación que significó la aparición de Gerardo Delgado en el panorama artístico de la ciudad. 
Estructura móvil (1967).

Ignacio Tovar (1947) ya pertenece a una segunda generación de pintores sevillanos que realizaron su obra dentro de la abstracción. Siempre se sintió atraído por la pintura abstracta por las dificultades propias de una pintura que rechaza la representación mimética de la realidad. El color es el auténtico elemento articulador de sus pinturas. De esta forma, pintaba bandas horizontales usando un mismo color pero ofreciendo distintas tonalidades. 
Cada uno por su lado.

El último pintor que vamos a destacar es a José María Bermejo (1952). Uno de los rasgos fundamentales de la obra de Bermejo es la expresividad de sus pinturas. Hay una tensión que logra trasmitir al espectador. A esa gran expresividad, se le une también la importancia del color y de la materia. Bermejo convierte la pintura en una figura a sí misma, construyendo a partir de un lienzo en blanco. En cierta medida, su pintura recuerda en ocasiones a los trabajos de Franz Kline (1910-1962) por el uso de fuerte pinceladas.
Sin titulo (1982).

Hasta aquí la lista de pintores abstractos sevillanos. Nos dejamos sin analizar muchas figuras no menos importantes e interesantes, sin embargo se ha querido realizar unos breves apuntes sobre una serie de artistas sevillanos no tan conocidos por el público en general. La abstracción en Sevilla, al igual que en España, fue una expresión artística muy cultivada en nuestro país durante algunas décadas, y nos brindó a algunos de los pintores más importantes durante esos años.

BIBLIOGRAFÍA:

-DÍAZ-URMENTA, Juan Bosco: “Ritmo, geometría y color: la pintura según José Soto”, en Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla, 2012.  
-RUIZ GÁLVEZ, María del Carmen: Jaime Burguillos: el camino íntimo de la abstracción. Sevilla, 2004.
-YÑIGUEZ, José A. : La pintura abstracta sevillana (1958-1985). Universidad de Sevilla, 1987.

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